La venganza de mi hermana (la porrista)

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21 March, 2020 1:00 am

Las ganas de mi hermana por convertirse en la capitana de su equipo de porristas resultó muy conveniente para nosotros.Cuando estábamos en la preparatoria, una de mis hermanas se metió como porrista del equipo de Fútbol americano; esto provocaba las burlas de mis hermanos y mías, así como de mis amigos, pues a todos nos parecía algo ridículo el ser porrista de un equipo.

Yo no me había dado cuenta de lo buena que se había puesto mi hermana hasta que un día la vi salir de la casa con su traje de porrista y noté que a sus 16 años mi hermanita ya estaba bastante bien desarrollada; ella llevaba una faldita azul con blanco y una camisetita roja con una letra â??Aâ? blanca en medio de la misma, notándosele perfectamente bien que no llevaba sostén y se distinguía que ya tenía grandes y redondos sus pechos virginales. Llevaba también unas calcetitas blancas dobladas y unos tenis también blancos; lo cual hacía que se viera aún como niña, con su pelo teñido de rubio recogido en una cola de caballo y su carita maquillada ya como una señorita de más edad.

Me fijé en las piernas y en general, en el cuerpo de mi hermana, y como siempre nos hemos llevado un poco pesado, le dije que a donde iba tan arreglada y que se veía â??muy buenotaâ? y que si no fuera porque es mi hermana, le daba un arrimón. Su cara blanca se sonrojó y con una sonrisa coqueta sólo me dijo que la dejara en paz.

Pasó el tiempo, en el cual, entre bromas y juegos cada vez me gustaba más mi hermana y comencé a ir a los juegos de Fútbol americano para ver a mi hermana, pero sobre todo, para ver a la capitana del equipo de porristas, la cual estaba muy, pero muy bien; era una chica de 18 años, blanca, delgada y con un cuerpo fenomenal, además de unas piernas hermosas y muy bien torneadas; lo que más me gustaba era cuando hacía sus piruetas y se les alcanzaban a notar sus calzoncitos blancos a todas; he de decir que todas las porristas estaban de rechupete, ninguna desmerecía frente a las otras, pero a mí las que me llamaban mucho la atención eran la capitana, que después supe que se llamaba Ana y mi hermana Sandra.

Un día estaba yo en la casa viendo la televisión cuando llegó Sandra de su entrenamiento de porrista y la noté como decaída, además, apenas y saludó e inmediatamente se subió a su recámara, lo cual era extraño, pues ella siempre llegaba alegre y bromeaba con quien estuviera ahí; por lo que subí y toqué en su puerta para ver que le sucedía; al principio no quería hablar con nadie, pero al final me dejó entrar y me platicó que estaba de mal humor porque la capitana era muy majadera y muy estricta con ella y que sentía que ya era algo personal. Solo pude platicar un poco con ella y tratar de consolarla, pero realmente no sabía como ayudarla, solo se me ocurrió decirle que si yo podía ayudarla en algo, contara conmigo.

Pasaron aproximadamente dos o tres semanas y un día mi hermana me llamó a su habitación; cuando entré, la vi muy enojada y me dijo que si estaba dispuesto a ayudarla como le había prometido; yo le contesté que sí, que contara conmigo para lo que fuera y ella me dijo que tenía un plan para vengarse de la capitana del equipo y que de paso, ella le quitaría el puesto. Le pregunté cual era el plan y me lo platicó; yo estuve un poco dudoso al principio, pero ella insistió y utilizó sus mejores trucos de hermana para convencerme y al final terminé accediendo.

Primero platiqué con mi hermano Jorge del plan de Sandra y le pedí su ayuda, el estuvo de acuerdo y procedimos.

Sandra organizó una fiesta en la casa, según para celebrar que el equipo llevaba muy buena racha y estaban a punto de pasar a las semifinales del campeonato, así que invitó a todos los tarados del equipo de americano, a las porristas y a gente conocida de la escuela; Jorge y yo invitamos a nuestros amigos, los cuales estaban enterados de nuestro plan. Aprovechamos un fin de semana que nuestros Papás iban a salir a ver a unos tíos que viven en provincia y organizamos todo perfectamente.

El día de la fiesta mi hermana estaba muy nerviosa, yo la tranquilicé y le hice ver que ella estaría libre de toda sospecha y le di un tequilita para que se calmara un poco. Aún así siguió un poco nerviosa, pero ya estaba todo listo y no podíamos echarnos para atrás.

Los muchachos invitados fueron llegando y se armó una gran fiesta, había mucha bebida y muy buena música; todos bailaron y bebieron bastante, incluyendo a Ana y a su novio, que era un jugador del equipo.

