Jorge y la vecina

Por
25 junio, 2019 4:22 am

Relato enviado originalmente por ixtacala44@yahoo.com.mx el 6 de Octubre del 2001 a www.SexoServicio.com

Hola: les envío una aventura que tuve el año pasado,

pero antes quiero presentarme: no te voy a describir

como soy físicamente, por que algunas personas siempre

mienten en describir su físico y sobre todo por este

conducto; lo único que te puedo decir, es que soy una

persona muy caliente y que siempre ando pensando en

cosas sexuales, pero no soy un enfermo sexual, una ves

esto se lo pregunte a una psicóloga y me dijo que soy

normal al resto de las personas, solamente que soy

diferente, ya que yo si expreso y practico lo que

pienso y hay mucha gente que solamente se queda en su

mente los deseos sexuales. Pero vayamos al grano.

Espero que tu me envíes alguna, pero que no sea

inventada, ya que eso no me gusta y además si me

envías te mando más, ya que he tenido varias aventuras

y sobre todo porque conozco el mundo swingers. Espero

no calentarme y motivarme al recordar lo que hice,

empiezo:

Vivo en un departamento, en una unidad habitacional,

como te has de imaginar existen muchas personas; mi

departamento esta en la planta baja y esta al fondo de

un edificio de cuatro pisos. Al lado vive un

matrimonio con dos hijos pequeños, a él que se llama

Gabriel, lo conozco desde hace algunos años; cuando

trajo a su esposa, una mujer pelirroja, de lentes, de

una cara no muy bonita, pero de unos pechos grandes y

un trasero bien rico; al principio nos encontrábamos

en el pasillo y nos saludábamos, pero por intrigas de

otra vecina, me dejo de hablar, pero eso no me

importo.

En una ocasión que mi familia se había ido de

vacaciones, me quedo solo en casa y no tengo muchas

distracciones (ya que mi pareja, que era bisexual, nos

habíamos separado; si quieres después te cuento de

ella). El viernes llegue temprano a casa, saque una

botella y empece a tomar una copa al mismo tiempo a

chatear en mi PC; al estar chateando me encontré un

chat con fotos y eso me motivo, me empece a desnudar

(ya llevaba la tercera copa). Por lógica me excite y

mi pene se puso duro; tenia como tres semanas sin sexo

y todo eso fue motivo para querer tener relaciones

sexuales con alguien, al principio quise hablarle

telefónicamente a dos amigas, pero sus familiares me

digueron que no estaban. Yo ya estaba bien caliente y

no iba a esperar; así que pense que si no había

alguien que me ayudara, pues me iba a masturbar . Así

que baje una película porno por Internet y me empezaba

a masturbar.

Cuando ocupado y como mi ventana da a la ventana de

mis vecinos (tenia yo la luz apagada y solamente con

la luz de la PC), observe que mi vecina se asomaba por

su ventana y veía hacia la mía (estaba sentado

enfrente de la PC). Y como estaba bien caliente

aproveche para pararme de la silla y empezarme a

exhibir. Me acerque a la ventana y como si no quisiera

le mostré mi pene; ella se me quedo viendo y yo hacia

como que no la veía. Después cerro las cortinas, pero

paso cerca de un minuto, volvió a la ventana, pero con

la luz apagada (lo note porque vi como habría corrido

sus cortinas). Así que volví a enseñarle mi pene bien

erecto y estuvo observado durante unos minutos y

después volvió a cerrar sus cortinas.

Me quede frío, pense que mala suerte la mía, tan

caliente y no hay ninguna mujer. Pero al rato, se

prendió la luz y lógicamente voltee hacia la ventana,

vi como estaba un poco corrida las cortinas y alcance

a ver a mi vecina (que se llama Sonia); que andaba

caminando en ropa interior, alcance a verle sus pechos

grandes y su trasero cubierto en unas pantaletas

pequeñas. Eso hizo que mi pene estuviera más duro.

Hubo un instante que se puso casi enfrente de la

ventana y empezó a desnudarse, yo estaba super

caliente, le vi sus pechos enormes y sus pezones

grandes, después su bello pubico pelirrojo. Ya no

aguante más y pensando que si se iba a molestar no me

importaba, ya que además ella no me hablaba , que más

daba y decidí abrir mi ventana (había prendido la luz

de la recamara); haciendo señas hice llamarle su

atención, me vio de nuevo completamente desnudo y con

el pene a todo lo que da, ella se acerco a la ventana

y cerro de nuevo su cortina, yo me quede decepcionado,

prendí un cigarro y me puse a fumar en la ventana.

Después se asomo y abrió sus cortinas, seguía desnuda,

habrio su ventana y me digo:

– Hola, ¿como estas?

– Pues bien, un poco caliente como ya te diste cuenta.

– Si, ya me di cuenta

– Y tu ¿estas caliente también?

– Tu que crees – me contesto.

– Yo creo que si, también estas caliente.

– Si, un poquito.

– Que te gustaría hacer para bajarte esa calentura -le

pregunte.

– Que tienes en la mente.

– Me gustaría estar contigo en la cama, ¿qué te

parece?

