Jenny Es Violada En Mexico

Por
11 julio, 2019 8:30 pm

Estaba andando por las calles de Mexico, era de noche
y las calles estaban desoladas. De repente senti
alguien agarrarme por atraz, me agarraron por la
cintura y me taporon la boca. Me arrastraban a un
callejon oscuro y solitario. Me tiraron contra una
pared y cai arrodillada, ahi te vi en frente de mi,
bajandote los pantalones … Me agarrastes por el pelo
y comenzaste a pegarme en la cara con tu verga.
Roseandomela por la mejilla y los labios mientras me
sostenias por los pelos. Yo trataba de gritar y tu me
decias, «Grita todo lo que quieras perra, aqui nadie
te va a oir, nadie te va a encontrar. Portate bien
para que te puedas ir de aqui. Abre la boca puta.»
Parti mis labios y senti tu verga penetrandome la
boca. Me sujetaste la cabeza con las dos manos,
obligandome a tragar tu verga entera, hasta tus
pelotas velludos. Lagrimas chorreaban por mis mejillas
de lo profundo que me metias la verga en la boca, te
encantaba el sonido que hacia cuando me hacias añugar
con tu verga. Te encantaba tener asi, escuchaba tus
gemidos de placer mientras me tragaba tu verga. Podia
distinguir que no te la habias lavado pues podia
saborear y oler tu sudor, tu orina y tu esperma. Me
sujetabas la cabeza con fuerza y forzabas tu verga en
las profundidades de mi garganta violentamente. Senti
tus nalgas apretandose y supe que estas a punto de
correr, trate de escapar tu apretamiento, pero me
agarraste la cabeza con todas tus fuezas, «No hagas
nada estupido perra,» me digiste mientras me
enterrabas tu verga en la boca de un solo golpe. Tu
respiracion y tus gemidos aceleraron y tus nalgas se
apretaban aun mas, «Ay, ay, ay! Que rico!» gritaste
cuando te corriste en mi boca. Sentia los caños de
esperma chochar con mi garganta y llenarme la boca.
Trate de aguantarlos para escupirlos cuando me
soltaras, pero tu me clavaste la verga entera y me
apretaste la nariz hasta obligarme a tragar hasta la
ultima gota. Al fin me soltaste y sacaste tu verga de
mi boca.

Yo estaba tociendo pero logre pararme y me iba a
escapar en tu momento de extasis pero tu me sujetas me
y me tiraste contra la pared de nuevo, «Para donde vas
puta! Aun no he terminado contigo» me digiste en una
voz muy agitada pero determinda. «Por favor señor!
Dejeme ir, se lo suplico! Ya usted logro lo que
queria, ya se vino! Dejeme ir y no dire nada a nadie»
te rogaba yo de rodillas y entre lagrimas. Guardaste
silencio por un rato, mirandome como te rogarba que me
soltaras, tus pantalones aun bajados a tus rodillas,
tu verga endureciendo de nuevo. Me mirabas intesamente
a los ojos y finalmente me escupista la cara y me
diste una cachetada, «No me vuelvas a dirigir la
palabra. Eres una perra puta, una ramera cualquiera
que necesita ser chingada. Se te notaba en el caminar
de puta que tienes, se ve que te encanta que te
den verga por todas partes.»

Me paraste por los pelos y me tiraste contra la pared,
arrancandome la blusa abierta y comensaste a manucear
mis tetas, apretandola, halandomelas, lamiendomeas,
mordiendolas. Alsaste mi falda y my partiste los
pantis con tus fuertes manos. Senti tu lengua
enterrada en mi coño, me lo comias como un animal
hambriento. Te sentia chupandome los labias y
metiendome dedos. En esos momentos pensaba escapar,
pero me di cuenta de que ya estaba sometida a ti y al
placer que me estabas dando, aunque fuese a la fuerza.
Me diste la vuelta y enterraste tu lengua en mi culo.
Que sabroso se sentia el calor y la humedad de tu
lengua cuando me le roseabas por el culo, lamiendomelo
para arriba y para abajo, y dandole vueltas a mi ano,
mordiendome las nalgas y dandome mis nalgadas fuertes.
Con tus manos me acariabas las tetas y la espalda.
Sentia como me escupias el culo y en secreto me
excitaba. Decidiste meterme tus dedos en el coño y en
el culo a la vez, yo gemia y temblaba de placer, «Si!
Mira como estas ahora perra. Sabia que te encantaria
lo que te hago. Te gusta mi perra? He? Contasteme
puta! Te gusta lo que te hago» … Entre lagrimas y
gemidos de placer te conteste, «Si! Me encanta, lo
haces tan rico!». Sacaste tus dedos de mis hoyos y me
agarraste por el pelo y me digiste al oido, «Abre la
boca y chupame los dedos, quiero que pruebes lo
caliente y puta que estas por mi.» Abri la boca y tus
dedos grandes y gruesos me penetraron, podia saborear
mi culo y mi coño en ellos. «Asi perrita, hazlo con
gusto. Vez lo rica que estas.» Sentia tu verga erecta
sobre mi culo. Y me movia encontra de ella. «Ah! Y que
tenemos aqui? Parece que estas desesperaba porque te
folle. Ah? Mi putita!» y me planteaste una fuerte
nalgada.

