Aventuras de Jorge

Por
5 septiembre, 2019 4:21 am

Relato enviado originalmente por ixtacala44@yahoo.com.mx el 6 de Octubre del 2001 a www.SexoServicio.com

Hola de nuevo, ¿qué te pareció lo que mande la ves

anterior?. Espero que te haya gustado. Y aprovechando

este conducto espero que la que envió sea de tu

agrado. Tengo que platicarte algo, que me sucedió (lo

que voy a platicar no es de mi gusto, pero así se dio

y como soy, pues comprenderás que me deje llevar por

mis instintos y no utilice el cerebro). El jueves (27

de septiembre), cuando tenia una hora de haber llegado

a casa, tocaron a la puerta y era una hermana de mi ex

pareja, iba acompañada de una de sus hijas, me

sorprendió su visita, pero las invite a pasar, me

dijeron que venían de su tierra y no habían encontrada

a su hermana (mi ex), pues habían buscado mi dirección

y querían quedarse hasta el lunes; lógicamente acepte

y les di una recamara.

Mi ex cuñada se llama

Hortensia, una morena alta y se ve muy guapa, de un

cuerpo delgado y unos pechos un poco grandes; su hija

como de 14 o 15 años igual que la madre.

Cenamos y la niña llamada Marifer, nos dijo que estaba

cansada y quería irse a dormir, se paro y se fue a

bañar, después se dirigió a la recamara. Me quede con

Hortensia y nos pusimos a platicar. Hablamos de muchas

cosas y caímos en la platica de la separación de su

hermana conmigo y me dijo que me comprendía, ya que

sabía que Martha era bisexual, ya que algunas veces la

había descubierto con mujeres y que me comprendía. Me

pregunto si estaba saliendo con alguien, le conteste

que no; me sorprendió su acción ya que se paro y me

abrazo, dicendome que comprendía, ya que ella, como yo

sabia, su marido había fallecido hace un año y también

no tenia a nadie. Sus pechos quedaron a la altura de

mi cabeza y los sentí en forma total, eso me gusto

mucho; después me dijo que se sentía cansada, quería

bañarse y dormir; le dije que adelante que estaba en

su casa.

Después se metió a la recamara donde estaba su hija y

al rato salió diciéndome que si la podía despertar a

las 6 de mañana y le dije que si. Cuando me acosté no

dejaba de pensar en Hortensia y sus pechos que los

tuve cerca y sin poder tocarlos. Al orto día a las 6

de la mañana, toque la puerta de la recamara, pero

nadie contesto, así que abrí poco a poco y vi que las

dos estaban dormidas, Hortensia estaba boca bajo y

tenia las sabanas levantadas, así como también el

camisón, se le veía unas nalgas ricas, tenia unas

pantaletas negras y se le observaba media nalga, eso

hizo que me vinieran muchas cosas a la mente, pero en

ese momento Marifer despertó y le dije que venia a

despertarlas, bostezo y me contesto que despertaría a

su mamá y yo salí de la recamara.

Antes de que saliera a trabajar les deje una llaves de

la puerta para cuando salieran y Hortensia, pregunto

si a que horas regresaba, le comente que como era

viernes como a las 8 de la noche. Durante el tiempo

que estuve en la oficina, no dejaba de pensar en los

senos y las nalgas de mi ex cuñada. Al regresar a

casa, Hortensia y Marifer, habían preparado una cena

para los tres y comprado una botella; cenamos rico y

empezamos a tomar mi ex y yo, la niña se retiro a ver

la televisión; empezamos a tomar y a tomar cuando ya

llevábamos como cinco copas cada uno, Hortensia, me

preguntó:

– ¿Hoye Jorge, desde cuando no estas con una mujer?.

– Uy desde hace tiempo -le dije.

– ¿Y tú desde cuando no estas con un hombre?.

– El último hombre con quien estuve fue mi marido.

