Y eso es todo chicas, pueden salir- dijo amablemente el profesor de Literatura, Antonio.

Soy Luna, me gusta mucho leer, soy adicta a la lectura y más cuando se trata de tener que discutir los puntos de vista con el profesor Antonio.

Antonio es mi profesor desde hace ya 13 años, así que me ha visto crecer desde entonces. Sabe perfectamente las cosas que me hacen reir, enojar e incluso ultimamente, las cosas que me excitan.

Era la ultima semana de clases y posiblemente la ultima semana del año escolar que vería a Antonio,no se que me habia pasado pero cada vez le ponia mas atencion a sus clases, a sus movimientos y a su entrepierna… «basta, no debes pensar de esa manera, el es tu mayor e incluso conoce a tus padres», me dije a mi misma.

No me puse mucha atención, por que mirar a Antonio mientras se sentaba en el escritorio era como perder todo lo que decia para suplirlo por palabras como: «Luna, cada vez estas más guapa, tengo un regalo para ti»… En estas estaba cuando una de mis amigas me regreso a la tierra a la vez que tocaba mi brazo; «irás a ver a la banda de mi hermano?»- de dijo en voz baja, solo le sonrei y gire la cabeza a seguir pensando en aquel bulto que tanto me gustaba de Antonio.

Al finalizar el dia, por la noche, estaba acomodando mis cuadernos cuando recorde que no habia hecho la tarea de Literatura, «bah!, Antonio tiene que motivarme para realizar mi tarea», me reí al tiempo que tocaba mi pezoncito, un escalofrio recorrio mi piel, y me sente en la cama.

Estaba pensando en lo guapo que ahora me parecia Antonio, en lo sexy que se veia su posiblemente enorme pene aprecionado en esos jeans color azul, y en lo rico que seria que me abrazara con esos brazos de hombre que tanto me estaban gustando… «ahh!, si!…» no pude evitar terminar con estos pensamientos, subi mi mano a mi boca y lami mis jugos imaginando que mis dedos eran Antonio y su sexo.

A la mañana siguiente era mi ultimo dia de clases con Antonio, y hacia mas frio que de costumbre, así que decidi ponerme dos leggins y un sueter suelto.

Llegue al salón y cual fue mi sorpresa que no habia nadie dentro, me asuste un poco por que creí que habia sido victima de una broma de mis compañeros al decirme que sí habria clases aun con la tormenta helada de afuera.

Entre al salon y cual fue mi sorpresa que Antonio estaba dormitando en escritorio, posiblemente alcoholizado o algo parecido ya que el salón olía a crudo.. JAJA!, «vaya!, estoy de suerte!» pensé.

-«Hola profesor»… dije en voz medio alta, rapidamente alzo la cara y me vio directamente a mis pechos, los cuales estaban bastante activos por el frio que hacia, me excito mucho ver que me haya visto, me dio pena, pero finjo demencia y me siento en el escritorio mostrando mi trasero. «Dios mio, soy una tonta, se va quitar de aqui!»,(pensaba y me ponia de nervios).

-«Como estas Luna?, por que llegaste a esta hora?, las clases son en el aula c.12», me dijo a la vez que me acariciaba con la mirada.
-«y así que decidio dormir un poco por que ayer hizo de todo menos dormir», me rei al tiempo que le decia tan directo comentario.
-«Así es Luna, pero ¿como sabes que hice de todo?», se levanto y me toco el brazo, como golpecillo amistoso.
-«Por que yo he tenido frio anoche e hice de todo menos tomar algo caliente o empalmarme otro sweter»… le dije viendo a sus labios, no sabia que estaba haciendo pero su aroma combinado con su locion estaban logrando que me humedeciera demaciado.
-«Mal hecho Luna, no debiste…», y diciendo esto me tomo del cuello y me beso con tanta pasion que por un momento olvide de quien se trataba el beso y en que lugar estabamos…

