Las Primitas II

NeoPene

Paso el tiempo y no supe nada de mis primas después de aquella noche de lujuria que vivimos juntos, cuerpo con cuerpo, sintiendo nuestra piel al desnudo.

NeoPene

Luego de varios días recibí una llamada de mi tío. Nos invitaba a Mamá y a mí a su casa en el campo, dijo que había invitado a toda la familia y que esperaba nuestra presencia. Al escuchar esto me emocione, porque sabía que volvería a ver a mis primas queridas. La salida seria al día siguiente, le comente a mi Madre y dijo que estaría bien ir. Ella comenzó a empacar algunas cosas, ya que nos quedaríamos dos días allá. De igual manera yo también comencé a guardar ropa en una maleta. Puse cosas de uso necesario, como: Cepillo de dientes, ropa interior, algunas camisas y jabón para bañarme. Mientras Buscaba mis tenis bajo la cama, no logré sacar uno, metí la mano y sentí algo con una envoltura plástica, de inmediato lo saqué y vi que era un condón. Pensé en usarlo con mis…. Pero antes de terminar esa frase en mi mente me detuve y recordé que estaba hablando de mis primas, las hijas de mi tío. Tome el condón y lo puse dentro de mi billetera, total no era nada malo andar llevando uno por si las dudas.

Dejamos las maletas listas con mi Madre y nos fuimos a dormir.

Al día siguiente preparamos algo para comer en la mañana, para no llegar con las manos vacías. Escuchamos el sonido de un carro que se acercaba a la casa, era mi tío. Tocaron la puerta y me dirigí rápidamente abrir. Y ahí estaba mi tío, elegante como siempre, ya que es un hombre de negocios. Estrecho mi mano, mientras iba entrando me dio unas palmadas y me comenzó a decir esas típicas frases de los mayores.

-Vaya Daniel, como has crecido.

Me preguntó

-¿Dónde está tu Mamá?

Yo rápidamente le lleve donde ella estaba preparando la comida para llevar, cerré la puerta y cuando me alejaba de ella escuché el timbre. Me pregunte ¿Quién será? Mi tío ya entro a casa ¿será que vino con alguien mas?

-Deben ser tus primas- dijo mi tío con una vos un poco molesta-Les dije que no se bajaran del carro, que pronto saldríamos.

-No sea así tío, seguramente querían decirle algo.

-Quieren verte a ti Daniel, desde el día que se quedaron acá hablan tanto de ti- mientras decía esto se echo a reír-Bueno, que esperas muchacho, ábrele la puerta a tus primas.

-Claro tío-dije con una voz nerviosa.

Me acerque a la puerta y al abrirla ahí estaban, Fabi y Naty.

-¡Hola Dany!-dijeron al unísono de voz.

-Hola Primas.

Fabi se acerco y me dio un beso en la mejilla, al hacer esto luego entro rápidamente a la casa. Naty por otra parte se quedaba viendo el suelo con melancolía, esperando que la invitara a pasar y que le dijera algo.

-Ven Naty-le dije con una voz algo juguetona.

-Al fin lo dices primo- dijo, mientras entraba en la casa. Al pasar a mi lado no pude dejar pasar por alto sentir su fragancia. Me quedé observándola mientras entraba.

Llegué a la cocina donde estaban todos, mi tío hablando con mi Madre, Fabi que saludaba a mi Mamá y Naty que entraba conmigo.

Al verme entrar mi Madre me dijo

-Daniel olvide una manta blanca en mi habitación, seria tan amable de traérmela, la deje encima de la cama. Solo traes eso y nos vamos.

Ellos comenzaron a salir y mientras yo me dirigía a las escaleras, subiendo al cuarto de mi Madre, note que Naty iba a mi lado y dijo

-Yo acompaño a Dany tía.

-Bueno apresúrense para llegar pronto-le respondió mi Mamá mientras comenzaba a guardar la comida.

-si tía-le volvió a decir, mientras me dio un pequeño codazo en las costillas y comenzó a reírse.

Llegamos al cuarto, vi la manta blanca, la tomé. cuando estaba a punto de salir me di la vuelta rápidamente y me di un gran susto que me encantó. Naty estaba a mis espaldas, y al voltear chocamos nuestros cuerpos en un pequeño golpe, nos topamos nuestras partes íntimas, y nuestros rostros quedaron uno frente al otro, justo a un suspiro de darnos un beso.