Puse música y empezamos a bailar, no sin dejar de

beber (al final nos acabamos casi las tres cuartas

partes de la botella), bailamos dos piezas y al final

de la segunda, ella se repego a mí y yo también, nos

quedamos viendo y nos besamos. Eso nos calentó, ya que

se puso roja tanto por el vino, como por la calentura;

la empece a besar el cuello, pero después me dijo que

esperara, quería ver si Marifer estaba despierta, fue

a la recamara y cuando regreso, me dijo que ya se

había quedado dormida y me dijo:

– ¿Jorge quieres dormir conmigo esta noche?

– Si me gustaría.

Nos fuimos a la recamara, ahí empece de nuevo a

besarle su cuello, la acosté en la cama y empece a

quitarle la blusa, después el brasier, tiene unos

pechos grandes y con unos pezones ricos, empece a

pasar mi lengua por sus senos y ella me tocaba la

cabeza y metía los dedos entre el cabello, mientras le

empece a tocar las piernas (no tenia medias) y metí la

mano hasta tocar sus pantaletas. Ella dijo que si

quería que nos quitáramos la ropa y le dije que si.

Nos quitamos la ropa y el primero en acostarse fui yo,

ella al verme dijo:

– Hay Jorgito, que bien se te ve, pense que la tenias

chiquita.

– Todo esto que ves, es para ti -le dije

– ¿No me mientes?

Mientras decía eso, me empezó a tocar el pene y lo

hizo con ternura y cariño. Se acerco y me dio un beso

en mi pene y poco a poco se lo fue metiendo en la

boca, lógicamente empece a sentir super rico, mientras

lo hacia de ves en cuando volteaba y me sonreía;

después de un rato, cuando mi pene ya estaba bien

ensalivado, la acomode en la cama, le abrí las piernas

y me acerque, metiéndole la lengua en su clítoris,

ella reacciono y dijo que hace mucho tiempo que no

sentía eso (pense que se refería a su marido), hasta

que sentí que llego al clímax y deje de hacerlo.

Después me digo:

– Sabes, quiero sentirlo todo.

Yo como no sabiendo, o me quería hacer el menso, le

pregunte:

– ¿Qué es lo que quieres sentir?

– Pues esa cosa, que se llama pitote, menso. Quiero

que lo metas hasta dentro.

– Pues acomódate bien Tencha (así le dicen) que te voy

a meter el pito.

Se acomodo y lo empece a meter, se lo empece a sacar y

meter, me di cuenta que entraba fácil, como si no

hubiera pasado un año sin marido, no le dije nada,

seguí metiéndolo, ella llego unas cuatro veces, y

cuando noto que estaba a punto de que llegara, me dijo

que no tuviera miedo que me viniera que estaba

protegida, lo cual hice. Después prendí un cigarro y

ella también, nos quedamos callados y me pregunto

después si me había gustado, le dije que si. Pero

después no me quede con la duda y todo lo que note se

lo comente, ella se me quedo viendo y dijo:

– ¿Si, te platico, no dices nada a mi familia?

– De acuerdo -le dije.

Prendió otro cigarro y se recargo en la cabecera de la

cama, empezó a platicar que al principio cuando ella y

todas sus hermanas eran chicas, vivían en un pueblo,

no había nada que hacer, así que tenían mucho tiempo

libre; lo que les gustaba ver a ella, a Martha y a dos

primas era ver como los caballos, burros y toros se

subían en cima de las hembras; también habían cachado

a un viudo que todos los sábados atrás de unos árboles

se sacaba el pene y se masturbaba. Esas cosas eran sus

diversiones, cuando empezaron a llegar a los 15 o 16

años, cambio la diversión, una prima la cacharon, en

una ocasión en el campo, estaba la prima acostada en

el pasto y a un lado un perro y lo estaba masturbando,

el perro se dejaba y vieron todo hasta que le salió el

semen, mientras la prima se tocaba entre las piernas.

Ellas se animaron, y cuando las cuatro iban al campo

hacían lo mismo; me dijo: entre Martha y yo una ves

estuvimos tocando a un burrito, le salió una cosota

bien grande que entre las dos lo empezamos a masturbar

mientras una le tocaba su aparato la otra lo sostenía

bien.

