El Venao 2 Tatoo

El Venao 2 “Tatoo”
A sabiendas que me metía los cuernos, traté de saber el porqué de todo eso, pero para ello quise saber que mas hacía en sus ratos libres, con quien salía y saber si solo Claudia y su novio Ernesto eran los únicos que le hacían “Chapa y Pintura”.

Verla siendo cogida me agradó pero me molestaba no tener yo el control de la situación y que todo se hiciera a mis espaldas.

-“Voy a salir de tarde con unas amigas y tal vez regrese tarde”- , me dijo una mañana.
Sin saberlo ella di parte de enfermo en el trabajo y no fui.
-“Chau Amor, me voy al trabajo ”-, le dije a las 12 pues entraba siempre a las 13 horas.
-“Chau nos vemos”-, me respondió ella.
Tome el auto y me aleje unos metros, lo suficiente para que ella no me viera, si salía.Pues lo hizo, era verano y hacía calor.
Tras esperar mas de una hora,vi a ella salir de nuestra casa, se había puesto un short pequeño ya algo impropio para su edad, una blusa de botones y unas sandalias de taco alto que le torneaban y estilizaban sus piernas, llevaba el pelo recogido en un moño e iba prolijamente maquillada.
Caminaba hacia la parada de ómnibus entre bocinazos y gritos masculinos, esperó y tomo el 121 en sentido al centro eran las 14 hs.Arranco el auto y a prudente distancia la sigo.
Baja cerca de la plaza del Entrevero y camina hacia plaza Independencia, encuentra un Bar llamado “The Manchester” y se mete dentro, estaciono el coche y bajo, veo que se encuentra con dos tipos, uno es Claudio, el otro no lo conozco.
Piden unas cervezas y charlan acaloradamente, pasa una hora antes de que pidan la cuenta, corriendo voy a buscar el coche, por suerte el mozo está solo y el bar lleno, tardando en llegar con la cuenta.
Montado en mi auto, veo de lejos como mi mujer sube en la moto de Ernesto y el otro sujeto los sigue en una moto igual
Tras seguirlos 20 minutos llegan a un barrio apartado, tranquilo, muchas casas, muchos árboles, son las 16 horas.
Llegan a una casa, veo que es un pequeño comercio con el nombre, “El Dragon, tatoos, piercings”.Ellos entran, decido esperar en el coche.
Ha pasado un largo rato, sin movimientos, ella no sale así que deseo rodear la casa a ver si puedo enterarme de lo que sucede dentro.
Abro un pórtico lateral que me conduce a los fondos de la vivienda, para mi mayor sorpresa encuentro a un pibe muy joven espiando por la ventana de uno de los dormitorios.
-“¿Qué haces?”-, le pregunto.
-“ ¡ Ssshhhhhh ¡, habla bajo te van a escuchar”-, me reclama.
-“! Dos tipos se están recogiendo una cuarentona, que tiene un culazo ¡ , ya va el segundo polvo que le echan…si…si…parece que se va dejar llenar la concha de leche otra vez…! Flor de puta la vete ¡ ”-, agrega el chico sin dejar de mirar por la ventana a la vez que se masturba.
Hago silencio y puedo escuchar fuera de la vivienda los inconfundibles gemidos de mi esposa, -“! Ah, ah…ah…ah…así, más, más, dámela…da…dame…toda…la, la…leche…aaaaaahhhhhhh, me voy…aaaacaaaabbooooo! “-.
Una voz masculina ordenaba, -“ ¡ Abre mas esa cola y separa más los muslos, así…te lleno…toma putita…oooooohhhhhhfffff ¡”-.
El pibe logra eyacular manchando sus pantalones, excitado por la vista.-“¿Cuanto les habrá cobrado?”-, reflexiona el guacho
-“Nada. creo yo , parece amateur”-, le digo al pibe.
-“¿Cómo sabes sino la has visto?-, responde el avispado joven.
-“! Ah, la ví entrar hace un rato ¡”-, le digo.
-” ¿La seguías?¿Quien eres tú?-, pregunta.
-” Detective privado, trabajo para el marido”-, invento en el momento.
-” ! Ah ¡ entiendo…! Qué puta, pobre tipo ¡ -, responde el pibe sorprendido.
-“Ojalá encontrara una mujer putona como esa, se parece a a una tía mía eso me pone recaliente, chau “-, responde el excitado gurí.
.Luego feliz se va a comentarlo con sus amigos adolescentes.
Miro por el lugar donde veía el pibe, descubro a mi mujer sentada sobre la cintura de un hombre que no logro divisar quien es, este está desnudo con su verga blanda y flácida, ella está de espaldas a mí y veo como se su concha mana una cantidad enorme de un líquido viscoso blanco, que haciendo grandes globitos sale de dentro de ella para chorrear sobre la pelvis del no identificado varón.La habitación no era muy bonita ni ordenada, llena de botellas vacías de cerveza indicaba que el trío había ingerido grandes cantidades de alcohol.
