Historias de mi puta y nada triste vida PARTE V


Les voy a relatar lo que me sucedió hace tres años aproximadamente, tengo un amigo que es más o menos de mi edad pero se casó a los 20 años con Rebeca que es de su misma edad, siempre Carlos y yo fuimos amigos de parranda y ya casado en la mayoría de ellas nos acompañaba Rebeca, ella es una mujer bonita su cuerpo es de las que podíamos llamar gordibuenas pechos grandes y un culo ancho y gordito, pero lo que más me atrajo de ella fue su forma de ser, siempre alegre y a veces coqueta.

En aquella ocasión estábamos bebiendo varios amigos y amigas, pero poco a poco conforme pasaban las horas se fueron retirando de la casa de Carlos, al final solo quedamos Rebeca, Carlos y yo, debido a que la bebida se acababa y solo Carlos tenía residuos de las borracheras anteriores, acabamos tomando de todo: ron, tequila, whisky y hasta brandy, Carlos ya demasiado ebrio le dijo a Rebeca que se fuera al cuarto a acostar, ella se fue sin ganas, en eso Carlos me dijo que había visto cómo veía a Rebeca y que me estimaba mucho y me tenía confianza para pedirme que los acompañara a la cama, ya que ellos tenían la fantasía de hacer un trio con otro hombre porque varias veces ya lo habían hecho con una amiga de Rebeca.

Le pregunté si estaba seguro de eso, y me dijo que si, por lo que nos fuimos a la recamara y ahí estaba Rebeca tirada en la cama vestida y con cierta somnolencia, Carlos se acercó y le dijo suavemente al oído que esa sería la oportunidad de que ella estuviera con otro, ella volteo y cuando me vio yo ya tenía los pantalones abajo y una semi-erección se vislumbraba en mis calzones, Carlos comenzó a besar en el cuello a Rebeca y a bajar sus labios hacia su espalda.

Rebeca no dejaba de mirarme y yo solo los veía hasta que Carlos me diera la instrucción para intervenir, cuando Carlos me pidió que me acercara y ya frente a ella me dijo que si me había dicho que estuviera con ellos era por la confianza y la amistad que nos unía y porque había visto a Rebeca que yo le gustaba y en una ocasión habían fantaseado conmigo.


Carlos siguió besando a Rebeca en el cuello mientras la iba desnudando y yo me fui acercando para acariciar sus hermosos pechos, mientras tocaba con cierto temor al principio sus pechos ella suspiraba y fue alargando su mano para agarrar mi pene ya completamente erecto sobre el calzón, deslizando su mano a lo largo del miembro y al cabo de un minuto ya me había hecho el calzón a un lado y lo agarraba directamente sin tela de por medio, eso me dio valor para acercarme y besar su cuello mientras Carlos ya le había quitado el pantalón dejándola en la tanga que llevaba, beso su vientre por encima de la tela, pero la borrachera que teníamos no nos dejaba actuar con más certeza.

Aproveche para besar y mamar ese par hermosos senos, cuando hice a un lado el brassier llegó mi lengua a su pezón y al lamerlo, se inmediato se erizo, Rebeca no dejaba de acariciar y en algunos momentos apretaba mi pene, deslizaba su mano y acariciaba mis testículos, cuando volteo su mirada a mi miembro abrió los ojos y de inmediato se agachó a chuparlo, introdujo mi verga en su boca chupándola con sus labios como nenita hambrienta, estiro una de sus mano para buscar el miembro de Carlos, quien se había hecho a un lado ante tal espectáculo.

Carlos acariciaba su vagina y comenzó a introducirle los dedos Rebeca gemía de placer, me pidió que me acostara boca arriba y se introdujo mi verga en su vagina sintiendo como sus labios vaginales estaban empapados, Rebeca comenzó lentamente a subir y bajar sobre mi pene, sin introducirlo todo, pero en sentón lo metió hasta el fondo y pude sentir como la cabeza de mi verga pegaba en la pared de su vagina, abrió los ojos, giré mi cabeza para ver a Carlos y entre la borrachera que traía Carlos se acariciaba sus genitales, me dijo que le diera permiso porque quería metérsela el también, pero Rebeca no se bajaba de mí y moviéndose sin parar, y ante lo ignorado de Rebeca porque se estaba viniendo.

