Historias de una princesa Maya.

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2 noviembre, 2019 9:00 am

LA PRINCESA

No voy a hacer uso de la historia real, ni fundamentar hechos de los que no tengo pruebas, solo nos sumergiremos en un relato a cerca de una joven y algunas de sus vivencias.
Hace mucho tiempo, en el seno de una real familia maya algo numerosa, se esperaba la llegada de un nuevo miembro.
Las lunas se sucedían y la llegada de este nuevo ser se aproximaba, pero llegado el momento del alumbramiento, el nuevo huésped no se hacia presente.
Recién en la décima luna nació una hembrita, quien al paso de los años resultaría ser nuestra protagonista.
su infancia y adolescencia fueron algo normal, pero luego en su juventud, fue que acontecieron estos sucesos…
Era una joven de cabellos largos, negros, con las formas y cualidades que las hembras de su edad tienen.
Eran tiempos en los que se caminaba por cualquier lugar sin temor ni riesgos, se podía ir al centro de la población, o al bosquecillo sin tener que preocuparse por nada.
Habían pasado mas de 20 tiempos desde su nacimiento, y tenia edad suficiente para alejarse y estar sola, ver la naturaleza, meditar, pasear…
Hacia desde su infancia que no iba a la cascada, y tomo como destino este hermoso y tranquilo lugar.
Costaba no mucho tiempo llegar hasta ahí, pero el solo hecho de visitarlo valía la pena el viaje por el contorcionado sendero.
Era época de calor, y después de los alimentos fue que llego a destino.
Al arribar recordó cada momento que allí paso en sus primeros tiempos, estaba todo tal cual lo recordaba, el agua transparente, las plantas que acariciaban las aguas, y la delgada cascada de varias cintas que se lanzaban de mas alto que los arboles.
La vegetación estaba por todos lados, pero se podía acceder al agua por muchos lugares y el sol se colaba de manera justa por entre las copas de los arboles.
El lugar era espléndido, invitaba a no dejar de admirarlo, y eso fue lo que nuestra protagonista hizo.
Se sentó sobre el suelo acolchonado de musgo, luego se recostó sobre un montículo que también estaba tapizado igual, y mientras escuchaba el correr del agua, la cascada, miraba como la luz se abría paso entre la vegetación y las aves cantaban con armonía natural, nuestra amiga cerro los ojos y solo escuchaba.
De pronto, algo la alerto y bario los ojos, realmente se sorprendió al ver a alguien enfrente de ella.
Primero creyó que la habían seguido, pero después entendió que no era así.
Era alguien que conocía de hace tiempo, un joven que moraba detrás de donde ella. Sintió una sensación extraña ya que cuando mas pequeña le gustaba.
le pregunto que hacia, y él le dijo:

– suelo venir siempre, desde hace algún tiempo.-
– y a que vienes?-
– me gusta el lugar, y es muy tranquilo, vengo para estar solo.-
– yo no vengo desde hace mucho, desde pequeña.-

Así siguió la charla, y con cada pregunta, la joven que miraba a su par, recordaba esos días pasados en los que veía en aquella ceartura algo mas que ese inocente sentimiento, pero que luego, con los años, se creía apagado.
el joven, en un momento le dijo:

– quiero decirte algo que nunca me anime a contarte:-
Ella sin pronunciar nada, escuchaba.
– cuando pequeño, tu me gustabas.-