Te quitaste la camisa y el cinturon y me lo pusiste en
el cuello, pensaba que me ibas a ahorcar. «Por favor!
No lo haga, no me mate. Hare todo lo que me pida que
no me mate.» te suplicaba entre lagrimas. «Ja! Ja! Ja!
Matarte? Nunca lo haria perra, simplemente te quiero
chingar como lo que eres, como una perra puta.» Me
amarraste el cinturon como si fuese un collar de
perras. Me alsaste la falda a la cintura y me doblaste
contra la pared. Me clavaste la verga en el coño de un
solo golpe. Grite y tu te reiste. Me agarrabas por el
cinturon con una mana alzandome la espalda para
escupirme la cara. Dandome nalgadas violentas y
repetidas!! Sentia como tu verga rajaba mi coño,
penetrandolo, destruyendolo. Escuchaba el sonido de
tus pelotas cuando chocaban contra mi piel. Me lo
clavas mas y mas rapido con todas tus fuerzas, bien
duro! Mis piernas temblabam mientras me castigabas!
Escupiedome la cara, dandome nalgadas y partiendome el
coño!! Gritaba y gemia, ahora me salian gritos de
placer. «Si perra, asi es disfrutalo que para eso te
hicieron.» Me vine un para de veces sobre tu verga
mientras me tenias asi, y te encantaba sentir mis
jugos untados en tu verga y bajando por tus pelotas
peludas. Soltaste el cinturon y agarraste dos puños de
mi pelo, sentia como aumentaba la velocidad de tus
movimientos y como aumentaba la fuerza con la que me
partias la concha, «Ay! Ay! Ay! Aqui me vengo de nuevo»
gritaste y sentia como te corrias dentro de mi,
llenandome el coño con tu esperma. Senti tu cuerpo
temblando y sudando sobre el mio. Mantuviste tu verga
en mi coño hasta que se salio por su propia voluntad.
Te mantenias sobra mi, descanzando, pero agarrandome
fuertemente por la cintura para que no escapara.
Sentia el sudor de tu cuerpo contra el mio, oia tu
respiracion, violenta, tu cuerpo suplicando descanzar.
Pero tu verga no te dejaba, ya de nuevo estaba dura y
a toda atencion.

Sentia como la punta de tu verga acariciaba el ojo de
mi culo. Y no duraste mucho tiempo en escupirlo y
forzar tu verga dentro de el. Me agarraste por la
cintura y me lo clavaste sin compasion, tan duro que
tire un grito que lo eschucho Mexico entero! Me tapaste
la boca con una mano y la otra la envolviste en mi
cuello. Tu verga me rajaba el culo sin piedad, ibas
como una animal salvaje a velocidad maxima. Mis gritos
no se escuchaban porque me tenias la boca sujetada.
Solos los escuchabas tu y te encantan oir como gritaba
de placer y dolor, «Aguanta perra!» me decias «Se que
te encanta! Se que lo quieres y lo necesitas! Estabas
suplicando porque te partiera el culo! Perra puta!».
Me tenias sujetada sin poder mover, las piernas no me
dejaban de temblar de lo fuerte que lo clavabas en el
culo. Las gotas de sudor de tu cuerpo me cain en la
espalda, sentia ese calor tuyo y sentia como me
destruias el culo. Sentia que pronto te corrias y
logre que tu verga se saliera de mi culo. Pero tu la
clavaste de nuevo sin perder un segundo y me sujetaste
de tal manera que no me pudiera mover. Ya sentia que
llagaba el momento! Tu respiracion se ponia aun mas
pesada. «Ah! Ah! Ah!» gemiste con tres clavadas mas y
sabia que te habias corrido en las profundidades de mi
culo.

Al soltarme cai al piso, agotada y completamete
destruida, no me podia mover. «Limpiame la verga
perra!» me agarraste por los pelos de nuevo y forzaste
tu verga en mi boca. Podia probar mi culo, mi coño y
tu semen en toda ella. Ya cuando estabas satisfecho
con la limpiada me soltaste y comenzaste a prepararte
para irte. Poniendote la camisa mientras me mirabas.
Aun estaba tirada en el piso, no me podia mover, me
dolian las piernas, el culo, el coño, la boca. Me
quitaste el cinturon del cuello. Y antes de subirte
los pantalones te acercaste de nuevo a mi. Pensaba que
querias que te chupara la verga de nuevo pero lo que
hiciste fue mearme el cuerpo entero, la cara, las
tetas, el estomaga. Te reias mientras lo hacias. Luego
me pasasta la punta de tu verga por los labios para
limpiartela. Te subiste los pantalos y me escupiste la
cara de nuevo. «Perra cochina y asquerosa!» me digiste
y saliste del callejon a la oscuridad de la noche,
dejandome atras cubierta en tu sudor, saliva, esperma
y meados.

Al fin logre pararme y ponerme lo que quedo de mi
ropa. Tenia que caminar un poco despacio para aguantar
el dolor, al caminar sentia tu esperma chorreandome
por las piernas, saliendo de mi coño y de mi culo. Por
fin encontre un taxi y logre irme a casa, donde mi di
un baño caliente y pensaba en lo que me habia pasado y
me preguntaba quien fue ese hombre tan macho y
dominante que habia violado asi.

Entradas recientes

Por
22 octubre, 2019 6:00 pm
Por
22 octubre, 2019 10:00 am
Por
22 octubre, 2019 2:00 am
Por
21 octubre, 2019 2:00 am

Deja un Comentario

Tu dirección de Email no sera publicada. Los datos requeridos están marcados*

Ver comentarios