Me separe un poco, porque si seguía tan cerca, la sensación de su pierna rozando la mía haría despertar a mi amigo. A pesar que separe mi bulto de ella nuestros rostros seguían aun congelados, viéndonos, como si fuéramos unos niños que recién se conocen.

Rompí el silencio y dije

-Vámonos Naty, tenemos que apresurarnos.

Avancé a la puerta para salir de la habitación, hasta que sentí que ella puso sus delicadas manos morenas sobre mi trasero, dándome una nalgada traviesa, apretó su mano aun en mi glúteo. Sentía como sus delgados dedos se undian en mi carne. Volteé bruscamente y esta vez si chocamos nuestros labios violentamente, dándonos un beso rápido, un poco torpe, pero tierno, como esos primeros besos de la adolescencia. Nos separamos y al hacerlo se me escapo una sonrisa.

-Vámonos Naty, bajemos.

-Si Dany -Masculló con delicadeza, mientras se acomodaba un mechón rebelde que yacía sobre su rostro. Paso junto a mi, mientras bajábamos las gradas puse mis dedos sobre mis labios, anhelando que los de ella volvieran a estar ahí.

Llegamos al carro y encontré a mi tío con una cara de decepción, me acerque y le pregunte

-¿Qué pasa tío?¿Por qué esa cara larga?

-Daniel, el carro de tu Mamá está averiado…

-¿no podemos irnos todos en tu carro?

-Si, pero…viene mi ex esposa… Y no quiero que ustedes vayan incómodos en el asiento de atrás.

-No se preocupe tío-afirme-El camino no es tan largo.

-¿Seguro? Vaya… Que pena…

-No es gran cosa tío, vamos subamos pronto.

Metimos las cosas en el baúl del carro. Entre primero y me acomode junto a la ventana de la derecha. Note que frente a mi estaba la Mamá de mis primas. La saludé y me volví acomodar en el asiento. Entro Fabi y se sentó a mi izquierda, luego mi Madre. Ella cerro la puerta y al ver esto le dije

-¿Mamá?¿Dónde se va a sentar Naty?

-Lo siento Hijo, no vamos a caber todos así sentados… Te va tocar llevarla en tus piernas.

-¡Madre!-exclamé

-Hay hijo son primos, no seas así.

-Esta bien- murmuré

Naty se acerco a mi puerta, toco el vidrio y cuando la vi encogió los hombros, como preguntándose ¿y donde carajos me sentaré yo?

Le abrí la puerta del carro, me bajé y le expliqué la situación. Mientras le dije esto ella se mordió el labio con sensualidad, dándome a entender que para ella seria un placer ir sobre mi.

Entre al vehículo y después Naty se sentó sobre mi. Llevaba unos Shorts de Jean muy cortos que dejaban al descubierto sus bellas piernas morenas, que al calor del carro comenzaron a brillar por las pequeñas gotas se sudor que brotaban por sus poros. Dejo caer todo su peso sobre mi, apoyando sus trasero sobre mi pene. La sensación fue agradable, volvió a surgir en mi mente aquella noche de placer que con tantas ganas quería revivir. Cerré la puerta y el viaje empezó.

Transcurrieron bastantes kilómetros y llegamos a un terreno rocoso, el vehículo brincaba, y con el sus pasajeros, Naty intencionalmente apoyaba mas y mas su trasero contra mi pene. Era de esperarse, sus acciones tuvieron consecuencias y como ella deseaba, mi amigo se despertó. En mi pantalón comenzó a crecer mi pene, poco a poco hasta quedar por completo erecto, palpitante, dispuesto a penetrar ese culo que tranto se le arrimaba. Ella lo sintió entre sus piernas y en un acto de lujuria se me recostó, su espalda quedó pegada a mi pecho, su trasero encima de mi pene erecto y sus piernas, esas piernas morenas que me vuelven loco, las llevaba sobre las mías y lentamente las comenzaba abrir de la excitación que contenía.

-Naty-le susurré al oído-ahora no es el momento.

