Doble engaño

Con mi esposa las cosas no andaban nada de bien. Habíamos hablado en más de una oportunidad de separarnos con todos los problemas que eso significaba, pero la situación era insostenible al grado de que ya no manteníamos relaciones desde hacía más de tres meses y eso era lo mejor puesto que cuando estas se producían quedábamos ambos muy mal.Lo mejor era dormirse cada uno para su lado.
Un día le conté a mi amigo Rigo que andaba buscando un lugar donde irme y le expliqué las razones con lujo de detalles. Rigo me dijo que me ayudaría pero de otra manera. Intrigado le pregunté como y él sin inmutarse respondió que invitándonos a Miriam y a mi a un traguito en su casa esa misma noche le respondí que no estaba para traguitos menos con Miriam que además yo notaba no se llevaba muy bien con Ani, su esposa. Mi amigo con la misma frialdad de su invitación señalá:! Escucha bien. Mi matrimonio anda peor que el tuyo y he pensado que una buena solución es que intercambiemos parejas y de esa forma al menos lo pasaremos regio. No negando que el culo de Miriam le había inspirado más de una paja en su nombre. Como estabámos de confesión le dije que también su mujer me había creado una calentura especial en alguna oportunidad.
Quedamos de acuerdo pero dejaríamos que las cosas pasaran de manera natural ya que yo no me atrevía a confesarle a Miriam este plan. Pienso que Rigo tampoco pero él nunca lo reconocería.
Miriam aceptó de mal modo pero ante la necesidad de no estar juntos y solos, menos un día Viernes, optó por lo menos malo.
Llegamos a la hora convenida y no miento al decir que estaba bastante nervioso pues pensaba que podría quedar la grande si alguna de las féminas se sentía ofendida.
Rigo nos recibió cariñosamente al igual que Ani aunque Miriam no estuvo nada de simpática.
Rigo me llevó a un lado y me dijo al oído: No te preocupes pelao los tragos traen una malicia especial, les heché viagra y yohimbina al diez por ciento para todos nosotros. Se nos quemarán las mujeres y nuestros miembros no habrá como bajarlos. Ya verí s que bien lo vamos a pasar.
Al cabo de unos 45 minutos empecé a notar los efectos de las pastillas. Las mujeres estaban rojas y había notado que Ani incluso se había tocado en dos oportunidades su sexo por sobre el vestido. Rigo bajo la luz de la sala y puso la musica un poco más alta. Sacó a bailar a mi esposa y nos incitó a Ani y a mi a que hiciéramos lo mismo. No aceptamos y seguimos sentados en el sofá, sólo que ahora más juntos.
Terminó la canción pero ellos siguieron parados frente a frente y esperaron en esa pose la segunda melodía. Noté que el miembro de Rigo estaba completamente pegado a las entrepiernas de mi esposa que casi no se movía para sentirlo mejor.
Ani me miró y me dijo ¿quieres bailar también? porque parece que ellos lo están pasando muy bien. Acepté y de inmediato sentí que Ani se pegó para sentir mi pene que quería escaparse. De pronto ella detuvo el baile y me hizo girar, Miriam estaba hincada sacando el miembro de Rigo y luego de acariciarlo con ambas manos se lo hechaba a la boca sinverguenzamente. Me quedé de una pieza. Ani se rió y besandome me preguntó ¿ Queres vengarte? No alcancé a responder Ella estaba a mis pies bajando mi zipper y sacando mi mojada herramienta se la puso dentro de la boca y empezó a chupar como una ternera.
Miriam ya estaba puesta de espaldas a Rigo dejando ver sus enormes nalgas que volvían loco a mi amigo. Este quedó mirándola por varios segundos, luego sin escrúpulos le empezó a lamer el hoyo y meter sin asco su lengua que hizo que Miriam empezará a producir un movimiento rotatoria y a gemir como joven caliente y a gritar !por detrás mi amor por detrás¡. Rigo no esperó a escuchar la segunda orden cuando ya enfilaba su pene hacia el oscuro hoyo de mi esposa que se fue ensanchando a medida de que la herramienta masculina se hundía, Quejidos mezcla de dolor y placer hasta que se produjo la entrada total.
Era una locura, yo sólo lo había hecho una vez y había sido un verdadero drama, en cambio ahora ella lo pedía a gritos y se veía que lo gozaba locamente. Esto me había pasado por imbecil, pensé.
Ani que me veía con una sonrisa como yo no le quitaba los ojos a la escena, volvió a preguntarme `¿quieres hacer lo mismo?…Diciendo y haciendo se puso de espaldas a mi al lado de Miriam que seguía gritando y sin pensarlo le di el mismo tratamiento que Rigo le había dado a mi esposa. Le chupe el ano con fuerza y casi le sacaba el hoyo de las nalgas. Estaba deliciosa, luego introduje mi pene en su orificio y empecé a encular a esa mujer que movía sus 80 kilos con furia juvenil. Acabamos los cuatro casi al tiempo. Un solo grito se escuchó en la sala. Un grito de placer y locura.
Nos tiramos en la alfombra y cuando estuvimos frente a frente los cuatro observándonos nos empezamos a reir como chiquillos. Miriam se acercó y me preguntó al oído ¿Te molestó verme enclavada? .Mucho al principio pero luego empecé a gozar verte con otro hombre. Te veías hermosa y joven moviéndote de esa forma. Me besó largamente en la boca y sin soltarme se sentó sobre mi pene que se había puesto nuevamente como piedra. Luego le pidió a Rigo que la enculara mientras estaba así. Yo ardía mi esposa por primera vez estaba con dos hombres al mismo tiempo.
Antes de acabar Rigo se separó de sus nalgas y tomando a Ani la sentó sobre él pidiéndome que yo también la enculara mientras el se la culeaba. Miriam se levantó y me llevó directamente al trasero de Ani y me ayudó a intrucir mi glando en su culo mientras me besaba.
De esto han pasado dos años. Fue el principio de una nueva vida. Somos inseparables al igual que Ani y Rigo. Lo único que nos faltaba era matar la rutina en el sexo, causa número uno de los divorcios en el mundo.

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Author: mikey

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