La Cuñada Espiando (Segunda Parte)

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De inmediato ella se sobresaltó al ver a su hermana ahí, sin embargo mi cuñada solo nos miró y se sonrojo, se acomodaba el sostén y se daba la media vuelta, sin embargo mi esposa le hablo diciendo que esperara que no se fuera, pero justo en ese instante un fuerte relámpago se hizo sonar provocando que la casa se estremeciera, lo cual hizo saltar a mi cuñada y correr hasta donde yo estaba, ella se acurruco en mi pecho en señal de miedo aun con un pecho de fuera el cual podía sentir en mi piel, me podía percatar de que su pezón aún se encontraba excitado, lo que de inmediato me hizo tener una fuerte erección la cual mi cuñada sintió entre sus piernas, mi esposa se quedó ahí en la cama mirando aquella escena, yo no sabía que hacer mi cuñada se separó de mi pecho y aun sonrojada pidió una disculpa y se dio la vuelta para salir, yo no sé si era la excitación pero sabía que debía arriesgarme, así que la detuve tomándola con una mano por sus cintura pegando su nalgas a mi pene hecho esto ella gimió, con la otra mano apreté se pecho y tome su pezón con mis dedos…

Mi esposa permanecía ahí mirando todo, yo no sabía si voltear o no pero lo hice, y cuál fue mi sorpresa al ver que ella tocaba su panochita, se estaba masturbando, eso me dio luz verde y comencé y a besar el cuñada de mi cuñada sin dejar de atender su rico pezón, mientras mi otra mano comenzaba a hurgar bajo su falda, pasando por sus piernas, subiendo por sus nalgas y hasta meter mi dedo sobre su calzoncito ya bastante mojado, mi esposa segui tocándose y gemia de forma deliciosa, ver la escena con su hermana la había puesto bastante caliente, y ami al tenerlas ahí a las dos era mi fantasía hecha realidad.

Todo se estaba dando, las circunstancias nos daban la oportunidad de experimentar nuevas experiencias así que parece que nadie pondría resistencia a nada, por lo que me dispuse a bajar sus medias, y subirle la falda, mi hinque para realizar dicha acción, lo cual me permitió tener sus nalgas justo frente a mi cara, su calzoncito negro era un estorbo así que sin más preguntas lo hice a un lado y bese sus nalgas, mientras ella gemía y comenzaba apretar sus pezones yo apretaba con mis manos su tremendo culo el cual me quería comer de inmediato, mordisqueaba sus nalgas mientras mis dedos jugueteaban en su panocha bastante mojada, esta misma lubricación me permitió pasar mis dedos por sus culo el cual se veía bastante estrecho, pero al roce de mis dedos ella se estremeció soltando un grito de placer…

Por su parte mi esposa ya había introducido dos dedos en su vagina y tocaba sus senos aunque pequeños pero muy firmes sus pezones, la cual ya no aguanto y se paró frente su hermana y sin decir ni una palabra comenzó a lamer sus pechos, fue algo verdaderamente candente mi cuñada esta tan caliente que de inmediato me percate de cómo se venía en mis dedos los cuales no pude evitar lamer para probar sus jugos, los cuales eran delicioso, pero era tiempo de darle también a mi esposa un poco de placer, por lo que deje a mi cuñada y me fui directo al culo de su hermana, a ella la conozco y se lo que le gusta cuando esta lo bastante caliente así que sin más ni menos comencé a lamerle el culo pasaba mi lengua y esta se estremecía exclamando muchos gritos de placer sin más ni menos comencé a tocar con mis dedos su culo y introduje uno de ellos ella gemía y se calentaba mas, mientras tanto su hermana le apretaba las tetas y no se resistió a mordisquear un poco sus pezones…

Yo ya estaba muy excitado quería cogerme a las dos así que comencé a ir llevando a mi esposa hasta la cama y está a su vez llevaba a su hermana ahí, quien se dejó caer con las piernas abiertas mostrando todo el esplendor de su vagina, al ver esto mi esposa directamente fue y comenzó a comerle la panocha, esto me prendió a mas no poder mi esposa agachada me dejaba ver su culo y su panocha lista para ser penetrada por lo que no demore en metérsela y a cogerla con fuerza esta ambas gemían sin parar y mientras yo cogía la vagina de mi esposa le apretaba las nalgas y jugaba con mis dedos por su culo eso la prende bastante…

Mi cuñada se levantó ya que mi esposa dejo de concentrarse en ella al solo sentir y disfrutar de la cogida que le estaba dando, por lo que su hermana se colocó tras de mí y comenzó a ver cómo me la estaba cogiendo, ella me empujaba las nalgas en señal de que le diera más fuerte a su hermana, lo cual hice y y provoco un sinfín de gritos, en una de esas tantas embestidas mi verga se salió y al ver esto mi cuñada de inmediato se hinco y la metió a su boca, mis esposa volteo y comenzó a besarme la boca y decirme en el oído vente en un poquito en su boca, al escuchar esto no pude evitar sentir el deseo de venirme pero me contuve y solo unas gotas de semen salieron y mi cuñada al sentirlo me apretó el pene con los labios y succiono con fuerza…

Después de esto se levantó y me dijo que la cogiera como a su hermana y que no olvidara meterle un dedo por su culo, que siempre había tenido ganas de eso, mi esposa sonrió y tomo mi pene entre sus manos, le indico a su hermana que se pusieran en cuatro sobre la cama y con mi pene en sus manos lo llevo a pasarlo entre la vagina de su hermana la cual de inmediato se mojó, así jugueteaba y de momento paso de ser la vagina al culo de su hermana, mi pene se puso duro al sentir el roce de su culo y no pude evitar derramar unas gotas más de semen ahí, las cual de inmediato use para comenzar a meter el dedo que ella quería, al sentir esto ella gimió y grito que la quería adentro por lo que mi esposa soltó mi pene y me dijo cógetela rico amor…

Comencé a metérsela una y otra vez hasta que sentía que iba explotar, había gritos de placer, gemidos y mi esposa a lado tocándose era imposible aguantar más, por lo que le dije que me vendría mi esposa de inmediato me dijo que lo hiciera afuera, sobres las nalgas de su hermana, por lo que no demore en hacerlo, expulse mi semen sobre sus nalgas las cuales fueron acariciadas por mi esposa esparciendo mi leche por el culo de su hermana, el timbre de la casa sonó la lluvia aun caí pero con menor fuerza, los tres de inmediato comenzamos a vestirnos sin decir ninguna palabra, nuestros rostros esbozaban una sonrisa pero sabíamos que no era el momento de hablar nada, mi cuñada fue quien salió primero de la habitación y fue arreglar su cabello mientras mi esposa y yo permanecíamos en silencio, hasta que ella hablo diciendo…

Es muy tarde ya amor démonos prisa para llegar a la fiesta…

Dicho esto me sonrió y me dio un tierno beso en los labios, parece como si esto fuese un secreto que jamás contaríamos a nadie, ni siquiera a uno mismo, sin embargo el simple hecho de recordarlo me enciende y esta es mi única forma de desabórame y volver a vivir ese intenso recuerdo…

Fin

Gracias por leer mi relato si les gusto comenten porque aún tengo recuerdos que esperan ser desahogados.

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