Ella me miro con cara triste y apretó las nalgas por ultima vez, para sentir mi bulto antes de bajarse de el, por ahora.

Llegamos a la casa de mi tío, una casa en el campo, hermosa vista a los alrededores, aire fresco, los sonidos de la naturaleza y ese olor a tierra húmeda que tanto me agrada sentir

Bajamos el equipaje y la comida, a medida avanzamos me di cuenta que la mayoría de la familia estaba allí. Comenzamos a saludar a todos, quienes algunos preparaban una carne a la parrilla, otros bebían cerveza y los demás charlaban. Naty caminaba y saludaba a la familia, junto a mi, todo iba bien hasta que encontramos a otra prima, Lucia, quien llevo a una amiga, muy guapa la verdad, nos saludaron de lejos y se acercaron a nosotros.

-Hola Lucia

-Hola Daniel

Mientras tanto Naty seguía a mi lado, pero no la saludo porque ellas no se llevan tan bien que digamos.

-Mira, quiero presentarte a una amiga-al decir esto se acerco y le murmuró algo a su amiga, si no me equivoco fue algo como “este es el muchacho de quien te hable”.

Se acerco a mi. Blanca, cabello castaño, ojos color ámbar, labios gruesos y rosados, unos senos grandes y hermosos, sus caderas muy bien echas, piernas que con esa licra que llevaba las dejaba lucir apretada y sensual.

Ambos nos recorrimos con la mirada rápidamente de pies a cabeza, hasta que extendí mi mano y la saludé.

-Mucho gusto, mi nombre es Daniel.

Ella estrecho mi mano, al contacto por primera vez con su piel senti sus manos trémulas que se pegaban a la mía.

-Mucho gusto Dany, soy Nancy- respondió con una sonrisa encantadora, mientras me guiñaba el ojo.

Al ver esto Naty se retiró de inmediato de ahí, no se que le pasó.

-Disculpen, ya regreso.

Me retire donde estaban ellas y comencé a buscar a Naty. Se alejaba a toda prisa de la gente y se dirigió hacia unos arboles que estaban a lo lejos del lugar, de inmediato le seguí, me adentre en la arboleda.

Ahí estaba sentada bajo un árbol, observando una pequeña flor que tenia en la mano.

-¿Por qué te fuiste?-la confronté.

-Vete Daniel, no te quiero ver, mejor ve a coquetearle a esa tal Nancy.

Al escuchar esto confirme que estaba celosa. Al parecer ambos estábamos mas que deseosos de sexo, estábamos enamorados.

Me senté a su lado, la tome de la mano, lentamente ambos volteamos la mirada viendonos el uno al otro, acercamos nuestros rostros y nos besamos, los labios se recorrian el uno a otro, como si quisieran fundirse y no separarse nunca mas, me puse frente a ella, y se mientras se le escapaba una sonrisa se abalanzó sobre mi. Comenzó a quitarme la camiseta, luego con mi cuerpo a medias desnudo deje de besarla y baje mis labios a su cuello, mi aliento cerca de el hizo que ella dejara escapar un pequeño gemido. Supe que iba bien, entonces besé su cuello, lentamente bajaba a su pecho, mis manos recorrían su espalda, Sentía como su piel se estremecía de placer al sentir eso. La ayude a quitarse la camiseta, quedando solo con el sostén color piel, los shorts naranja y sus sandalias, que dejaban lucir sus hermosos pies.

Sin importarnos que estuviéramos en medio de un bosque, los besos se intensificaron mas y mas. Puso sus mano alrededor de mi y yo sobre sus senos, eran hermosos, naturales, esos enormes pechos que tocaba con tanta lujuria, a ella le gustaba la manera en que los acariciaba, lentamente. Decidí pasar a la acción y baje una mano y mientras recorría su abdomen la mentí en su pequeño short, mis dedos entraron en contacto con sus labios vaginales, estaba mojada y esto me gustó.

Ella de a poco comenzó a gemir a medida movía mis dedos dentro de su short, acariciaba de arriba abajo con lentitud, y a poco lo hacia mas rápido, hasta que metí un dedo dentro de ella.

-No pares Dany-dijo mientras aun gemia.

