Mi profesora Lulu


La profesora Lulu era la mas cachonda de la universidad.MI PROFESORA LULU

Lourdes era la profesora más sexy de la universidad, siempre que pasaba todo mundo la volteaba a ver. Lulu tenía 30 años era alta como de 1.75,delgada, cabello negro cortito, su piel era morena clara, unos ojos negros muy expresivos y su voz era muy sexy que siempre me hipnotizaba muy bien podría haber sido locutora de radio. Tenía un cuerpo espectacular, sus senos no eran muy grandes pero si los tenía bien parados, redondos y duritos que hacían que parecieran dos toronjas. Su cintura era muy delgadita como de avispa y sus caderas eran amplias con unas nalgas paraditas y redondas. Sus piernas eran largas y bien delineadas con unas pantorrillas muy bien marcadas y unos muslos duros. Pero lo mejor era su carita que era muy linda, finita y con unos labios carnosos en los que siempre se ponía labiales color pastel con brillo, muchas veces imagine que me mamaba la verga con esos labios tan apetitosos que me daban ganas de morder.

Lulu sabía perfectamente del cuerpo que tenía y no le envidiaba nada a ninguna muchacha de 20 años, siempre resaltaba su figura usando ropa muy sexy con blusas pegadas y escotes pronunciados, medias que hacían ver sus piernas deliciosas y faldas siempre a medio muslo y pegaditas.

Muchas veces me masturbe pensando en ella y siempre que tenía la oportunidad me inscribía en las clases que ella daba. En mi último año de la universidad metí una clase en la noche con ella por quinta vez ya que ella fue mi obsesión durante todo el tiempo que estuve en la universidad.

Durante los primeros días del semestre nos dejo un proyecto que teníamos que desarrollar durante todo el semestre y nos dio citas para que ella viera en que consistían nuestros proyectos, a mi me toco la última cita del viernes. Cuando llegue al salón Lulu estaba sentada en su escritorio y no había nadie en el salón y muy poca gente en la universidad por la hora, de hecho en el piso en el que estabamos ya no había nadie en ningún salón. Entre al salón y ella me dijo que cerrara la puerta, la salude de beso y me senté a su lado, empezamos a charlar acerca de mi trabajo y de las mejoras que le podía hacer, pero la verdad es que yo no escuche nada de lo que decía, porque no podía dejar de ver sus senos. Ese día ella llevaba una blusa color lila con los botones de arriba desabrochados por lo que se alcanzaban a sus senos y si te asomabas un poquito más se podía ver su brassier. La falda que llevaba era la típica falda que usaba solo que en esa ocasión la tenía más arriba de lo de costumbre y prácticamente de milagro no se le veía su ropa interior. Para ese momento yo ya tenía una erección enorme y no sabía como esconderla, su voz tan sexy hacía que me pusiera muy nervioso y no me podía concentrar en lo que decía sobre el proyecto. De repente Lulu cruzo la pierna y su falda termino de subirse dejando ver tanguita que era de color blanco semitransparente. Ella volteo a verme y solamente me sonrío tratando de acomodarse su falda, yo no me pude contener más y la abrace besándola apasionadamente y ella me respondió el beso. El beso que nos dimos fue largo y mientras tanto aprovechaba para acariciar sus piernas las cuales abrió instintivamente dejándome paso hacia si canalito. Yo metí la mano hasta adentro haciendo contacto con sus medias que cubrían su tanguita pero ya se sentía mojada. Seguí acariciándole su montecito lo que hacía que abriera más las piernas. Con la otra mano le acariciaba su cabello y su mejilla, ella gemía y movía sus caderas hacia delante. Metí me cara en su escote mientras la agarraba de la cintura y ella me empujaba la cabeza hacia ella, bese sus senos por encima de la blusa mientras ella me quitaba la playera. Metí mi lengua en su escote y ella se estremeció levantándome y metiendo su lengua casi hasta mi garganta, mientras tanto yo agarraba sus senos que difícilmente cabían en mis manos y por fin pude darme cuenta de que si eran tan duritos como creí y no eran artificiales como muchos en la escuela decían. Yo mordía sus labios y los saboreaba como muchas veces imagine estar, baje hasta su cuello y se lo bese subiendo hasta su oído, donde le metí la lengua lo que hizo que temblara y soltara un gemido muy dulce mientras apretaba fuertemente mi verga. La levante porque quería ver si sus nalgas estaban igual de duritas que sus senos, por lo que nos seguimos besando pero esta vez mis manos estaban acariciando y apretando sus nalgas que estaban bastante duras, lo que hacía ver que practicaba mucho deporte para tener ese cuerpazo de modelo.

