Alicia, la pajeadora implacable.

A los once años le hacía pajitas a su compañero de banco, que no podía â??ni quería- resistirse. El problema era disimular ante la maestra, por lo que suspendía las pajitas cuando la maestra miraba hacia su lado, y la reiniciaba apenas se daba vuelta. Aunque en más de una ocasión siguió con la pajita por debajo del pupitre aún cuando la maestra no se había volteado. Con aire amable miraba a la maestra, mientras la manito seguía trabajando. Así entre recreo y recreo, en cada hora de clase. Produciendo al menos un orgasmo por hora y a veces más, en su compañero de turno.

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curiosidad les…

Desde que era niña me gustaba fantasear con otras niñas, jugabamos a lo típico, el doctor, el dentista, y siempre terminabamos en el closet tocándonos y cuidando que no viniera algún adulto. Debo confesar que me encantan los hombres y amo el sexo oral, pero mi mentalidad abierta y mi amplio circulo de amistades gays, me hicieron adentrarme en el ambiente gay, y mi curiosidad latió más fuerte…

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