Mientras me besaba no pude evitar bajar la mano a su bulto el cual estaba a punto de estallar ahi dentro, el rapidamente se alejo de mi y me dio la espalda…

-«No debemos hacer esto Luna, no esta bien…Soy tu profesor y podria ser tu padre»…
AL DIABLO! YO QUERIA QUE ANTONIO ME COJIERA…
-«Entonces, vamos papi, dale a esta nena calor que tanto necesita». y me quite el sueter, quedando con mi top y los leggins, el solo miraba, al ver que no accedia a mi tan prometedora propuesta, me comence a tocar mis pezones, los cuales sumando al frio la excitacion que me estaba embargando estaban como rocas, con solo pasar mi mano sentia como queria arrancarmelos, me comence a tocar la entrepierna y me recargue en el escritorio, baje mis leggins y quedando solo en mi boxer, abri mis piernas lo suficiente como para que antonio viera como mis juguitos pedian su pene inmedatamente…

La gran cantidad de adrenalina que se apoderaba de mi cuerpo era un torbellino, estaba masturbandome frente a un hombre que no parecia nisiquiera excitarse un poco; opte por una posicion un poco mas atrevida y me puse en cuatro, me movia lentamente y comenze a meter mis dedos, tan rico que olvide para quien lo hacia y segui, mis gemidos comenzaban a ser mas altos y mis ganas de coger eran inmensas, de pronto una mano tibia tapo mi boca…

-«Shhh mamita, no lo hagas tan alto», y diciendo esto Antonio metio su mano en mi boxer, «uhh, que rico mami, estas bien mojada… ¿se te antoja mi verga?, si?, quieres que te coja?, si?, pidemelo…».

y como no me gusta que me den ordenes me levante lo tome y lo sente en la silla de cuero, por su expresion supe que estaba muy fria, me reí y me empine a su cara:

-«NO ME DES ORDENES!» y diciendo esto le plante un beso mientras con mis manos desabrochaba su pantalon y sacaba tan grande pene… «OH!!, si, tanto que espere por ti!» y con una sola lenguetada me meti todo aquel pedazo de carne, sentia como Antonio se estremecia del placer que mi boquita le estaba dando, le di muchas chupaditas, y me encargaba de masajear bien sus testiculos, estaba bien caliente, habia dejado de ser Luna, la alumna de diez, para convertirme en Luna la mujer que le daba placer…

Era un momento glorioso, me sentia más una puta que una adolescente teniendo sexo con su profesor, ME SENTIA EN LA GLORIA ESTAR AHI, DE ESA MANERA CON ANTONIO.

-«Dame toda tu leche papi, quiero tu leche!»… le decia mientras se la jalaba con furia.

Y de un movimiento que paso en menos de 2 segundos termine montada en su verga…

-«TAMPOCO ME DAS ORDENES TU, MOCOSA MALCRIADA». y me dio una nalgada.

Estaba siendo cogida por mi maestro, mis piernas lo tenian aprisionado ysentia como movia su cadera al mismo tiempo que me metia todo aquel pene dentro de mi ser, mordia mis tetas, me acariciaba y yo le pedia más y más…

Así duramos varios minutos dandonos placer como si fuéramos el uno del otro, estaba en la punta del climax cuando de pronto:

*BIP BIP BIP BIP*, sonó el despertador, abri mis ojos del susto y tuve el orgasmo más delicioso del día… «aahh!», senti como me mojaba y como mis liquidos calientes llenaban mis dedos y piernas…

Apague el despertador y me levante… me reí y pense «Gracias Antonio, pero solo se trataba de un sueño».

—HEY! ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO MUCHO, SI QUIER LEER MÁS NO DUDEN EN DECIRMELO EN LOS COMENTARIOS, Y SOBRETODO DE QUE QUIEREN LEER!!, ESTOY PARA COMPLACER SUS OJOS E IMAGINACION. (SIGANME EN FB Y TWITTER )

buen domingo.