Así estuvimos durante un año, hasta que llego al

pueblo un señor como de 50 o 60 años, se nos quedaba

viendo a las 4 con ojos de quitarnos la ropa. En una

ocasión estabamos las 4 en una establo cerca de las

huertas y Martha y una prima tenían a un burro bien

excitado y yo con otra prima teníamos a un perro que

nos estaba pasando su lengua entre las piernas. No se

desde cuando estaba este señor que se llamaba

Epitacio, nos estaba observando que de un momento a

otro, estaba cerca de nosotras con su pene salido y

bien parado; lógicamente nos quedamos asustadas, ya

que primero nos habían sorprendido y después con eso

que tenia entre las piernas. Nos dijo que si no

hacíamos lo que él quería, le diría a todo el pueblo

lo que estabamos haciendo; tuvimos que aceptar, así

que lo primero que nos dijo era que nos quitáramos la

ropa, lo cual hicimos, después él también se la quito,

tenia una vergota bien grande y cabezona, nos ordeno

que nos hincáramos y lo hicimos, después se acerco a

nosotros y nos puso su vergota enfrente de la cara y

nos hizo que se la besáramos y mamáramos, al principio

no quisimos, pero nos volvió a recordar la amenaza y

primero yo le di un bezo en su cabezota, después se la

fui mamando hasta donde cupo, ya que no entraba toda,

después hizo lo mismo con una prima, y después con la

otra y al último le toco a Martha, ella si le cupo

toda en la boca. Mientras hacíamos esto, nos decía

¡hay que rico maman la verga, ya quería sentir una

mamada de esas bocas tan lindas que tienen y hoy es mi

día de suerte, ya que las tengo a las 4, les voy a

meter la verga entre sus piernas y en el culo!.

Después nos a costo en la paja y a la primera que le

metió la vergota fue a Martha, era la más grande; se

la metió hasta adentro, ella se empezó a quejar,

cuando llego, él se salió y se la metió a otra prima y

después a la otra, la última fui yo, pero antes de

metérmela le dijo a Martha que mientras me la metía

que le mamara las pelos a las primas y ella lo hizo

(creo que desde ese momento le gusto chupar clítoris),

me la empezó a meter, sentí su vergota y me empezó a

gustar. Al ver todo esto él se calentó más y me

volteo, me lo metió por el culo, al principio no me

gusto, pero después le tome placer, al último hizo que

las 4 se lo mamáramos hasta que se vino en la boca de

Martha, e hizo que se tragara su semen, lo cual hizo.

Después se fue y nos dejo bien calientes, tuvimos que

seguir con el burro y el perro.

Don Epitacio, nos estuvo cogiendo durante más de un

mes, porque un día amaneció muerto en su cama, el

doctor del pueblo dijo que había muerto de un ataque

al corazón, yo creo que fue porque cogía cada rato y

su corazón no aguanto mucho. Nosotras ya habíamos

agarrado experiencia y nos gustaba como nos metían sus

vergas sobre todos los burros y nos gustaba

mamárselas, porque se quedaban quietos y no se movían.

Pero después te platico lo que llegamos hacer mis

primas Martha, tu ex mujer y yo, pero sabes lo que me

procupa en este momento, es que mi hija Marifer, la

descubrí una vez que con otra prima tocando a un

burro. Se que no han pasado de eso, pero me preocupa

que acabe como yo o sus tías.

Cuando dejo de hablar, me quede callado y yo ya con la

platica tenia la verga bien parada, Hortensia se dio

cuenta y me la empezó a tocar, de nuevo se la metí,

pero ahora por el culo y ella me gritaba que se lo

metiera más, sin darnos cuenta de los gritos de

Tencha, vi de reojo que se habría un poco la puerta y

Marifer nos estuvo observando, eso me calentó más y se

la metí hasta adentro a mi ex cuñada y antes de

venirme, entro su hija y nos pregunto:

– ¿Qué están haciendo?.

Tencha se quedo fría, yo le saque la verga la niña se

le quedaba viendo, No sabíamos que decir, pero vi a

Marifer roja, eso significaba que estaba caliente; le

dijo a la mamá que todo esto se lo diría al abuelo,

Hortensia reacciono y le dijo:

– Sí, tu le dices esto al abuelo, yo le diré que tu y

Carmen las vi el miembro al burro.