Carlos se puso frente a ella poniéndole su miembro en la cara, Rebeca empezó a chuparlo y ahí me di cuenta de que mi amigo no fue agraciada la naturaleza con él , ya erecto le mediría cuando mucho 8 o 9 centímetros, y cuando mucho le habrá mamado su miembro dos minutos y Carlos se quitó mientras Rebeca seguía con oleadas de placer, Carlos se puso atrás de ella para restregarle su pene en las nalgas, diciéndole que ya le había cumplido su fantasía de putear con otro que si ya estaba contenta.

Rebeca termino de venirse y se acomodó las piernas para quedar encima de mí, Carlos se acostó encima de ella, el peso de ambos me estaba asfixiando un poco Carlos intentaba introducir el pene por el ano pero debido al grande culo de Rebeca y al pequeño pene de mi amigo no lo lograba, cuando Rebeca se dio cuenta de ello se quitó de mí, y se acostó boca arriba con las piernas bien abiertas, y antes de que Carlos se acercara a ella metí mi cara a su vagina para lamer sus labios vaginales y chupar su clítoris, creándole en pocos minutos espasmos a Rebeca.

Carlos se acercó a acariciarle los pechos, y le apretaba sus pezones, le acerco otra vez su pene y Rebeca se lo chupo, pero ni dos minutos después pasaron cuando Carlos se quitó de ella, y me dijo: a ver cabrón hasta para allá que me quiero coger a mi vieja, le metió el miembro a Rebeca y comenzó a moverse diciéndole que era una puta, una gran puta.

Rebeca se excitaba y más cuando me acerque a mamarle sus tetas chupándole los pezones arqueandose del placer, pero ni dos minutos pasaron cuando sentí en mi costado un líquido caer sobre él, al voltear vi como Carlos se estaba viniendo y me había salpicado el costado, me pare y fui al baño por papel higiénico para limpiarme, regresé y Carlos ya estaba sentado con el calzón puesto y Rebeca le meneaba la cabeza diciéndole que no era posible, tome a rebeca por la espalda y si más ni más, le introduje el miembro en su vagina desde atrás.

Rebeca comenzó a moverse a mi ritmo, viniéndose otra vez esperando que ella terminara, y en cuanto vi que ya había pasado su euforia pude venirme vaciando mi esperma sobre su espalda y restregando mi verga entre sus deliciosas nalgas, al terminar Rebeca se volteó y me dijo: estuvo muy rico pero… haciendo señas con los ojos, ya es hora de que te vayas, quizá nos veamos otro día y se repita, va?

Me vestí y me despedí de ellos, no sin antes Carlos sentenciarme que solo sería esa vez y que confiaba en que no lo diría a nadie, le dije que no se preocupara y salí de su casa rumbo a la mía.

En esos días, los recuerdos en mi cabeza me retumbaban y algo confundido no me atrevía a marcarle a Carlos, pero me decidí a marcarle a Rebeca directamente y a sabiendas de que por las mañanas Carlos salía a trabajar y regresaba por la tarde.

Rebeca me contestó y la sentí algo nerviosa, y sin ir a más rodeos le pregunte que si todo estaba bien? Ella me contestó que más o menos porque Carlos después de que me fui, le estuvo preguntando sobre si le había gustado y que ella le dijo que si y cambio su forma de ser y andaba medio raro, entre molestó, celoso y excitado, las dos ocasiones que tocaron el tema en la semana, le pregunté si le había gustado y me dijo que si, que le había encantado, como la traté y todo… poco a poco fui llevando la plática para ver si nos podíamos ver a solas, argumentando que no había podido disfrutarla como hubiera querido por la presencia de Carlos que eso me había inhibido un poco, pero que me encantaría que nos viéramos a solas, y después de unos minutos aceptó y acordamos en vernos entre semana cerca del hotelito que está fuera de la zona.

Pasaron los días lentamente, ya que añoraba tenerla sin presiones de Carlos, y nuestro encuentro fue verdaderamente grandioso, ella llegó a la hora indicada y de inmediato pasamos al cuarto del hotel, tenía espejos en el techo y en dos paredes y al entrar ella primero observó el cuarto y cuando volteó a verme nos fundimos en un abrazo procediendo con un beso que llevaba cierta carga de pasión (amor, prohibición y placer), al estar solo me di mi tiempo para acariciar su cara, besar sus labios, su cuello, bajando hasta la comisura de su pecho.

