Otro de mi amiga

Este relato me lo conto mi amiga despues del primero, esta muy interesante como la relacion se fue transformandoHola otra vez, este relato me lo conto despues mi amiga Mireya, pues fue algo que ella no penso que ocurriría.rnSucedió que Mireya estuvo un tiempo “dobleteando”, es decir, andaba con Fernando y con Sergio al mismo tiempo, a veces se le complicaban las cosas pues los dos querían salir con ella el mismo día o verla despues del trabajo a la misma hora, llevarla a su casa, etc. Ella poco a poco fue dándose cuenta de que estaba muy confundida, no sabia si amaba a Sergio o estaba con el por costumbre y con Fernando sentia algo muy especial y el sexo era magnífico, pero no estaba segura de amarlo.rnUn día, Fernando la invitó a salir y como siempre, se fueron a la oficina donde trabajaban, al ser domingo, no había nadie y solo se oían los niños que jugaban en el parque de enfrente.rnFernanado cerró las cortinas y se sentaron a platicar; el le dijo que le tenía que confesar algo, pero que le daba miedo que ella lo fuera a tomar como un loco y lo fuera a dejar por eso, pero ella le dijo que adelante, pues para que su relación siguiera funcionando tenían que ser sinceros siempre (ella hablando de sinceridad y le ponía los cuernotes).rnBien, Fernando le platicó a Mireya quetenía una fantasía: que a el le gustaría hacer el amor con ella atada, y fingiendo una violación. Mireya se espantó al principio, pero luego pensó que tal vez sería bueno experimentar algo nuevo y le dijo que estaba bien, pero que después le tocaría a ella. Fernando accedió y fue hacia un cajon de su escritorio; al regresar, traía unos cordones como de cortina y una cinta canela; le dijo a Mireya que se quitara los anteojos y al ropa; para hacerlo más real, Fernando sacó un cuchillo y se lo puso delante y le gritó: ¡¡ desnúdate de inmediato!! Mireya, espantada, no supo si estaba jugando o era real, pero mejor decidió obedecer.rnUna vez que la tuvo desnuda, Fernando le colocó las manos en la espalda y la ato con la cinta que traía, una vez así, tomó un poco de cinta canela y se lo colocó en la boca, de tal manera que la chica no podía gritar ni hablar.rnMireya no sabía si lo que estaba haciendo estaba bien, pero ya estaba así y decidió continuar con esto.rnUna vez que la vio desnuda, atada y amordazada, Fernando se puso como loco, se desnudó y la aventó sobre el sofá cama que ya tenía preparado. Comenzó a besarla por todo el cuerpo y a apretarle los pechos, Mireya sintió dolor, pero no pudo gritar ni moverse, pues Fernando había puesto su cuerpo sobre el de ella y le impedía moverse.rnFernando comenzó a morderla en los homros y la espalda, bajó hasta sus nalgas y le aplicó mordidas en las mismas, Mireya ya no quería seguir con el juego, pues le estaba doliendo, pero solo gemía por la cinta canela que tenía en la boca y Fernando no hizo caso de sus gemidos.rnLa volteó boca arriba y comenzó a besarle el cuello y fue bajando, le beso los pechos y Mireya comenzó a sentir placer, pero él de repente se los mordió; esto hizo que la chica quisiera salir corriendo, y en un descuido de Fernando, trató de incorporarse para librarse de él, pero el la tomó de los cabellos y la volvió a tirar en la cama; le propinó un par de bofetadas y le dijo: Tu eres mi puta particular y voy a hacer contgio lo que quiera, me vas a obedecer o no lo contarás. Mireya estaba muy asustada, pues no creyó que Fernando alguna vez se comportara y le hablara así, pues siempre había sido muy lindo con ella.rnFernando la tomó de los cabellos y la obligó a hincarse, le quitó la cinta canela de la boca de un jalón y le aproximó su verga. Le dijo que la chupara, Mireya se volteó y le gritó que no, que estaba loco, que