Les dije que no pelearan, que deberían arreglar las

cosas como adultos, Marifer, se quedo callada, pero no

dejaba de verme la verga que todavía la tenia media

parada, Tencha vio a su hija y se río; eso como que

enfrío un poco la situación y le dijo:

– No es igual a la del burro, verdad?.

– No, mamá, nunca había visto una de esas.

Yo no sabia como reaccionar, pero mi pene empezó a

pararse de nuevo y ella seguía viéndomela, Hortensia

me la agarro e inmediatamente se me puso dura; Marifer

se acerco también y dijo:

– Hay, tío que bien la tienes.

– Te gusta chiquita -le dije.

– Si, tío la tienes bien bonita.

– Pues tócala chiquita.

La mamá dejo de tocármela y sentí la mano de la niña,

la empezó a apretar un poco y dijo:

– Tío, la tienes bien dura, caliente y tu cabeza esta

bien roja.

– Si, chiquita, si quieres apriétala un poco más.

– Así, tío?. Te gusta, como le hago?.

– Si, mi chiquita, me gusta mucho

– Sientes rico tío?

– Si bien rico.

Mientras todo esto sucedía, Tencha nos veía, se acostó

recargándose en la cabecera y prendió otro cigarro.

Cuando Marifer empezó a apretar la verga, volteo a ver

a su mamá y se río con ella y lo mismo hizo Tencha.

– Es diferente a la del burro, verdad? -le pregunto

Tencha.

– Si, mamá se siente más suabesita la de mi tío.

– Te gusta Marifer? -le pregunte

– Si, tío, que se siente tenerla en la boca mamá?

– Una delicia -contesto Tencha.

– Puedo estar como ustedes?

– Como, chiquita?

– Hay, tío, pues sin ropa.

– No se que diga tu mamá

– Pues por mi como ella quiera- dijo Tencha.

Empezó a quitarse el camisón, empezaron a aparecer

unos pechos pequeños, pero bien paraditos y entre las

piernas le empezaba a aparecer los pelitos, pero su

trasero era de sueño, paradito y un poco regordete.

Eso hizo que mi pene se pusiera más duro.

– Hay tío, se te puso más duro y grande, por que?

– Pues, por verte desnuda hija -contesto Tencha.

– Por eso?

– Si, Marifer, por verte desnuda, se me paro más.

– Oye tío y como se llama, también miembro como el del

burro?

– No chiquita, yo la llamo verga, te gusta su nombre?

– Si, tío, pero que verga tan caliente tienes..

Mientras me decía todo esto, empezó a bajar y subir la

mano, sentía como su piel se incorporaba a mi miembro,

lo hacia con suavidad, sin quererme lastimar y

mientras, se sentó en la cama y me veía con una cara

de inocencia y a la vez de calenturienta, después de

unas cinco veces, le pregunto a su mamá:

– ¿Te gusta la verga de mi tío?

– Si, me gusta Marifer, no pense que la tuviera en esa

forma.

– Y ahora tío que hacemos?

Cuando Marifer hizo la pregunta, Tencha y yo nos

quedamos viendo, ella solamente se encogió de hombros

y me digo:

– Tu sabes Jorge.

– Qué sabe mi tío, mamá?

– Que el sabe si te ensaña algo de lo que sabe.

– Si, tío Jorge, enséñame todo lo que sabes si?

Como yo estaba bien caliente, pues le conteste que si

que le iba a enseñar todo o casi todo lo que sabia.

– Y como, tío?

– Pues, primero a cuéstate a un lado de tu mamá.

Se acostó, me quede un momento viendo a las dos

desnudas y me acosté a un lado de Marifer, la abrase,

la bese en la boca, ella reacciono y devolvió el beso;

mientras le empece a tocar sus pechitos y le dije que

si me daba permiso de besarle sus pechitos, ella me

contesto que sí; los empece a besar y fui bajando

hasta donde estaban sus pequeños pelitos con besos le

fui abriendo sus piernas y le bese en sus labios, ella

reacciono y abrió en forma completa las piernas, lo

cual aproveche y le metí la lengua en su clítoris:

– Hay tío que rico se siente cuando me metes la

lengua, se siente delicioso.

