El Viernes


Todo comenzó un Viernes por la mañana, ese día me desperte muy contenta sin razón alguna, le dí un beso a mi esposo que aún dormía y metí a bañar.

Ese día me decidí a llevarme una minifalda, una blusa escotada y zapatillas altas, me sentía tan fresca que no me importó que no llevara ropa interior, solo me lleve mi saco y mi bolsa.

Mi esposo me vio y me dijo que me veía muy bonita a lo que hizo sentir super y me lance contra el y le dije que era muy lindo al decir eso, pues mas feliz me fui a la oficina, solo me dijo que tuviera cuidado porque habría quien me quisiera ver de más, y eso que no le dije que no llevaba ropa interior que si no me obliga a ponerme.

Pues llegué a la oficina y todos me chuleaban, me sentia muy alagada, que hasta me invitaron desayuno y pues claro que acepte, me comí unos molletes con queso y una malteada de fresa, lo cual me cayeron muy pesados y ya para medio día me sentia muy mal, lo cual me hizo empezar a sudar y mi respiación se volvía agitada.


No le preste mucha atencion pues solo pense que era pasajero pero al pasar el día me sentia igual, mi jefe me vio y me preguntó si me sentia bien a lo cual respondi que si por pena a que me criticara, el se metio a su oficina y dejo la pierta aberta, su oficina da exactamente en frente de mi escritorio lo que hizo que el me poidia vigilar en cualquier momento, pues así seguí un par de horas hasta que creo que el me noto más enfermita y me llamó a su oficina.

Cuando me llamo, fui a su oficina para ver que quería, me pidió unos documentos pero se me quedo mirando y me dijo que si me sentía bien y le conteste que sípero me dijo que me veia algo agitada, le dije que era porque tenia algo de frio, entonces pidió que pusieran el aire más frio para que no me sintiera incomoda o acalorada, a lo que hizo que me fuera a mi lugar a ver si podía ayudarme el clima más fresco.

Paso un rato y me empezó a dar frio y como no llevaba brasier mi pezones (que son de tamaño regular y color marrón) se empesaron a poner algo duritos por el efecto del frio, en ese momento yo no me di cuenta de que estaban así, cuando de la nada me empesaron a visitar a mi lugar mis compañeros de oficina y me hacían la plática de lo que fuera, me empesé a dar cuenta que los tenía duritos porque ellos se fijaban mucho en mis pechos, baje un poco la mirada y fue cuando note que ya estaban erectos mis pezones, me hice la que no me di cuenta y seguí platicando con los compañeros, ahí fue cuando mi jefe también se lebanto de su lugar y fue a ver que pasaba en mi lugar.

Cuando llegó les dijo a todos que se fueran a trabajar y así fue, poco a poco se empesaron a ir pero mi jefe también se dió cuenta de mis pezones, no supo que decir, entonces me pregunto si me sentia mejor a lo que le conteste que sí, pero creo que no me creyó porque también se le quedo mirando a mis pechos, me puso su mano en mi frente y me dijo que parecia que tenia temperatura, yo no sabia que decirle y le dije que a la mejor sí, no quería que fuera notorio que me sentia mal, pero mi respiracion no bajaba.

Acto seguido llamo a Juan y le dijo que se fuera a la farmacia por unos supositorios para la temperatura, yo me quede callada, no sabía que decir, en eso me sento en el sillón de su oficina y me empezó a platicar que si me sentía mal él necesitaba saberlo porque es el encargado de los empleados y debe saber que están bien, yo no decía nada, el me siguió diciendo que me veía un poco rara y me tomo el pulso y me dijo que lo tenia algo fuerte, yo le dije que estaba bien pero el no me creía lo que yo decía, me insistió si algo me pasaba que me notaba muy rara pero pues yo le decía que no me pasaba nada, que a la mejor era el calor.

No paso mucho cuando Juan llegó con los supositorios y mi jefe me dijo muy serio y fijamente me vio a los ojos diciendome que con esto me iba a sentir mejor, que no iba a dejar que me fuera a mi casa así de malita, osea yo me quede helada, me dijo.

-ándale, gírate por favor para que esto sea rápido y te vayas a tu casa-

Yo le dije que no, que me sentía bien a lo que el respondió.

-pero si estás ardiendo, andale andale, gírate ya-

Dudé en hacerlo mientras yo pensaba que a la mejor si tenía razón y me iba a sentir mucho mejor pero a la vez me dió miedo y pena, puesto que nunca ma habían puesto un supositorio, pero la verdad yo ya me sentía muy mal, pues me levante y le dije.