Ella se hincó y saco mi verga del pantalón para empezar a chuparla. Empezó dándole tiernos besos en la punta y lengíŒetazos en el palo, dando pequeños masajes en los huevos, para después chuparlos y meterse mis huevos en su boca, pero nunca perdiendo contacto con la mirada. Tomó mi pene y se lo metió completo en la boca y estuvo un momento sin moverse solamente jugando con su lengua en mi palo y saboreándolo. Yo no podía creerlo, por fin tenía esos labios carnosos sobre mi verga. Me excitaba mucho ver su carita con mi verga dentro de su boca y todo su labial embarrado en mi palo, mientras yo marcaba el ritmo agarrándola de la cabeza y acariciándole su cabello que era suave y sedoso. Estuvo jugando y mamando mi pene por un rato hasta que sentía que me venía pero no lo quería hacer toda vía, por lo que la detuve y la levante recargándola en el escritorio. Le quite los tacones que llevaba puestos y le acaricie los pie, fui subiendo mis manos acariciando sus pantorrillas y sus muslos hasta llegar al principio de su falda. Metí mis manos dentro de su falda y fui bajando poco a poco sus medias para después continuar con mi boca el quitarle las medias, mientras Lulu me sonreía pícaramente y me acariciaba el cabello. Ya sin las medias me dedique a acariciarle sus pies y sus piernas, chupando como bebe sus dedos. Fui lamiendo sus piernas hasta llegar a su falda, le chupe sus muslos por la parte interna y metí mi cabeza en su falda para llegar por fin a su cuevita, la cual ya tenía la tanguita totalmente mojada, metí la lengua entre sus piernas y ella instintivamente las abrió más sentándose en el escritorio. Su interior olía riquisimo y lenguetie su tanguita mientras que ella con sus manos me empujaba más hacía su coñito. Pase mi lengua por la tela que cubría su rayita, saboreando sus dulces jugos y Lulu vibro de excitación, dando pequeños gemidos melodiosos y diciéndome que le encantaba como le chupaba sus piernas y su coñito. Mientras le lamía su coñito, empezó a gemir más rápidamente hasta que se arqueo y tuvo su primer orgasmo.

Saque mi cabeza de su falda y subí desabrochando su blusa con la boca. Ya con la blusa totalmente desabrochada pude ver como sus pezones erectos se marcaban en su brassier, pero me dedique a lamerle y a besarle su abdomen y su ombligo. Toda su piel era tersa y suave como la piel de un bebe. Le quite su blusa y acaricié sus brazos delgados pero delineados, le bese las manos y le chupe sus dedos. De nueva cuenta la levante y la recargue en el escritorio pero esta vez de espaldas, empece besándole su cuello y oídos, siguiendo por sus hombros dándole pequeños chupetones, pase mi lengua por su espalda lo que la estremeció y dio un pequeño gemido, le desabroche el brassier pero sin quitarselo. Seguí bajando hasta el cierre de su falda, el cual baje y pude ver su tanguita blanca de seda la cual se hundía completamente entre sus nalgas, le quite la falda y empece a besar y morder sus nalgas que eran como las de un bebe. Le fui bajando su tanguita poco a poco hasta dejar su vagina libre, después le lamí el liquido que le escurría de sus muslos. Regresé a sus nalgas y pase mi lengua por la raya entre sus nalgas, luego se las abrí un poco y le metí la lengua en su anito lo que hizo que vibrara intensamente y gimiera más fuerte. Le abrí las piernas y metí mi cara entre ellas para lamerle su cuevita, la gire y pude ver su vientre todo negro por su bello púbico, que tenía bien delineada la figura del bikini. Recargue mi cara en su vientre y olí profundamente su bello, mordiéndolo y dándole lengíŒetazos.