– Ahorita, en este momento

– Si en este momento, ¿no esta Gabriel?

– No, esta solamente mis hijos que están dormidos.

– Bueno, pues donde te gustaría estar en tu casa o en

la mía -le pregunte.

– Mira, la verdad me gustaría en la mía, por si mis

hijos se despiertan o Gabriel habla por teléfono.

– Estoy de acuerdo. -le conteste.

Me puse un chort, tenis sin calcetines, una playera,

una camiseta, apague la luz, mi PC y salí del

departamento, seguí a la puerta siguiente y toque el

timbre. Sonia habrio, seguía desnuda y me invito a

pasar y sentarme en la sala; lo hice y seguía mirando

su cuerpo (que después de estar casada y tener dos

hijos, no tenia buen cuerpo, pero si estaba para una

buena cogida). Me pregunto porque estaba desnudo y le

dije que estaba caliente y que su cuerpo me gustaba,

ella se acerco y yo sentado lo primero que tuve en

frente fueron sus senos: mire sus pezones y le dije

que tenia pechos bonitos, ella me dio las gracias y le

dije si me permitía besarle los pezones, ella me

contesto que si; empece con la lengua a tocar sus

pezones y poco a poco le recorrí todo su pecho y

después el otro. Eso hizo que Sonia se pusiera roja y

le dije que ricos pechos tenia y ella me contesto que

si y quería que se las mamara bien y le mordiera los

pezones, lo cual hice y mientras lo hacia, le empece a

tocar el trasero y ella como estaba parada, me metía

sus manos entre los cabellos.

Después digo que unas amigas le habían dicho que se

sentía rico cuando los hombres meten la lengua en el

clítoris y que quería que lo hiciera y acepte; se

sentó en el sofá y se habrio de piernas, el

espectáculo era increíble, tenia muchos pelos y en

medio se veía rosadito, yo me hinque y empece a meter

la lengua y a chuparle; ella comenzó a quejares

(después dijo que me detuviera, que iba a cerrar la

puerta de sus hijos, para que no escucharan, regreso y

se volvió a acomodar en la misma forma). Seguí

metiendo la lengua, ella empezó a tocar mi cabeza y a

restregarla entre sus piernas. Llego al clímax y me

digo que bien mamaba el clítoris. Después me senté y

ella se incoo enfrente, me empezó a tocar el pene y me

bezo primero la cabeza, después se metió todo el pene

en la boca y empezó a mamarme rico, hacia unos ruidos

como si estuvieran succionando algo. Me dijo Sonia,

algo que acabo de calentarme más (si es que existe

algo más que me pudiera calentar en ese momento),

Jorge que rica vergota tienes, esta bien dura,

caliente y gruesa, eso lo dijo mientras su mano subía

y baja. Eso hizo que tomara su cabeza e hiciera que me

siguiera chupando.

Después me dijo, meteme tu palote, tengo ganas de

sentirlo adentro. Se sentó en el sofá y se habrio de

piernas, me acerque y empece a meter mi pene, mientras

entraba y salía, me abrazo y empezó a decir de

groserías:

– Hay, pinche Jorge, que rico coges, tienes una

vergota de poca madre, hijo de la chingada ya hiciste

que me viniera, me estas abriendo mucho, hay sigue

metiendo esa pinche verga que estas haciendo que me

salga todo lo que tengo, coger es lo más rico de esta

pinche vida.

Y otras cosas, pero en este momento no me acuerdo.

Cuando se vino un par de veces, me digo que me

detuviera y que me acostara en el sofá, lo cual hice,

Sonia se sentó en mi pene y vi como desaparecía entre

sus piernas, mientras ella hacia gestos por sentir

bien rico todo lo que tenia dentro. Le dije que tenia

ganas de sentir sus nalgas y ella, solamente se paro,

se incoo encima del sofá y paro ese trasero rico y

grande, le abrí las nalgas y le metí primero un dedo,

ella respiro profundo, le empece a meter mi pene poco

a poco por su ano, me decía que le dolía un poco,

pero si quería sentirlo muy adentro; cuando ya le

había metido media verga, me digo que le dolía, que

mejor me saliera y lo hice. Para concluir me dijo que

le gustaría que no me viniera dentro de ella, sino que

en su boca, que además le gustaba el sabor. Se puso

sus lentes y empezó a chuparme la verga, llegue al

clímax en su boca y le gusto mucho.

Acabe un poco cansado, pero feliz, ella se quedo

sentada en el sofá y observe que tenia unas jotas de

semen en sus lentes y se lo dije, al momento se los

quito y le paso su lengua, después se me quedo viendo

y se río en una forma muy coqueta, me dijo que era la

primera y última vez que le ponía cuernos a Gabriel y

le conteste que estaba de acuerdo. Me vestí y salí del

departamento, llegue al mío, me metí a bañar, después

al salir a la sala, oía que llegaba Gabriel. No se si

se dio cuenta de lo que había pasado, pero cuando lo

encuentro en la calle, me saluda en forma cordial,

pero ella sigue sin hablarme. Sonia y yo volvimos a

tener una aventura más y le tome una foto, eso le

agradó mucho a ella.

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