-asi con la puera abierta?-

Y el dijo.

-no no como crees-

No la cerró, solo la emparejó pero pense que sería suficiente para que los demás no vieran. Mientras yo estaba de pie y el emparejaba la puerta me dijo.

-andale, ya ponte, además ya se que no traes calzón, que no te de pena-

En ese momento me quede con los ojos pelones, como se dió cuenta que no traía calzones, si bien que me cuido, paso por mi cabeza la frase -pues ya que!!- me puse en cuatro en el sillon y me levanto la falda, el me dijo.

-ya voy, solo deja los abro sin romperlos-

La verdad sentí que era una eternidad y mi mente decía que se apurara, no podía creer lo que estaba haciendo y todo por no haber dicho la verdad desde el principio.

pues total, por fin pudo y me dijo que levantara las pompis, a lo que respondio de inmediato.

-wooouuuu!!! si que estas preciosa… pero así no lo podré poner, parame mas tus pompas para que me sea más fácil ponértelo-

Yo ya quería qie lo pusiera yaaaa!! me estaba muriendo de la pena y el no se apuraba, y entonces hice lo que me dijo y así más empinada me empeso a abrir las pompis pero yo creo que solo me queria manosear, lo hizo como tres veces hasta que me dijo.

-me dejas ver un poco?, no voy a tocar solo quiero ver-

No entendía a que se refería y no le conteste, pero cuando menos sentí ya me estaba abriendo la vagina, ese momento fue tan raro, porque senti pena, miedo pero a la vez me exito, me estaba abriendo de nalgas una persona que no era mi esposo, eso me hizo que brotara una gota desde mi vagina, por su puesto que el se dió cuenta a lo que me dijo que debería de secarme, me dejó ahí con la cola empinada y solo se fué por un pañuelo desechable, yo ya quería que terminara todo eso, nunca me habian puesto en una situacion tan vergonzosa y la verdad tambien algo exitante. Pues por fin encontró los pañuelos y me secó pero sentí más bien toqueteo, pero total… terminó y me dijo.

-ahora si ya te lo voy a poner, solo que primero te voy a preparar un poco para que no te duela-

Solo medio vi como se ensalivó su dedo y me lo fue metiendo poco a poco por mi cola, le pregunte si eso era necesario, yo me acuerdo que mi papa me ponía supositorios de niña y también me empinaba pero nunca hizo eso, y el me respondió que sí, porque lo sentía muy apretadito y no se podía meter, que se necesitaba dilatar el ano y me empezó a meter y sacar el dedo, como si fuera acto sexual, al pasar un rato le dije.

-ya??-

Y me contesto que si, solo sentí lo frio del supositorio y me lo puso de una sola embestida lentamente, pero no sacaba su dedo, de hecho me dijo que esperara un poquito solo para que no se saliera, eso nunca me lo hizo mi papá, solo despues de ponermelo me apretó las pompis como para que no se saliera y así se quedaba un rato, y me dijo tambien lo mismo, que era para que no se saliera, en fin, pasaría como dos minutos o menos y me dijo.

-ok ya es todo, ahora deja te limpio, no te muevas-

Al sacar su dedo me dejó una sensación de humedad que no me había percatado, mi vagina se había humedecido y el se dió cuenta porque escuche su exclamación.

-OOORALE!!!-

Le pregunte por que la exclamación a lo que contestó.

-mi vida que ta paso?, tu vagina se abrió totalmente húmeda, la tenías bien cerradita y ahorita se abrieron tu labios, no te muevas te voy a secar porque estas chorreando para que te sientass cómoda-

Yo me quede ahi inmóvil, expuesta, empinada, humeda, avergonzada y enferma, no se que mas me podía pasar.

Se fué por otros pañuelos y me secó toda, que más bien fué como manodeada y me levantó del sillón pero cual fue mi sorpresa, la puerta ya estaba más abierta, sospecho que mis compañeros de la oficina, o me vieron a escondidas o me tomaron foto, ya no supe que fué peor si esto o que me hayan espiado, pero pues ya estaba hecho, que podía hacer y no podía hacer nada, me quede muy sacada de onda porque nunca me había pasado algo similar, solo me queda esperar el resto del día a ver que pasa y resolver el misterio de como se dio cuenta mi jefe que no traía calzón

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16 comentarios en “El Viernes”

  1. Hola Lidia, me exita bastante con tu relato, no me dejes con la duda, ya investigas te como supo el jefe que no tras calzones? Saludos de California.

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