la dejara ir, que ya no quería seguir jugando de esa manera.rnFernando la tomó de los cabellos y tiró hacia arriba, después con la otra mano, le apretó uno de sus pechos con fuerza y le dijo: ¿que no entiendes?, vas a hacer lo que yo te diga o no vivirás para contarlo; chúpame la verga o verás. Mireya no tuvo otra opción que obedecer y comenzó a chupar el pene erecto que se presentaba frente a ella. Fernando le pidió que parara, pues estaba a punto de venirse y cuando ella lo hizo, el sacó una cámara de video que tenía escondida; la colocó de tal manera que se veía todo el panorama de lo que estaban haciendo y la puso a grabar. Regresó con Mireya y le dijo, ahora si, vuelveme achupar la verga; Mireya lo hizo, y después de un rato de estarlo chupando, Fernando se vino con una eyaculación enorme, Mireya quiso retirar la cara, pero el la obligó a permanecer con la verga adentro, lo que provocó que se tuviera que tragar el semen que el expulsaba.rnFernando la soltó y la dejó un momento, por lo que Mireya pensó que ya habían terminado, pero después de un rato, él le volvió a colocar la cinta canela en la boca. Mireya se resisitía, pero no tenía manera de defenderse.rnUna vez que la tuvo atada y amordazada de nuevo, Fernando la hizo levantarse y la llevó hasta la cámara, parándola desnuda frente a ella y, abrazándola por atrás, comenzó a sobarle el clítoris para que se viera bien lo que le hacía.rnDespués de un rato, la verga de Fernando volvió a pararse y acostó a Mireya en el sofa cama de nuevo. la obligó a abrir las piernas y volteó hacia la camara sonriendo y diciendo: Mira que panocha tan buena tiene esta vieja que me voy a coger. Después de esto, Fernando se colocó entre las piernas de Mireya y de un empujón, la penetró totalmente; la chica sintió un agudo dolor, pues no estaba lubricada y pensó que había sido muy tonta al aceptar hacer esto con él.rnFernando se movía adentro y afuera de ella como poseído y le decía palabras y frases lujuriosas, él sudaba como nunca y ella se veía triste y sobajada. Después de un rato de estársela cogiendo así, Fernando se salió y le pregunto a ella si alguna vez lo había hecho por el ano, ella movió la cabez negativamente y abrió los ojos desmesuradamente, pues sabía lo que iba a ocurrir ensegida. Fernando le dijo, pues ya es hora de que alguien te enseñe lo rico que es y la volteó boca abajo; y sin más ni más, le metió la verga de un empellón en su ano. El dolor de la chica era insoportable, su desflorado ano nunca había sido penetrado y comenzó a llorar; Fernando comenzó un movimiento de vaiven hacia adentro y afuera durante unos quince minutos, hasta que, no aguantando más, se vino dentro del ano de la desflorada chica. Mireya sintió como el liquido seminal invadía sus entrañas y sintio asco, coraje y verguenza por estar siendo violada de esa manera.rnAl terminar Fernando, volteó a Mireya hacia el y le dijo que gracias por haberle cumplido su fantasía, que entendería si ella no deseaba volver a verlo, pero que el la seguia amando y que lo perdonara; desató y desamordazó a Mireya y ella le comentó que estaba triste porque no pensó que el fuera a ser así, pero que lo pensaría y después hablarían.rnSe vistieron y Fernando recogió las cintas, la mordaza y la camara; salieron en silencio y como siempre, el la llevó al metro, pues ella nunca quería que la llevara hasta su casa con el pretexto de que estaba muy lejos, pero la realidad era que Sergio, su otro novio, vivia muy cerca de ahi y no debería verla llegar con otro hombre.rnDespués de esto, la relación entre Fernando y Mireya cambió, pero aun quedan muchas cosas que contar en otros relatos que enviaré a su tiempo.

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