una salida mas a la montaña, a matar la pasión por el trekking y de paso castigar el cuerpo para darle forma. sabado por la mañana, el aire mas limpio que nunca por la lluvia de anoche y una leve modorra que seguró desaparecerá con las horas, parto desde la base del sendero, serán dos dias de caminar, pero el fin de semana largo tiene que ser aprovechado.
decidí venir solo porque el sendero es simple, y cargar con el cansancio de otros además del mio de seguro se me iba a poner insoportable a medida que pasasen las horas. al final, la soledad puede ser una buena compañera.

hasta el momento las horas han pasado sin hacer mucha mella, creo que los bosques me dan el oxigeno que necesito y sobre todo la alegria en la vista de tener tanto verde y vida alrededor, comparado con el dia a dia de la oficina y la gran ciudad. y las horas pasaron hasta hacer caer la tarde; hora de bivac!

desarmo la mochila, armo la carpa y estoy listo para buscar leña con la traquilidad de la «casa» lista. breve caminata por el bosque, bolsa llena de leña de variados tamaños y un sonrisa, relacionada con la posibilidad de comer algo calentito … jajjja. Llego a mi «casa» y me sorprende ver dos mochilas mas tiradas cerca. no es raro compartir los espacios, pero me sorprendió que apareciesen casi de la nada mientras yo no estaba.

junto piedras y armo la fogata, un poco mas grande que de costumbre, pensando en las «visitas» que tengo esta noche, cuando estoy en eso, aparecen las «visitas». Mujeres! … por dentro me revoluciono, pero dejo salir una sonrisa y saludo caballerosamente. Las dos muy bonitas, extranjeras y altas, casi como yo. hablan castellano muy bien, estudiantes de intercambio que decidieron salir por el fin de semana a conocer el sendero y que gracias a Dios se cruzaron conmigo. Conocedoras de la montaña, traen su carpa «profesional», sus bolsas de dormir de alta montaña y una marmita completisima que yo no veia desde cuando fui al aconcagua y conocí a los verdaderos escaladores. Comemos compartiendo mis fiambres y los quesos que ellas traen y saco el mate, para entibiar el atardecer. Lo primero que les llama la atención es la yerba, y se miran como sorprendidas, hasta que le aclaro que no es lo que ellas piensan … y despues miran el mate y la bombilla y preguntan por el sabor … a lo que les cebo un mate y las dejo que prueben. no causa mayor gusto entre la audiencia femenina, así que tomo mate solo mientras conversamos de la vida viendo el atardecer que se hace larrrgo.

Hora de dormir, me meto en la carpa, saludo con un grito y el cansancio me domina rapidamente, tanto que despierto con los primeros rayos de sol sin casi darme cuenta. Salgo «al baño» con la tipica erección matutina (efecto fisiológico de la presión que se realiza sobre la prostata por la vejiga llena). Intento orinar, y mientras estoy en eso, aparece una de las dos, con cara de sueño y de «busco el baño». mira sin querer mirar, y se le escapa una sonrisa. sin volver a mirar pregunta: «te ayudo?». Desde que apareció mis latidos se aceleraron al doble y la erección de «semi» pasó a completa, marcando las venas y el contorno de la cabeza como un bajorrelieve. «ok», le digo y se agacha frente a mi, corre el cuero para atras y empieza a chupar la cabeza con suavidad, como dandole besos nada mas, pero metiendosela entre los labios y acariciandola con la lengua. con la otra mano me acaricia los huevos, juguetea en realidad, haciendolos pasar entre sus dedos, a medida que se hunde mas mi pija en su boca y me empieza a pajear. me mira y pregunta si tengo condones, le respondo que en la carpa si, pero ella queria saber si tenia conmigo, ahí en el «baño», y dice: «ok, sigamos así, mas tarde mas das las gracias, si?», y empieza a pajearme mas fuerte, con la cabeza metida en su boca, succionando al mismo compas que su mano se desliza por mi pija … empiezo a temblar del palcer y le aviso que voy a acabar … y llego en su boca caliente, descargando todo y mas de lo que podria tener acumulado, mientras ella me da a entender que de una manera u otra ha gozado del momento, sacandose la otra mano de la concha y dejandome chupar sus dedos completamente mojados.