Ella se quitaba el sostén, dejando al aire libre sus hermosos senos, con esos pezones morenos, tentandome a besarlos sin control, saque mi mano de su short, ella se levantó y me puso todo su vagina cerca de la cara, mientras comenzaba a quitarle el short sentí como me quitaba mi pantalón, acariciando mi pene erecto.

Entendí cual era su plan, nos colocamos en una posición cómoda y al ver otra vez sus hermosos labios vaginales, pase mi lengua sobre ellos, besando y succionando su vagina, esperando beber sus fluidos de felicidad, sentí como ella besaba la punta de mi pene, la sensación de placer me invadió, le devolví el favor metiendo un dedo dentro de su vagina, luego metí dos, y así estábamos, yo esperando su orgasmo y ella mamando mi pene, lo hacia tan bien, cada vez que subía hasta la cabeza y volvía a bajar me excitaba mas, con una mano acariciaba mis testículos y con la otra masturbaba mi pene mientras lo mamaba. Aun con mis dedos detro de ella, y besando su clítoris senti como sus músculos se contraían y dejaban venir sus fluidos, estaba tan excitado que los bebí el sabor no me desagrado, al contrario me gustó. Ya ella muy excitada, me levante y la puse en posición de perrito, me quite el pantalón y al hacerlo se cayó mi billetera, recordé el condón y me lo puse de inmediato.

Mas vale prevenir.

-¿Estás lista?-le pregunté.

-Siempre Dany.

Puse mis anchas manos sobre sus delicadas y curvas caderas, lentamente comencé a penetrarla, a medida metía mas mi pene ella se mordía el labio para no gritar tanto, lo sacaba y lo metía cada vez un poco mas adentro, hasta que sentí que ya no entraría mas. Pasó un buen rato y sentí que me venia, le dije a Naty y rápidamente comenzó a mamar mi pene con ansiedad, deseando tener mi semen en su boca, no tarde mucho en eyacularle en la cara, ella lamió por ultima vez mi pene que aun seguía erecto y lo cupeteo hasta sacar la ultima gota de semen.

Nos limpiamos como pudimos, nos vestimos y nuevamente nos dirigimos a la casa donde nos esperaba el almuerzo.

Regresamos al lugar de donde nos fuimos hace rato, ambos en direcciones diferentes, para no llamar la atención.

-¿Dónde estabas?-surgió mi otra prima de la nada, con una cara un poco molesta- Yo de buena prima presentándote una amiga, y tu, ingrato-termino de decir mientras se cruzaba de brazos, esperando mi respuesta.

-Lo siento, escuché a mi Madre llamándome.

-Esta bien bobo- sonrió- Por cierto quería decirte algo, pero no aquí en publico.

-Vamos a la cabaña si quieres.

-Bueno, te espero en la parte trasera de la cabaña cuando termine el almuerzo- concluyo mientras me arreglaba el cuello de la camisa y se marchaba.

Fuimos a comer, en la mesa frente a mi, estaban sentadas mis primas Naty y Fabi, quienes hablaban de ir a caminar en la tarde, Fabi jugueteaba con las patatas fritas de su plato, metiendoselas en la boca como si fuera un pene, ella me miraba y se echaba a reír cuando veía mi rostro.

Paso el tiempo, algunos tíos no tardaron en quedar borrachos, y algunas tías también. Recordé que tenia que encontrarme con Lucia, fui atrás de la cabaña como ella me indicó y ahí estaba ella, con una cara un poco angustiada.

-Dime, ¿qué paso?-dije con un poco de esntusiasmo por saber que tenia que decirme.

-Tendremos una fuga en la noche-exclamó mientras movía los brazos en el aire con entusiasmo.

-¿a qué te refieres con fuga?- le pregunte con curiosidad.

-la mayoría de nosotros, bueno, tus, y mis primos, iremos al bosque en la noche a hacer una especie de campamento.

-¿no estamos algo grandes para eso?

-no sera un campamento cualquiera Dani-dijo mientras posaba su vista en mi de abajo, hacia arriba.

Bueno, lamento hacer la historia tan larga y sin tanta locuta sexual, si les gusto comenten, y hago la tercera parte, en la cual prometo deleitarlos con puro sexo literal. Les ha hablado su amigo lincktendo y les deseo buenas noches.

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