Me comi dos vergas, en un intercambio

NeoPene

Esta situación que me paso, es lo que afirma, aquel dicho popular, que mejor salen las cosas sin que se planeen, igual fue con el trió que hice con mi marido y un tipo del que nunca supe cómo se llamaba, les voy a contar lo que me paso con mi amiga Marisol, y con consentimiento de mi marido.

NeoPene

Un día habíamos tenido una celebración en la oficina y como no había llevado auto, tome varias copas, no tengo la cabeza débil así que sobradamente aguanto, ese día no fue la excepción, llegando a mi casa me llama Marisol y me dice que si la podía acompañar a una reunión puesto que habían llegado dos amigos de ella del extranjero y ella quería salir con uno de ellos, pero que le pidieron si podía conseguir otra amiga, yo estaba entre indecisa y como no había ya nada que hacer, le dije ok, está bien.

Casi ni me cambie, me puse un vestido corto(bien encima de la rodilla, a la mitad del muslo más o menos) con sandalias y sin trusa pues no me gusta usar, además en verano hace un calor terrible, y el no usar la trusa me refresca, así que Marisol me llamo y me dijo que bajara pues ya estaban llegando en un auto alquilado, efectivamente baje, y subí al auto ellos estaban sentados adelante y nosotras atrás, fuimos a un lugar que era un restaurante elegante, a tomar unos tragos y comer algo.

Pedí un arroz con mariscos, a sabiendas que eso me pone bien excitada, y bueno conversábamos, nos reíamos, a decir verdad los dos estaban bien, mi amiga ya me había dicho cuál era su elección, entonces yo tenía que quedarme con lo que había, y no estaba nada mal, para esto le escribí un mensaje a mi marido diciéndole que estaba con Marisol y que había salido a cenar y tomar unos tragos acompañando a unos amigos de ella, a lo cual él me dijo que estaba bien y que le avise cualquier cosa, el chico que me toco, era blanco, alto, cuerpo bien cuidado y se notaba pícaro y rendidor, además era bailarín, pues nos pusimos a bailar salsa (que era la música que tocaban en ese lugar y  a mí me gusta bailar) ustedes saben que la buena salsa se baila pegado, y bueno bailamos pegados varias canciones.

No pude evitar sentir tremendo bulto que tenía en la entrepierna, estábamos bastante acalenturados a decir verdad, en un alto de las canciones, aprovecho y le escribo a mi marido para decirle que estaba bailando salsa, él sabe cómo soy y me dijo cuidado, yo le dije, “estoy media picada y quizás hoy se tiren a tu mujer”, a lo que el respondió diciendo que seguro era una broma y que estuviera tranquila, no es cierto le dije, “luego te cuento más”, le respondí, y seguimos bailando.

Marisol luego me dice acompáñame al baño, es ahí donde me dice oye, me están diciendo los chicos para ir a su departamento, yo le respondí a Marisol; tu sabes que nos quieren tirar y si vamos fijo va a ser para tirar, ella me dijo, ya pues amiga…por favor, hace mucho tiempo que no tengo intimidad, ya pues…, no le dije yo, ella me dijo, bien que quieres, te visto que estas que coqueteas con Richard, que así se llamaba mi ocasional amigo.

Le estas calentando los huevos, y también te gusta, seguro que estas recontra mojada abajo me dijo, a ver le dije, me toque y bueno, yo ya sabía que estaba mojada, pero no tanto, era un río lo que tenía ahí, uy si estoy mojada le dije, ya pues, me dijo, ok, diles que sí, pero hazte  un poco la difícil y diles que sí, ella salió del baño y yo aproveche en escribir un msg. a mi marido para contarle las novedades, ”confirmado creo que voy a tirar, me das permiso” le dije, a lo que respondió, “no te creo, estas fanfarroneando seguro, diviértete nomas y cuídate”, gracias mi amor, pero es en serio, dame permiso te recompensare, le dije, luego te voy dando detalles le dije.

Bueno nos fuimos al Dpto., en el auto ni mas esta decir que Richard me toco la concha a discreción, me la sobaba, me introducía su dedo en mi concha, que estaba súper mojada, me dedeaba y menos mal que el Dpto. estaba cerca sino ahí mismo hacia el amor, llegamos al dpto., era agradable, pusieron música seguimos tomando, y de pronto Marisol ya no estaba, Richard me dijo lo hacemos acá, yo le dije mejor en la cama, debe estar ocupada como podrás darte cuenta, me dijo, pero vamos a ver.

Efectivamente fuimos al cuarto y a Marisol se la estaban tirando y por lo visto muy bien, pero la cama era King Size, así que había mucho espacio, me levante el vestido, me eche en la cama y Richard saco su Verga, de verdad estaba buena, bien mojada, se puso preservativo y empezamos nosotros a tirar, siempre me gusta que me den al filo de la cama, y esta no era la excepción, me empezó a tirar al filo de la cama, un piernas al hombro, cuando sentí su verga gruesa y caliente embestirme con unas ganas, me vine, no puede aguantar, mientras él seguía y seguía, creo que yo estaba ya en otro lugar.

Luego me volteo para un perrito (esa es mi perdición) me volví a venir,  hicimos varias poses, yo me estuve viniendo varias veces, pero este tipo parecía un súper dotado, seguía y seguía embistiéndome, hasta que termino, uff me eche a descansar, mientras Marisol seguía tirando y Richard, se había ido a traer agua para tomar, le envié un msg. a mi marido, “en plena tiradera, no te imaginas esto, chau no puedo escribirte más pues empiezo otra vez”.

Luego de Terminar Marisol, descansamos por un rato, íbamos a empezar y dijeron mejor un cambio, bueno la verdad que a mí me venía bien pues, Ernesto (la pareja de Marisol) me gustaba más que Richard y mientras se la tiraba a Marisol me miraba y yo también lo miraba, en una de esas cuando yo estaba tirada boca arriba, él le hacía un perrito a Marisol,  nuestras miradas se encontraron, el tiraba, yo tiraba, pero queríamos tirar los dos, así, que yo acepte gustosa.

Empezamos otra vez, esta vez yo lo comencé a cabalgar, cuando me senté sobre su pinga, la verdad que parecía un fierro y me dolió como a una virgen la penetración, que rico dolor, tan es así que pegue un grito, y todos se rieron, pareces una virgen me dijeron, empecé a tirármelo con una fuerza pues sabía que ya no lo volvería a ver y tenía que aprovechar, y así era mejor, (yo tenía a mi marido y me consentía este tipo de escapadas, pero a quien amaba era y es a mi marido) pero le saque el jugo al pobre hombre, le dije hazme un perrito, a la mitad del perrito le saque su leche, algo que nunca falla dicho sea de paso.

Fue una fiesta inolvidable, nunca pensé hacer un intercambio y tirar de esa forma desenfrenada.

David & Kiara

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