La deje un momento y subí para quitarle el brassier y ver esos hermosos senos que tenía en forma de toronjas redonditos, paraditos y bien duritos. Pude ver sus pezones obscuros y chiquitos pero bien paraditos, los mordí con delicadeza dándole lengíŒetazos alrededor de estos. Estuve jugando un rato con sus senos mientras Lulu me acariciaba el cabello y gemía un poco. La recosté en el escritorio y le volví a abrir las piernas metiendo mi cabeza en su canalito lo cual la hacía gemir y mover sus caderas buscando mi boca, le mordí su clítoris mientras le metía dedos en su vagina para que después viera como me chupaba los dedos llenos de sus líquidos. Lulu me pregunto que si sabían ricos sus líquidos y le metí un dedo en la boca para que probara sus líquidos, regrese a trabajar en su coñito, pero esta vez le metí un dedo en su ano que estaba muy apretado y ella brinco diciendo que se sentía raro y que nunca lo había intentado por ahí. Yo le dije que se relajara y que disfrutara de las sensaciones, estuve metiendo mis dedos en su vagina y en su ano por un rato mientras que ella estaba con los ojos cerrados gimiendo y moviendo sus caderas. La tome por las caderas y la jale hacia la orilla del escritorio, acerque mi verga a su entrada y se la restregué por sus labios vaginales durante un ratito mientras que ella se movía tratando de clavársela pero no la deje, la quería hacer sufrir un rato más. Lulu gemía y me pedía que se la metiera ya, se la fui clavando centímetro a centímetro, deteniéndome cada vez que entraba más. Por la posición en la que estaba Lulu, no podía hacer nada, ya que yo la tenía detenida por los muslos. Una vez que se la metí toda empece a moverme lentamente y fui subiendo el ritmo poco a poco, sus piernas estaban recargadas en mis hombros mientras que yo le agarraba sus senos, los que apenas cabían en mis manos y se movían rítmicamente. La tomé de las caderas y la cargue, ella me abrazó fuertemente y seguimos moviéndonos rítmicamente. Ella gemía pidiendo que se la metiera más rápido, yo lo hacía y cada vez más profundo, lo cual era muy fácil en esta posición, dejando caer todo su peso en mi verga. Cargándola por las piernas la recargue en el pizarrón y seguí moviéndome mientras la besaba y le mamaba sus senos, ella me acariciaba la cabeza y gemía dulcemente. En esta posición puse una de mis manos bajo sus nalgas para que se recargara pero le metí un dedo en su ano lo que hizo que gimiera más fuerte y se empezara a convulsionar diciéndome que se venía. Tuvo un orgasmo enorme con muchas contracciones lo que hizo que apretara mi pene dentro de su vagina y me abrazara fuertemente. Cuando se calmo me beso y me dio las gracias. Yo la puse otra vez en el escritorio e hice que se recargara viendo hacia el escritorio, yo toda vía no terminaba y quería probar su culito que me encantaba. Puse mi verga en la entrada de su ano y lo empece a meter poco a poco mientras Lulu decía que le dolía que no siguiera, pero yo estaba muy caliente y seguí empujando hasta que entro todo, Lulu lloró un poco pero ya con mi verga adentro amoldando su culo se calmo, entonces empece a moverme rápidamente, mientras ella gemía y gritaba, por lo que tuve que taparle la boca con un a mano mientras que con la otra le masajeaba su clítoris. Lulu se arqueo y tuvo otro orgasmo mientras yo me venia dentro de su ano.

Terminamos y nos fundimos en un beso apasionado. Lulu me dijo que me había tardado mucho en animarme a hacer eso mientras me acariciaba la verga con sus manos. Nos vestimos rápidamente y la ayude a bajar las escaleras porque le dolía su culito, pero me dijo que valía la pena después de lo que había gozado con mi verga en su ano. Cuando bajamos, la universidad ya estaba totalmente vacía y prácticamente obscura. Le ofrecí llevarla a su casa y que dejáramos su automóvil en la escuela. En su casa continuamos cogiendo toda la noche y todo el fin de semana.

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