Pasó el tiempo y la tarde se hizo noche y la noche llegaba a la madrugada, momento en el cual echamos a andar el plan de Sandra; lo primero que hicimos fue que en la bebida de Ana y de su novio habíamos puesto unos calmantes para que se durmieran y no molestaran en lo absoluto, luego quitamos ya la música para que la gente se empezara a retirar y así fue; poco a poco se fueron retirando y al novio de Ana, que estaba totalmente perdido, lo mandamos con un amigo suyo en al carro de éste para que se lo llevara, el quería llevarse a Ana, pero mi hermana le dijo que Ana había prometido quedarse en nuestra casa. El tipo ya no insistió más y se fue, ayudado por otros dos cargaron al noviecillo y se lo llevaron.

Jorge y nuestros amigos habían participado poco en la fiesta y se habían ido a una de las recámaras a esperar que Sandra y yo los llamáramos. Cuando se fueron todos y solo quedó Anita, los llamé y seguimos con el plan.

Tomamos una cámara de video y comenzamos a filmar, pero se nos presentó un problema, queríamos que diera la impresión de que Ana hacía las cosas por su voluntad y ella estaba totalmente borracha y drogada; entonces Jorge sugirió algo: Ya que Ana y Sandra eran más o menos parecidas de cuerpo, desvestiríamos a Ana y Sandra se pondría su ropa, después, Sandra se desnudaría y haría el papel que teníamos destinado a Ana; a Sandra no le agradó la idea, pero no había otra manera, y le prometimos que no filmaríamos su cara para después hacer algún truco donde se viera que era Ana y no ella la que participaba en una orgía con Jorge, mis otros cinco amigos y yo. Al final Sandra accedió y comenzamos a desnudar a Ana; todo fue quitarle la blusa y la minifalda para que todos nos excitáramos con su cuerpo, realmente era toda una hembra. La dejamos solo con su sostén y su pantaleta, blancos y minúsculos los dos.

Sandra se fue a cambiar a su recámara y nos dijo que esperáramos, que teníamos que seguir el plan al pie de la letra. Pero en cuanto se fue ella, uno de nuestros amigos llamado Gustavo comenzó a acariciar a Ana, le dijimos que esperara, pero el estaba muy excitado y ya casi la desnudaba cuando Sandra regresó y todos hicimos como si no hubiera pasado nada y ella no se dio cuenta. He de decir que Sandra se veía espectacular con la ropa de Ana, sus tetas parecían salirse de la camiseta y la minifalda apenas cubría lo necesario.

Comenzamos la filmación, en ella, tenía que aparecer que Ana se dejaba hacer de todo por siete hombres, por lo que Sandra tuvo que aguantar las caricias de todos, yo estaba filmando, pero me excitó mucho ver como toqueteaban a mi hermanita, que representaba muy bien su papel de chica fácil. Uno de nuestros amigos le besaba el cuello, mientras otro le acariciaba las nalgas y otro las tetas; no sé si Sandra estaba realmente excitada o si fingía muy bien, pero parecía que le gustaba mucho.

Después vino lo más difícil, pues Sandra tendría que desnudarse y dejar que la desnudáramos para aparentar que Ana era la que hacía esto, entonces uno de nuestros amigos comenzó a desabrocharle la falda, Sandra reaccionó de inmediato y se alejó de él. Tuvimos que detener todo y explicarle que no había otra manera, que si no se hacía así, mejor lo dejábamos hasta ahí. Ella entendió esto y se dejó hacer; le quitaron la falda y ella misma se quitó la blusa; nuestros amigos, Jorge y yo estábamos súper excitados, pues mi hermana estaba que se caía de buena, yo ya me había masturbado varias veces imaginándomela desnuda, pero la verdad estaba mejor de lo que yo me había imaginado.

Una vez que estaba en pantaletas y brassiere, dijo que ya filmáramos a Ana, pero Jorge le volvió a explicar que no se vería natural, pues Ana seguía profundamente dormida; otra vez Sandra tuvo que sacrificarse y continuó desvistiéndose; se quitó el sostén y dejó al descubierto un hermoso par de senos redondos y blancos, coronados por una aureola rosita y unos pezones bien firmes. Las caricias seguían y ella actuaba muy bien su papel de Ana. Después se quitó su pantaleta y quedó totalmente desnuda; tenía una matita de vello claro en su triangulito y un par de nalgas fenomenales. Todos estabamos asombrados de lo buena que estaba mi hermana y estabamos también muy excitados y nos denudamos para continuar con la farsa.