Temiendo que los vecinos detectaran mi extraña presencia, me fui para dentro del coche, esperé pero ya era tarde y tardaba en salir, volví a espiar por la ventana pasé por delante de la banderola del baño y escuche caer el agua, alguien se bañaba.
Miro por la ventana, veo a mi mujer, parece dormida, solo lleva una disminuta bombacha blanca, ella respira profundamente yo diría que ronca.
Aparece un tipo desconocido, esta totalmente desnudo y tatuado, se acerca a ella y con sus manos le saca la bombacha, luego de abre las piernas, examina su rasurado pubis, se levanta de la cama y sale, luego regresa con una maquinita en sus manos enguantadas también unos frasquitos y un dibujo en papel.
Veo que toma un algodón y lo que parece ser desinfectante, se acerca a ella se sitúa en el hueco que forman sus piernas abiertas y desinfecta el pubis de mi mujer.
Enciende la misteriosa maquinita que zumba, no veo lo que hace pero es sobre mi mujer que no reacciona, refunfuña un poco y sigue durmiendo.Hay cambio de frascos y pausas.
Calculo que pasan más de treinta minutos, una figura aparece envuelta en toallas, lo reconozco es Ernesto.
Abre los ojos muy grandes y grita.
-“¿Mierda, Horacio que haces?”-, pregunta con notoria alarma.
-“Un regalo, le doy un regalo, no tengo nada para darle solo mi talento”-, explica sin dejar su labor.
-“Ya he terminado”, añade el sujeto.
-“Estas loco hermano, ¿Qué has hecho?, la mina es casada… ¿qué le va a decir al marido de eso…ahí ? ”-
-“Cielos … no sabía…yo”-, se excusaba el hombre.
-“¿La despierto?”-, pregunta Ernesto.
-“No, no, el tatuaje esta fresco, sangra un poquito, además esta ebria, le pongo una vendita, su bombacha y la dejamos dormir un par de horas, así baja la hinchazón”- , ordena el artista.
Ahí me doy cuenta que la ha tatuado, no veo el dibujo pero queda claro…está en su concha y ella no sabe.Con sensaciones que no se describir me voy al coche, arranco para un restaurant donde comer, pero me cuesta tragar bocado, ¿Qué hago?, esa pregunta me carcome la cabeza.
Tras dos horas vuelvo a la vivienda, justo para ver el momento en que la despiertan.
-“Vamos, despierta mujer es tarde son las 20:00”-, le dice uno de ellos.
Ella abre los ojos, -“Hay, si que tarde, porqué no me despertaron antes, me voy a duchar, me arde la entrepierna y me voy pitando”-, responde ella.
-“No, no, vete ya, se ha roto la ducha, es una casa vieja, te bañas en casa, él debe estar por llegar”-, le sugiere Ernesto.
-“Sí bueno, el ya debe estar, me voy”-, les aclara ella.
Yo tomo el auto y me voy a casa, obviamente llegando antes que ella, escucho y veo un taxi, ella baja, con el pelo suelto, sin maquillaje, visiblemente desalineada y oliendo a cerveza, desinfectante y esperma.
-“Tuve un día agitado, pasé tanta calor, que me voy derechito a duchar al baño”-, me dice ella.
Minutos después escucho un grito en el baño, -“! Santo Cielo ¡”- grita ella.
-“¿Algún problema?”-, le grito yo.
-“No, no…no, ca…casi…me quemo con la ducha, no es nada”-, aclara ella.
Nerviosa sale de la ducha, envuelta en toallas, se pone la ropa interior sin enseñar su cuerpo desnudo.
-“Tengo que llamar a Mamá, toma el inalambrico y se aleja”-, me dice, pero yo levanto un derivado y escucho que habla con Claudia.
-“¿Los tatuajes salen?-, pregunta ella.
-“No, son permanentes, ¿Qué te ha sucedido?¿Tienes uno, ahora…donde?”-, pregunta Claudia.
-“Si tengo uno…en plena concha”-, dice mi mujer.
-“! Que valiente, ahí duele yo no me animo ¡”-, exclama Claudia.
-“No, no, me lo hicieron y no me enteré, después te explico, ¿Qué debo hacer?, no quiero que se infecte”-, ruega mi mujer.
Claudia le da unas largas indicaciones de cómo debe lavarse, cambiar vendas, no rasurarse mientras cura.Luego cuelga.
Cenamos sin hablar mucho, ella toma dos aspirinas y un somnífero para poder descansar, entonces la destapo, enciendo luces y suavemente le bajo la bombachita ahora negra, retiro la vendita y observo la obra de Horacio un consumado artista del tatoo.