Volvemos juntos al campamento y la otra nos recibe con desayuno: «buenos dias, lo pasaron bien?», sonriendo los tres nos dedicamos a desayunar. desarmamos el campamento y seguimos subiendo, ya como grupo, hasta el refugio del club andino, en la base de la montaña.

Es un lugar acogedor, limpio, con todos los servicios, sin custodia, y mantenido por los socios que suben de vez en cuando a aventurarse a la cima. Yo particularmente lo considero mi paraiso privado, ya que en esta epoca del año es poca la gente que sube, la nieve en las alturas y las tormentas no permiten ascensos tranquilos, y yo lo uso para descansar, leer y aprovechar a fondo las horas que me regalo acá arriba.

Juntamos leña los tres para encender la caldera, yo aseguro la llegada del agua a los baños, el diquecito está lleno, presión de sobra. Mientras se calienta la caldera, los tres nos dedicamos a dejar la habitación lo mas comoda posible. Ellas juntan dos camas y la preparan como una sola. «No te preocupes, cabemos los tres aqui, dice la otra», así que yo voy a lavar el baño y dejo abiertas dos duchas para que podamos volver a la limpieza de hace dos dias 🙂

Aviso que ya está la ducha y me meto bajo el agua, a disfrutar del calorcito. Casi de inmediato llegan las dos, desnudas y corriendo. Me empiezan a enjabonar, las dos agachadas empiezan por los pies, una pierna cada una, enjabonan con mucha pasión y van subiendo hasta que una empieza a enjabonarme los huevos y la otra agarra la pija y la acaricia suavemente, enjabonando todo y enjuagando. terminan de lavarme y empiezan a lavarse entre ellas dos, me acerco y empiezo a tocarlas suave, rozandoles los pezones con los labios y acariciando sus entrepiernas. las dos tienen sus conchitas totalmente depiladas, rosadas por dentro y muy carnosas, con grandes labios y clitoris que ojalá mas tarde pueda saborear. Terminamos de ducharnos y despues de secarnos vamos a la cama. me tiro boca arriba con la cabeza hacia los pies de la cama y ellas se acuestan hacia la cabecera, una a cada lado. me dejan a mano sus entrepiernas mientras juegan con mi pija, meneandola, chupandola, de a una o metiendosela en la boca juntas, mientras la menean y me aplastan los huevos. yo me dedico a juguetear con mis dedos dentro de la concha de una de ellas, sintiendo como el ir y venir de mis dedos la hace mojarse. mientras tanto, la otra me acerca la concha a la boca, abriendo sus piernas y dejando los labios rosados frente a mi. lamo suavemente y al lamer empiezo a descubrir su clitoris, de un tamaño que nunca antes habia visto, grueso como mi meñique y largo un centimetro mas o menos, completamente erecto. lo chupo despacio y siento sus espasmos cada vez mas agitados, hasta que un chorro de liquido viscoso y levemente amargo sale de su concha, al mismo tiempo que su vientre se contrae y ella grita. la amiga ahora me pone su concha frente a la boca, mientras chupa mi pija con verdadero gusto. chupo sus labios y con los dedos busco el clitoris que acaricio de lado a lado mientras su succión se pone mas y mas frenetica. con un dedo juego en su ano, pero no le gusta mucho, así que vuelvo a jugar con su clitoris hasta sentirla acabar, con un teblor de su cuerpo contra mis labios. aparece la otra, con un condon, me lo pone y se sienta sobre mi pija, y empieza a «cabalgar» con cierto salvajismo, mientras gime y casi grita, haciendome acabar como un perro abotonado en su concha, que me apreta la pija como una morsa. se sale rapido, y la otra saca el forro y me hace terminar de largar lo que me queda con su boca, chupando fuertemente. quedamos exhaustos sobre la cama y nos dormimos …. como un sueño dentro de un sueño.