Mientras hacíamos esto, Marifer tomo las manos de la

mamá y las apretaba; le encontré su clítoris, se lo

estuve chupando y abrí más sus labios y ella no decía

nada, solamente respiraba muy hondo, hasta que sentí

sus líquidos en mi lengua y deje de hacerlo y le dije:

– Te gusto chiquita?

– Si, tío me gusto mucho, nunca había probado eso.

Quiero que me sigas enseñando, que quieres que haga?

– Me voy a costar y me besas la verga chiquita?

– Si, tío.

Me acosté y se sentó a un lado, me tomo la verga con

una mano y empezó a besarme la punta, después se me

quedo viendo como preguntado que más; Tencha se

incorporo y le dijo que la viera como se hacía; tomo

la verga y me la empezó a chupar, después de una tres

chupadas, Marifer, volvió a tomar mi verga y la empezó

a chupar, sentí sus labios que apretaban mi miembro y

lo succionaba cuando después de un rato dijo:

– Sabes tío, me gusta besarte y chuparte la verga,

siento bien rico el estomago, como que algo me sube y

tengo ganas de seguir aprendiendo.

– Quieres sentir más rico?

– Si, tío que hago?.

– Te gustaría sentirla adentro de ti?.

– A mi mamá ya se la metiste?

– Si ya me la metió -contesto Tencha.

– Y duele mucho tío?

– No, chiquita lo haré con mucho cuidado, si te duele

mucho, te la saco inmediatamente de acuerdo?.

– Sí, tío.

Se acostó y le dije que abriera sus piernas, mientras

la mamá puso una almohada a la altura de sus nalgas,

me acerque y primero le metí la punta, estaba

nerviosa, pero le dije que se relajara, poco a poco lo

fui introduciendo y ella empezó de nuevo a respirar

rápidamente y le pregunte:

– Te duele chiquita?

– Un poco tío, pero sigue creo que si la aguanto.

Seguí metiéndole la verga, hasta llegar a la mitad ahí

se quejo más, lo cual reaccione y se la saque, ella lo

reclamo y se la volví a meter, Tencha pregunto que si

se la iba a meter toda y la niña me dijo que se la

metiera toda, que estaba sintiendo bien rico. Se la

metí toda y me quede un momento ahí, después poco a

poco la fui metiendo y sacando, ella me enterraba sus

uñas en la espalda cada ves que llegaba al clímax,

llego como cuatro veces, después me salí y dijo:

– Hay tío, no sabia que esto era bien rico, pensaba

que cuando me metieran eso me iba a doler mucho.

– Pero te gusto en verdad? -le pregunte.

– Si, tío me encanto sentir esa verga bien adentro de

mí, y tu tío como llegas?

– Pues en la misma forma en que estabamos.

– Y porque no te veniste?

– Porque tu no estas protegida y te puedo embarazar.

– Para eso estoy yo Jorge -dijo Tencha -, con lo que

vi estoy caliente.

Se acostó y se la metí hasta dentro y ella empezó a

quejarse, lo cual me encendió más la voltee y lo metí

por el culo, mientras a Marifer le dije que se

acercara y la bese en la boca y después en sus pechos,

mientras me venia en el culo de su mamá yo le chupaba

los pezones.

Esa noche nos dormimos hasta las cinco de la mañana

del sábado, después ya no cogimos, pero quedamos

Tencha y yo que me escribiría las aventuras que

tuvieron mi ex y ella y a Marifer (mi chiquita), al

despedirse, me dijo que extrañaría mi verga, pero que

en diciembre le diría a su mamá que la mandara de

vacaciones para coger todo los días.

Espero que te haya gustado, escribime tus comentarios

y espero tus opiniones.

P.D. Si te soy sincero, me arrepiento de haber hecho

esto con una niña de 15 años, pero pues ya ni modono.

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