En el bajo pubis o monte de venus, una palabra en carácteres muy estilizados ,
“Cómeme”
Y sobre el comienzo de la rajita una naranja cortada lateralmente, que al abrirle los labios de la vulva a mi esposa parecía abrirse la naranja.
Realmente era bonito un buen trabajo me gustó.La volví a vestir y decidí hablar con Claudia.
Nos encontramos a solas y le dije.
-“Sé que tú y tu novio se cogieron a mi mujer”-.
-“Fue solo sexo nada más nos calentamos y se dio la idea”, me dice.
-“Sí eres bisex, sé lo del tatuaje, lo ví, se como y quien se lo hizo, también algo que tú no sabes”-, le digo y ella prestó mas atención.
-“Esto se está yendo de las manos, tu novio y un amigo, un tal Horacio se dieron una fiesta con ella, dejándonos fuera a mí y a ti”-, le confieso.
-“! Ernesto hijo de put…¡”-, manifestó Claudia visiblemente enojada.
-“Tengo una idea si estas de acuerdo”-, le propongo.
-“Dime, soy todo oidos”-dice ella.
Le planteo la idea, no le gustó mucho pero aceptó.
Colocamos un gran televisor en el garage, conectado a la computadora, volví a usar el sistema de vigilancia, pero esta vez yo sería el filmado.
Mandamos una invitación a mi mujer firmada por Claudia que se reuniera con ella en el garage, también dos invitaciones supuestamente firmadas por mi mujer a Horacio y Ernesto.
Hora de la cita 23:00.
El día pactado a las 23:00 me encontré con Claudia la joven niñera en mi dormitorio, tremendamente sexy la chica, llevaba un vestido corto que enseñaba sus interminables piernas, unos tacos altos, el pelo recogido.Ella estaba muy nerviosa, según me confesó siempre hizo tríos MHM, su único hombre Ernesto.
Le invité unos martinis, luego introduje una aceituna en su boca con mi dedo y la bese con dulzura, con mimos y caricias, la niña fue cediendo y olvidamos que una pared por medio nos estaban viendo.Le quité el vestido, ¡ Qué cuerpo ¡, firme, todo en su lugar, sin arrugas sin defectos de la edad.Por unos minutos lució un conjunto de tanga y sujetador rojos, que rapidamente le quité.Desnuda la arrojé sobre mi cama para luego encimarme sobre ella, la traté como a una novia, no tardó en gemir, mojarse y rogar que la penetrara.En un momento surrurró, -“ ¡ No me estás cogiendo…me estás haciendo el amor ¡”-, gimió y llegó al orgasmo una y otra vez, -“! Aaaaaahhhhhhh¡”-, luego me mordió una oreja y me confesó, -“! No entiendo a tu mujer con un amante así en casa ¡”-.
-“Voy a acabar”-, le confieso.
Ella abre más su piernas me engancha con ellas y mueve sus caderas susurrando, -“Sí, dámela toda, quiero sentirla, caliente dentro”-.Se excita tanto ella que llegamos juntos al orgasmo.
Ella mira a una de las cámaras ocultas y habla, -“Nosotros no somos egoístas los invitamos a nuestra fiestita si deciden participar”-.No pasan 60 segundos cuando nuestros tres invitados entran.
Fué un reencuentro, mi mujer vino hacia mí, me beso y entre lágrimas pidió disculpas, me acarició me beso, se desnudó totalmente, luego quito una venda que cubría su monte de venus, aún lucía rasurado el pubis luciendo su eterno tatuaje.
-“Eso es nuevo”-, le digo haciendo alusión al tatuaje.
Tapó su entrepierna con la mano y añadió.
-“Me da vergüenza que me lo mires, no me atrevo a contarte como me lo hicieron”-.
-“Conozco tan bien la historia como si lo hubiera visto, hacer”-, le confieso.
-“¿Sabiendo que he estado con otros hombres aún te apetezco?-, preguntó ella.
No le respondí, la arroje sobre la cama, separé sus piernas, para luego comerle la naranja, mientras en el sofá, Claudia cogía por primera vez con dos hombres a la vez.
Como dos jóvenes desesperados hicimos el amor, la naranja chorreó jugo blanco, también por primera vez tuve que rogarle a mi mujer que dejara de chupármela y masturbarme después de haberse bebido todo mi esperma.
Después de haber cogido conmigo de una manera especial, Claudia renunció a su trabajo de niñera, dejó una carta explicando que tenía miedo de desearme demasiado era muy enamoradiza y sabía que yo amaba a mi mujer y ella también.No los volvimos a ver, Horacio emigró a EEUU donde hay más campo para su arte.Nunca pude saber si se cogió a mi mujer o no, pero lo recuerdo al ver la rajita naranja de mi esposa.
Desde entonces si a mi esposa le apetece un trío, siempre estoy presente.FIN

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