Rebeca suspira y daba pequeños gemidos de placer, la lleve a la cama con toda la delicadeza y la recosté boca abajo, levantando la blusa negra que llevaba desabrochándole su brassier que guardaba con recelo sus dos precisos senos, me puse sentado a la altura de sus nalgas y comencé a acariciar su espalda metiendo mis manos entre la cama y su pecho tocándole sus senos, poco a poco me fui desnudando, quedando solo en pantalón de mezclilla, se dio la vuelta y me acosté encima de ella, y pudo sentir la erección que ya tenía en esos momentos.

Nos quitamos los pantalones los dos, mi sorpresa fue mayor cuando vi que traía una tanga con la abertura entre las piernas, y completamente depilada, le dije: que agradable sorpresa! Ella me contestó que ella procura depilarse que si tan borracho andaba para no darme cuanta ese día? Solo atiné a besar sus pechos mientras escuchaba sus suspiros y gemidos, me quite el bóxer y me acomodé para lamerle la vagina ella abrió bien las piernas gruesas, para darme acceso a su sexo que no tenía ningún obstáculo ya que solo me basto abrirle los resortes de la tanga y quedo a mi antojo su preciosa vulva.

Me fui acomodando para que no solo me masajeaba el pene sino que se lo fui acercando a la boca, ella entendió lo que quería y comenzamos con un 69 delicioso, logrando después de varios minutos que explotara de placer sin sacarse mi pene de su boca, tuve que contenerme y concentrarme en no dejar de lamer y mamar esa rica vagina, la cual estaba más que húmeda entre sus jugos y mi saliva.

Cuando vi que su intensidad bajo, me acomode a un lado de ella levantándole su pierna introduje mi miembro y comencé a platicar con ella preguntándole varias cosas: Que si le estaba gustando? Que si la ocasión que estuvimos con Carlos su marido le había gustado? Que posición era la que le gustaba más? Que yo de verdad le gustaba? Contestándome cada pregunta y cuando le pregunte que, que le gustaba de mi? Ella me dijo que todo pero que tenía un pene de muy buen tamaño que si pude ver que Carlos lo tenía de un tamaño muy corto, le dije que ella me encantaba y que cada que me buscara veríamos la manera de estar pero a solas, porque después de aquella ocasión en su casa Carlos se había distanciado, pero que yo me había quedado con la ganas de estar como en esos momentos con ella porque me gustaba mucho y que bien sabía que siempre me había gustado pero que por Carlos no me había aventado a decirlo.

Le seguí diciendo que era un manjar de mujer, nos fuimos acomodando a la posición de “perrito” mientras la bombeaba, estire una mis manos para acariciar sus pechos y apretar sus pezones y con la otra acariciar sus nalgas, la hendidura de entre ellas y abrirlas poco a poco, por la pose me quedo su culo a mi vista y comencé a sobarlo, y tímidamente le metí la punta de mi dedo y regresaba a acariciar esa mano sus deliciosas nalgas ella se movía a mi ritmo sin ningún problema pero en un momento en que le metí la punta del dedo en el culo, me dijo que lo metiera todo y comenzó a venirse sentir sus jugos remojar mi verga era una de las cosas más placenteras que tenía.

Al término de ella saque mi pene para colocarle un condón porque estaba seguro que no tardaría en venirme y no quería hacerlo afuera de ella, se recostó boca arriba abriendo sus piernas tal y como ese día lo había hecho con su Carlos esposo, y al introducirla quede de modo que pude acercarme a sus pechos a lamerlos y besarlos y al notar que se estaba viniendo los empecé a mamar suave y firmemente, ella dejo de agarrarse las piernas para sostenerlas y me comenzó el cabello, gimiendo de placer.

Comencé a venirme y ella al sentir mi espasmos se agarró el seno que estaba libre y lo llevó a su boca que por el tamaño de sus pechos no le fue nada difícil, lamiendo, besando y mordisqueando su pezón y con tal imagen mi eyaculación fue sorprendente, al terminar la abrace y le dije que me encantaba, fui al baño a quitarme el condón y regrese a la cama con Rebeca.

Ella estaba bajo las sábanas, pedí servicio al cuarto para que del hotel me llevaran dos cervezas, las cuales no tardaron más de cinco minutos en llegar, pague y volvía con Rebeca dándole una cerveza y tomándole un gran trago, ya con un poco de relajación estuvimos platicando un rato, le pregunté nuevamente si le había gustado (mi vanidad de hombre ante todo) diciéndome que si le había gustado es más le había encantado, reí y le dije que no me hiciera sentir bien que mejor me dijera si algo estuvo mal, ahí me confesó que con Carlos difícilmente llega a tener un orgasmo, ya que él padece de eyaculación precoz y la relación dura cuando mucho 5 minutos.

