Emergencia

llegué tarde, cerca de las dos. ella estaba evidentemente caliente, tirada en la cama desnuda acariciandose los pezones con las dos manos. me impactó su mirada de perra, lujuriosa y lasciva, como nunca le habia visto. veinte minutos antes me habia llamado «vení rapido, te necesito», sus unicas palabras. salí con lo puesto, tomé un taxi y recorrí media ciudad, agitado pensando que podria estar pasando. celular, apagado. telefono, descolgado. llegué y la puerta del departamento estaba entreabierta, entré mas agitado aún y ahí la vi en su cama.
no supe si enojarme o alegrarme. los primeros minutos no tuve control de la situación, era la primera vez que la veia desnuda, y tambien la primera vez que la veia en una actitud sexual. por años habiamos sido amigos, queriendonos mucho, pero amigos. una noche de copas habiamos cruzado labios, pero sin llegar a nada, y ahora, ahí estaba, desnuda, caliente y jadeando.

no quiso hablar, pero me dió a entender que estaba bien y que me acercase a la cama. ni bien me acerqué me abrazó a la altura de la cintura y empezó a desprenderme el cinto. siguió, primero bajando el pantalon y despues tomando entre sus dedos mi pija que todavia no reaccionaba. tardé 3 segundos en darme cuenta que estabamos en una situación sexual, y ni bién lo hice, se me empezó a parar. se la llevó a la boca y empezó a pasar su lengua por la cabeza, describiendo circulos pequeños en la parte de abajo. con los brazos me tiró sobre la cama, y con mas control, teniendome de espaldas, empezó a chupar con mas ganas, y a acariciarme los testiculos. no se que estuve pensando en ese momento, pero la confusión era grande, creo que todavia no me causaba placer esa actitud, tan solo sucedia …

cuando me tuvo bien erecto se subió encima mio y se la metió despacio, muy despacio, disfrutando cada centimetro mientras entraba. estaba muy mojada, parece que se habia estado preparando un buen rato antes. cuando la tuvo toda adentro se tiró para atrás, dejandome ver el espectaculo de los cuerpos unidos y su clitoris enrojecido y erecto. me mojé tres dedos y empecé a acariciarselo mientras ella se movía hacia adelante y hacia atrás, con una lentitud casi desesperante. yo mientras tanto seguí presionando el clitoris entre dos dedos y golpeteandolo suavemente con el tercero, sacandole pequeños gemidos de placer. empezó a tomar ritmo en su movimiento, cada vez mas rapido y cada vez mas largos los movimientos, hasta que en un momento, se me escapó de adentro suyo … no se hizo mucho problema, se me acercó, se dió vuelta y se puso de cuclillas sobre mi, se la volvió a meter y ahora si que era salvaje el movimiento, muy rapido y muy fuerte. gritó mientras acababa, gritó casi como un animal.

se puso de rodillas frente a la cama y tumbó su torso sobre la misma, formando una L perfecta (pero acostada), y me ofreció sus caderas. bajé de la cama, me agaché un poco y se la metí, con rudeza, como un albañil ebrio y caliente. empecé a moverme, con golpes fuertes y largos hasta que sentí que iba a acabar. paré un poco, miré hacia abajo y vi su ano ya dilatado por la calentura, la saqué totalmente mojada con su flujo y empecé a meter la cabeza, despacio. sentí que el ano se contraia un poco, pero sus gemidos de placer-dolor me hicieron seguir. la tenia tan dura y tan mojada que entró facil, completa casi sin hacer fuerza. una vez que estuvo adentro … empecé a sacarla y meterla. sus gemidos eran cada vez mas terribles y a mi la leche ya se me empezaba a escapar … la saqué … y ella se dió vuelta, se recostó, se agarró las tetas y me dijo que la metiera entre ellas … la metí y en unos 20 segundos largué el primer chorro directo a su boca abierta, el segundo fue a parar a su cara y despues ya empece a chorrear sobre su pecho, en algo que me pareció infinito. quedé exhausto, me acosté a su lado y nos dormimos abrazados. cuando desperté tenía el desayuno en la mesa de luz y una notita manuscrita: «vuelvo a las 19, espero que ya no estés, beso, yo!»

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