Una rara sensación se instalaba en ella, la hacia sentir emocionada y pensaba en aquellos momentos en que por vergíŒenza infantil, ambos callaron.
Ante esa situación, sintió que debía sincerarse también, así que le confeso su inocente secreto.
La cara del joven sorprendiose de emoción, y los rostros de ambos se enrojecieron del pudor.
Los dos notaron el pudor mutuo, pero el joven decidió acercársele y sin que le presente resistencia, le dio un suave beso en los labios.
Al retirarse vio que ella aun seguía con los ojos cerrados, y la beso de nuevo, esta vez fue un beso mas largo, y casi sin inocencia, parecía esperarlo desde hace tiempo.
Mientras seguían besándose, sus manos comenzaron a abrazarlo y él a ella. Parecía un juego planeado, pero no lo era.
Por primera vez experimentaba ese calor que encienden las caricias y los besos, esa agitación que le era agradable descubrir y no conocía.
Los besos ya rozaban el descaro, y no parecía la primera ves que lo hacían.
derrepente, sintió que su corazón le saldría por la boca y despertó.
Se había quedado dormida en la tranquilidad del lugar, pero tuvo un sueño especial que le dejo una extraña agitación.
Su sexo virgen tenia otras características que las de siempre, estaba algo hinchado y más húmedo.
Aun despierta, sentía calor porque no podía olvidar las escenas de su mente. Así que decidió bañarse en el agua cristalina.
Quedando totalmente desnuda, dejo sus ropas cerca de la orilla e ingreso a pasos lentos a la pequeña laguna.
Bajo las ondulaciones que provocaban sus movimientos cerca de la superficie, podía verse su cuerpo sin censuras.
Nadaba como en aquellos tiempos en los que era pequeña.
El agua estaba bien para refrescarse, y nuestra protagonista opto por nadar hasta la cascada, para recordar viejos tiempos.
Despacio se iba acercando, en la calma que allí reinaba, contemplaba los cinco saltos de la cascada. Ya estaba próxima y haciendo pie en la playa laguna dejo llegar el nivel hasta apenas arriba de sus bien dotados senos. Podía apreciarse como quedaban erectos al estar sumergidos por completo.
Parecía que atravesaría una de las cintas de agua que volcaba de esa fuente natural, pero al estar muy próxima sintió como las corrientes verticales y las burbujas que se creaban en el salto, acariciaban su sexo recientemente excitado.
Se asusto y retrocedió como teniendo pudor de ser vista en esa osada escena, pero luego se dio cuenta que estaba sola y le gusto lo que sintió allí, entonces camino de nuevo hasta arribar frente a la turbulenta masa y dejose recorrer su pubis.
Las cosquillas fueron instantáneas, no pudo evitar los suspiros.
Y sus pechos comenzaron a endurecerse mas de lo que el agua fresca logra.
Ese torrente masajeador que le daba un placer nunca antes experimentado era la continuación de ese sueño truncado, pero real y mejor.
sin darse cuenta, cerraba los ojos y ya había separado un poco las piernas comenzando a liberar su instinto de mujer.
Su respiración se había acelerado y seguía suspirando, pero ahora tenia sus manos rodeando su sexo y enteabriendolo, como dándole paso al artista de este cambio.
Ya gemía suavemente y se movía subacuáticamente con oscilaciones pélvicas, no reparaba que iba aflorando ese instinto que había tenido preso durante tanto tiempo, solo se dejaba llevar por las erógenas caricias que la regocijaban en lo intimo de su ser, las dejaba engendrar desde sus entrañas esa estremecedora excitación que no tenia comparación hasta entonces.
Sentía latir su corazón, lo hacia cada vez mas fuerte y recordó los hechos recientes, entonces se retiro hacia atrás y dudo que también fuese un sueño; tocándose sus pechos, turgentes del éxtasis, sus labios mayores, hinchados, un poquito mas adentro, sintió el calor…
Entonces no lo dudo mas y volvió a retomar, pero esta ves se le ocurrió flotar boca arriba y acercarse lentamente.
Así fue, se recostó hacia atrás y con calma y sin demostrar prisa se adelantaba a la meta. a medida que se acercaba sentía como su corazón latía mas fuerte, mas, y mas fuerte…
Pero despacio se acercaba, estaba decidida a seguir sin interrumpir otra vez.
el contacto estaba próximo, llegaba a sus pies, y subía y subía…
ya por sus rodillas…
Y el corazón, no solo le estallaba en el pecho, sino que lo sentía en el ingreso a su santuario de goce.
Sus gemidos ya habían aparecido de un primer momento y ahora se acentuaban, se escuchaban mas fuertes, y el chorro se acercaba a destino.
Sus piernas le daban la bienvenida con la mayor de las condecoraciones, exponiendo su tan preciado nido virgen, excento de placer hasta entonces.
Y el momento llego, ese chorro llego al sexo de la princesa, y ante el contacto, el agua se abría paso entre sus labios y su vulva.
Solo bastaron unos instantes para que la princesa soltara un fuerte gemido, mezcla de grito ahogado.
Era la solitaria ovación de recibimiento que tuvo el primer orgasmo de aquella princesa que había conocido ese día algo maravilloso, y que la esperaba en secreto para sus próximas visitas.
pero eso ya pertenece a otra historia…
no obstante, si quieres contactarme, mi correo es:
ilbaronne@yahoo.com.ar

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