En ese momento, Sandra se movió de donde estaba y nos dijo que ahora sí siguiéramos con Ana, así lo hicimos, dejamos a Sandra en paz, pero Gustavo, que era el más cachondo de todos, le dijo a Sandra que ella tendría que filmar y que seguiríamos siempre y cuando ella se quedara desnuda como estaba. Primero Sandra no quiso, pero al ver que nuestros cinco amigos se negaban a continuar si no lo hacía, tuvo que acceder. Sandra tomó la cámara y empezó a filmar, totalmente desnuda.

Entonces desnudamos totalmente a Ana, y vimos que la chica tenía un cuerpo maravilloso, realmente parecido al de mi hermana y para nuestra fortuna, también era blanca y sus características muy parecidas a las de Sandra. Debido a que ya estábamos todos muy calientes, nos fuimos prácticamente sobre Ana, comenzamos a acariciarla y a besarla por todos lados; mientras unos le sobaban las tetas, otros le acariciaban los muslos o la besábamos en la boca, parecíamos perros en brama encima de ella.

Como Ana estaba en un sillón, decidimos llevarla mejor a una recámara; cuando llegamos ahí, acostamos a Ana boca arriba en la cama y de inmediato Gustavo se abalanzó a mamarle la concha, le abrió las piernas y comenzó a lengíŒetearle el clítoris; mientras Jorge le lamía un seno y yo el otro; Sandra seguía filmando y empezó a hacer ruidos de gemidos para que pareciera que era Ana la que gozaba con las lamidas.

Después vino otro problema, como hacer que la cara de Ana reflejara satisfacción, pues su cara no tenía ninguna expresión y era necesario para que la filmación saliera bien. La solución fue que Sandra decidió filmar muy poco la cara de Ana, pasando rápidamente por ella, pero lo suficiente para que se notara de quien se trataba.

Otro problema fue que necesitábamos que Ana nos agarrara las vergas y nos masturbara, así como que nos las chupara, lo que hicimos es que Ramiro, otro amigo, puso la mano de Ana en su verga y la sostuvo un poco con la suya, para que pareciera que ella se la estaba jalando y después hicimos que Sandra pusiera su mano ahí mientras otro filmaba, pero solo saliendo la mano de Sandra en el miembro de Ramiro.

Después de mucho besar, acariciar y chupar a Ana, decidimos que era hora de pasar a la siguiente fase, entonces Gustavo se enderezó y se colocó en posición de penetrara a Ana. La chava estaba lubricada, supusimos que por los lengíŒetazos que le había dado el mismo Gustavo y Sandra filmó como salía líquido de la panocha de Ana.

Gustavo no esperó más y empezó a clavarle la verga a Ana; poco a poco le fue metiendo la verga, lo cual no le costó mucho trabajo, pues ella estaba realmente lubricada; Ana lanzó un pequeño gemido y pensamos que despertaría, pero no fue así, una vez que Gustavo la tuvo empalada, empezó a entrar y salir de la vagina de la chava, disfrutando las embestidas que le daba; Sandra filmaba todo y seguía gimiendo como si ella fuera la que estaba siendo cogida; fue cuando me di cuenta que mi hermana se tocaba en ocasiones su concha, y supuse que estaba excitada. Gustavo seguía bombeando a Ana y Ramiro se masturbaba con la mano de ella, entonces, me coloqué cerca de su cara e intenté meterle la verga en la boca, me costó un poco de trabajo, pero tapándole la nariz logré que abriera la boca para respirar y así pude metérsela; empecé a meter y sacar mi verga de su boca como si me la estuviera mamando y Sandra lo filmó también.

Gustavo siguió cogiéndose a Ana; los pechos de ella se bamboleaban con cada acometida y se notaba en él una cara de gran satisfacción; la verdad es que todos estábamos encantados, pues Ana siempre nos había gustado, pero ella era muy pedante y altanera con todos, por lo que nosotros sentíamos que también nos estábamos vengando de ella y de su presunción.

Sandra estaba fascinada viendo como nos cogíamos a Ana y filmaba todo sin preocuparse de su propia desnudez; en ese momento no me di cuenta, pero después supe que tres de nuestros amigos se excitaban viendo a Sandra encuerada y moviéndose por todo el cuarto.

Gustavo fue el primero en venirse, se sacudió con varios espasmos y gritó de placer, se vino dentro de Ana con una gran descarga de semen, casi enseguida se vino Ramiro y soltó su semen en las tetas de la chica, dejándola llena de sus líquidos seminales, mientras, mi hermana seguía filmando todo lo que sucedía con Ana y nosotros.