Carlos por su machismo no ha querido atenderse es más ya lo ve natural, por eso es que he permitido en algunas ocasiones que hagamos tríos con mujeres, que además de todo siempre son amigas mías, o sea yo tengo que hacer la labor, pero bueno solo ha sido con dos amigas en unas seis ocasiones pero como vieron que Carlos no aguanta, ahora me dan largas para volvernos a reunir, ya para esos momentos, ante las caricias que nos dábamos mi erección estaba al 100 y comenzamos a acariciarnos los genitales, a besar sus pechos acariciarnos las nalgas, y me le monté de nuevo el bombeo era más fuerte, mi excitación por lo que me había platicado estaba a tope.

Ya me las estaba ingeniando para ver si en lugar de Carlos pudiera ser yo el que estuviera con Rebeca y alguna de sus amigas, Rebeca jadeaba y gemía y me pidió que le hablara sucio que eso la excitaba (recordé las palabras de Carlos el día de nuestro trío) y le dije que era la puta más bella, que tenía unas tetas riquísimas y una panocha hermosa, mojadita, que me encantaría llenarle el culo con mi leche, ella, se terminó de vaciarse casi gritándome que rica verga tienes que rica verga papacito que rica y grande la tienes, me encanta su cabezota, así papi, así mi amor, terminó enterrándome las uñas en mi espalda, terminó y me dijo: quieres que le intentemos por el culo? Siempre he querido sentir una verga adentro pero Carlos no llega, nada más despacito porque tu si la tienes grande, le dije que no era cierto que la consideraba de un tamaño normal y que no se preocupara que lo haría con cariño, me besó en los labios y se fue acomodando en “4”.

Con mi mano le puse saliva y le fui introduciendo un dedo poco a poco ella al principio estaba nerviosa y apretaba mi dedo diciéndome que le dolía algo, que me esperara, y yo esperaba a que se relajara un poco y metía y sacaba poco a poco el dedo, después fui introduciendo otro dedo más, hasta que Rebeca me dijo que ya lo intentaramos, le acomode la cabeza de mi pene en su culo y con la ayuda de mis dedos la fui introduciendo poco a poco cada que Rebeca gritaba de dolor paraba y hasta que sentía que estaba más relajada continuaba.

Llegó el momento en que mi pene quedo todo adentro de ella, lo saque con calma y lo volvía a meter, así hasta que sentí como ya estaba totalmente relajado su culo y comencé a ser más veloz en mis movimientos, ella comenzó a jadear, yo sabía que no podría aguantar mucho ya que el apretón que recibía mi miembro por su culo era genial, metí una mano por su cintura hasta alcanzar los labios vaginales y los acaricié encontrando en algunos momentos el clítoris, lo que detonó su clímax de Rebeca, seguido por el mío, en todo ese momento Rebeca no dejaba de decirme lo grande que la tenía y lo rico que le daba, yo antes del final solo le dije que era la puta más linda que había conocido.

Terminamos y se metió a bañar, después me metí yo cuando salí ella ya estaba vestida y en la puerta del cuarto, me dijo gracias por la tarde estuvo maravillosa, pero es mejor que salga sola de aquí, no quisiera que hubiera problemas… …nos llamamos y que rico. Sonrió y salió de la habitación.

Estuvimos en contacto por teléfono cerca de un mes y no podemos citarnos tan pronto porque ella me comentó que Carlos se había puesto muy celoso, así que quedamos de bajarle a las llamadas para evitar que nos cachara, pero Rebeca cometió un gran error, le contó todo a una supuesta amiga de ella que inclusive me conoce porque somos del rumbo, y está según amiga publicó en Facebook los INBOX que Rebeca le escribió, incluyendo a Carlos, él me llamó para reclamarme y no me quedó más que negar todo decir que solo lo de aquel día, pero a Rebeca no lo fue tan fácil, sino hubiera sido los hijos que ellos tienen, ya se hubieran separado, no he vuelto a cruzar palabra con Carlos y Rebeca dejo de tomarme las llamadas, ahora solo que se siguen juntos porque en algunas ocasiones llegan a las reuniones de nuestros amigos y trató a la brevedad de retirarme cuando ellos llegan, o quizá deba de esperarme en las reuniones a ver si se repite la misma historia? Jajajajaja creo que no!!!!!!!!!!!

Relatos Similares:


Deja un comentario