La Educación De Jessica

La Educación De Jessica
Por: Astrolabio Cero
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A Jessica nunca le había gustado el colegio, siempre se sintió una chica marginal y terriblemente distinta a las demás, a esas otras que no la soportaban, que la creían una agrandada sabelotodo. Ella prefería ser la niña callada de la clase y dejar que la lorneen un poco, a enfrentar la terrible responsabilidad de competir con la mediocridad de las otras niñas de once años.Esa actitud le causo muchos conflictos en esa etapa de su vida, hasta el punto que la psicóloga de la escuela le recomendó a sus padres retirarla de la institución y educarla de manera desescolarizada. Los padres de Jessica, que siempre hacían lo que era mejor para la pequeña, no lo dudaron: la salud de la niña no se expondría por la ineficiencia del sistema educativo tradicional, tan incapaz frente a la inteligencia de algunos y tan capaz ante la mediocridad de la mayoría. Ya estaba dicho: una niña tan especial no se malograría en las manos de esos docentes estúpidos que forman a los jóvenes como quien ensambla automóviles, no señor.

Por suerte para la familia, la prima de Jessica era educadora, y de las buenas, se había formado en una de esas universidades donde solo van los ricos y los que tienen demasiado talento. Después de haberse graduado con honores se perfecciono en Londres donde conoció al chico que ahora la acompañaba. Se llamaba Gabriela y él James o Jaimes como todos le decían en cerro azul, balneario en el cual se habían establecido, no hace mucho, para vivir el resto de sus vidas.

La niña Jessica viajo a cerro azul feliz de vivir en la playa y de alejarse un poco de sus padres que, hace ya bastante tiempo, solo vivían para pelear e involucrar al único fruto de su unión en riñas absurdas y angustiantes. Además Jessica siempre había admirado a su prima: tan inteligente, independiente y atractiva, al gringo no lo conocía realmente, pero confiaba ciegamente en su prima, quien jamas se juntaría con un tonto. Así de pronto ya estaba en la estación del autobús y entre la gente aparecía ella llamándola -Jessica, Jessica – sin gritar pero lo suficientemente alto como para que Jessica la escuche. La niña se emociono al oír su nombre en labios de su prima -me dijo Jessica, no jesi ni jesiquita, sino Jessica como debe ser, como nos debemos tratar nosotras las chicas importantes- penso y respondió – Â¡Gabriela!

Esa tarde Gabriela estaba como nunca, a Jessica casi le dolían los ojos de verla tan linda. A la hora de la merienda se colaba por la cortina el sol del ocaso lleno de reflejos rojos y naranjas, que le daban un resplandor ideal a la piel morena de Gabriela. La niña paseo su vista por el pelo, la cara, el cuello, los senos, en fin por toda esa mujer y contemplo pasmada lo que parecía ser una estatua hecha de miel, sintió una voluptuosidad rara que jamas había sentido. Pidió permiso y se retiro de la mesa.

Esa semana la pasaron solas las primas, Jaimes estaba en Ica terminando unos negocios y no se presento hasta el fin de semana. Gabriela le enseñaba a la niña que, contrariamente a lo que creían sus antiguos maestros, hacia grandes progresos en la primera semana. Jessica a veces se distraía y perdía la vista en el pecho de su prima que le parecía hermoso. Gabriela no perdía la calma pues sabia que esa era una curiosidad natural en las niñas que van a entrar en la pubertad y no la reprimía, a veces se desabrochaba un botón mas de la blusa pues el calor era inmenso y a ella también le gustaba sentir la admiración de su pequeña prima.

No tardaron mucho en tener una confianza absoluta sobre estos temas, sobretodo después de que Gabriela decidiera bañarse junto con la niña, pues al ayudarla a enjabonarse la espalda había mojado su blusa – bueno si ya me moje mejor aprovechamos y nos bañamos las dos – a la niña no le molesto, por el contrario la hizo sentir muy importante. Una vez desnuda, Gabriela, entro en la tina colocándose detrás de la niña y enjabonándola toda. La fricción entre los dos cuerpos era increíblemente suave por el jabón, era como si estuvieran enjabonándose una a la otra utilizando todo su cuerpo. La niña podía sentir los senos de su prima en toda la espalda, el pecho y la cara, y pensaba en tener unos senos tan bonitos, grandes y suaves como los de Gabriela cuando creciera. Esa noche llego Jaimes.

El hombre entro a la habitación mientras las damas se terminaban de cepillarse el cabello mutuamente – cariño te tengo una sorpresa -dijo Gabriela- mira quien esta con nosotras. El gringo dijo con voz graciosa -¡pero que señorita tan encantadora! Y saco de su bolsillo un clavel para ponerlo en las manos de Jessica. La niña penso que este seria el mejor año de su vida y después de tomar su leche y lavarse los dientes se fue a la cama.

Esa noche Jessica escucho un poco de ruido, jadeos y gritos ahogados, al principio se asusto pensando que se trataba de fantasmas, pero como a ella siempre le había gustado considerarse intrépida y valiente se levanto de la cama y fue tras el sonido. Al darse cuenta de la procedencia de este, la curiosidad aumento casi de manera incontenible: era su prima la que suspiraba de esa forma. Despacio se acerco a la ventana del cuarto de la pareja y los observo. Contemplo como Jaimes lamía los senos de su prima, los mordía y los chupaba como si fueran realmente de miel y ella, Gabriela, se movía como poseída por una fuerza extraña. Jessica estaba impactada y fue a meditar a su cuarto -como se sentiría eso? -pensaba- ¿cómo será que te chupen las tetas? Y ¿serán realmente sabrosas? Esa noche Jessica no dejaba de pensar cosas que hacían reaccionar extrañamente a su cuerpo, apretó sus senos fuertemente hasta sentir algo de placer que jamas había sentido, se levanto y fue a mirar sus jóvenes tetas en el espejo, recién habían empezado a crecer pero ya prometían un futuro de belleza como las de su prima Gabriela.

Al día siguiente Jessica quiso que su prima la acompañe en la tina nuevamente y así fue. Esta vez Jessica se empeño en enjabonar a Gabriela haciendo especial caso a aquella zona que tanta curiosidad le había causado. Gabriela se sentía muy bien con las manos de la niña masajeando su pecho ella lo enjuago con cariño y empezó a lamerlo, Gabriela se asusto y quiso incorporarse pero en ese momento entro Jaimes que sorprendido, pero sin perder la astucia, les pidió que no se incomodaran por él. La niña entendió esto como una orden y continuo lamiendo y chupando las tetas de Gabriela lo mejor que podía, Gabriela suspiraba como nunca. Jaimes se acerco a las mujeres y Gabriela empezó a acariciar su entrepierna, abrió el pantalón de su hombre y pudo ver como una pinga enorme y dura salía prometiendo él más placentero viaje, ella se enfundo el apéndice en la boca y lo empezó a chupar como a una fruta salvaje. Jessica seguía lamiendo las tetas de su prima mientras miraba eso que acababa de descubrir: un órgano masculino que parecía ser tan sabroso como los senos de Gabriela. La mujer cargo a la niña y el hombre a las dos y las llevo a la cama.

Ese año Jessica hizo grandes progresos contrariamente a lo que vaticinaban sus antiguos maestros. La niña termino la secundaria de manera desescolarizada en casa de su prima en cerro azul, creció y se convirtió en una joven hermosa. Tenia los senos más bonitos que nadie vio por esos lares. Dejo el pueblo para ir a la universidad a estudiar educación. Ahora quiere hacer una maestría en Londres.

Author: CABALGADOR

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