Cuando Gustavo se salió de la panocha de Ana, Jorge se colocó y le clavó la verga lo más profundo que pudo, haciendo que Ana saltara un poco y de nuevo creímos que despertaría, pero afortunadamente no fue así. Jorge empezó a bombear a Ana y de repente me pidió que me hiciera a un lado, una vez que me quité, Jorge abrazó a Ana y se dio toda la vuelta, quedando él boca arriba debajo de ella y ella encima con las piernas totalmente abiertas y dejándonos ver su par de nalgas fenomenales y su culo parado que tenía; Antonio, otro amigo, entendió de inmediato y se colocó atrás de Ana, le abrió las nalgas e intentó meter su verga en el ano de la chava; al principio le costó mucho trabajo, pues ella tenía el culo muy cerrado, se notaba que era virgen de ahí, pero poco a poco Toño logró su objetivo y le fue metiendo la pija con cuidado, hasta que logró metérsela toda; Sandra seguía filmando y haciendo ruidos como si Ana gozara la penetración. Yo volví a colocarme en la cara de Ana para meterle la verga en la boca otra vez y con el mismo truco lo hice; no tardé mucho en correrme en la boca de ella, tuve un gran orgasmo y no quise salirme, lo que provocó que Ana casi se ahogara con todo el chorro de líquido seminal que le aventé en la boca, el cual escurrió por las comisuras de sus labios y tosió, al toser, medio despertó; pero no tomó conciencia de lo que sucedía y continuamos con nuestra orgía, otro de mis amigos llamado Arturo se colocó en mi lugar y también hizo que Ana se la mamara. Era excitante ver como se estaban cogiendo a Ana, Jorge se la clavaba toda por la vagina, Toño entraba y salía del ano de la chica y Arturo la tenía de los cabellos haciendo que Ana le mamara la verga.

Antonio y Jorge se vinieron casi al mismo tiempo, llenando el interior de Ana de semen, pues ninguno de los dos se salió al venirse y poco después, aun cuando los dos primeros no se salían de Ana, Arturo tuvo una gran venida, el si se salió y se vino en el cabello y la cara de Ana, llenándola de semen en todo el rostro y el pelo.

Después de que los tres se salieron de Ana, Rubén que era nuestro otro amigo, nos pidió ayuda para colocarla en otra posición, lo que hicimos fue ponerla en una orilla de la cama, de tal manera que sus rodillas tocaban el suelo y su culo quedó apuntando hacia arriba; con el tronco del cuerpo y el pecho recargados en la cama y su cara de lado en la cama también. Colocamos sus manos de tal manera que pareciera que con una se estaba tocando el chocho y con la otra se estaba sobando las tetas, fue difícil pues ella no movía las manos y tuvimos que movérselas nosotros, Sandra hizo un buen trabajo en las tomas para que pareciera que ella se tocaba sola; entonces, Rubén se hincó atrás de Ana y le clavó la verga en la panocha, Sandra hizo ruidos para que pareciera que a Ana le gustaba y Rubén comenzó a bombear con fuerza. Ramiro se subió a la cama y levantó la cara de Ana de los cabellos, le abrió la boca y le metió la verga para que se la mamara; en ese momento, Ana recuperó un poco el conocimiento, pero la droga que le habíamos dado era tan fuerte que aún no podía moverse ni defenderse.

Nuestros dos amigos siguieron con la orgía, cogiéndose durante un buen rato a Ana, y aunque ella tenía los ojos abiertos, aún se notaba como ida, no alcanzaba a reaccionar y esto fue estupendo para Sandra, pues ella seguía filmando y al tener Ana los ojos abiertos, parecía aún más que estaba de acuerdo con la cogida que le estábamos dando.

Rubén se salió de la vagina de Ana y se acomodó para clavársela en el ano, poco a poco se la fue metiendo hasta que la tuvo empalada totalmente, Ana cerró los ojos y fue notorio que sentía dolor, pero su cerebro no atinaba a entender lo que pasaba y sus músculos seguían paralizados; Ramiro en ese momento se vino y descargó todo su semen en la boca de Ana, obligándola a tragarlo todo.

Poco tiempo después, Rubén se salió del culo de Ana y se vino con una descarga grande, llenando de semen las nalgas y la espalda de la chava; todo esto era filmado por Sandra con gran morbo, sin darse cuenta que mis otros amigos la veían con mucha lascivia.

El objetivo de Sandra estaba cumplido, después de unos arreglos que le haría Toño al video, este se utilizaría para chantajear a Ana y que Sandra se convirtiera en la capitana del equipo de porristas y de paso, cobrarse todas las humillaciones que le había hecho Ana.

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