bajo la lluvia

Mi relato comienza en el interior de la escuela, para ser mas especifico el primer día de clases, cursaba el tercer año del bachillerato y estaba listo para pasar a la universidad, yo soy un chavo no muy guapo que digamos, (tengo que ser sincero) pero con un físico envidiable, consecuencia del entrenamiento con el equipo de natación y la asistencia continua a un gimnasio.

Las tardes de otoño eran desesperantes debido a que los maestros no asistían a sus clases y yo tenía cierto nervio porque era la primera vez que asistía a la escuela en el turno de la tarde. Fue entonces cuando el maestro de psicología empezó con su clase, la primera del ciclo, y la típica presentación de los alumnos no se hizo esperar, así que yo me puse mas nervioso pero también me alegre porque así podría ver con que tipo de bellezas me vería rodeado durante el resto del semestre, fue cuando la vi levantarse de su asiento para presentarse, ella tenia un par de ojos un poco alargados y negros igual que su cabello, rizado y largo, un par de labios carnosos, una nariz finita, un par de senos de tamaño no tan grande pero por esto no quiero decir que fueran pequeños o feos, al contrario, eran de tamaño perfecto, esas maravillas eran ocultadas tras un top azul y encima una playera del tipo sport, también tenia unas caderas no tan anchas pero con unas nalgas paraditas y bien formadas, un abdomen totalmente plano y unas piernas hermosas y bien formadas,

-hola a todos, me llamo Jazmín- se presento, volteo a ver al resto del grupo y continuo.-tengo 17 años, vengo de Guadalajara, me gusta oír música, leer en mis ratos libres y pienso estudiar derecho-

-muy bien-dijo el maestro haciendo un ademán de cortesía.- el siguiente por favor- y en seguida se levanto otro compañero que no tiene importancia que lo mencione.

En ese momento recordé haberla visto ya con anterioridad en la alberca de la escuela cuando solía entrenar con el equipo del turno matutino, solo que ella entrenaba con el equipo de la tarde así que no pude hablarle en aquel entonces, pero ahora era la oportunidad perfecta porque pasaríamos los próximos seis meses juntos en el mismo grupo.

Así pasaron todos a presentarse incluyéndome a mí, cuando el maestro empezó a dar la clase un colega de al lado dijo:

-viste a la chica que se presento primero- pregunto tocándome el hombro y mostrando la mejor sonrisa como tratando de entablar conversación.

-si, esta hermosa- conteste devolviéndole la sonrisa.

-hola, me llamo Adrián- me presente ofreciéndole la mano en forma amistosa.

– que o­nda, me llamo Alan. Contesto dándome la mano.

Fue así que pasaron varios días de pura flojera y desmadre junto con mis nuevos amigos de la tarde, (eran Beto, Alan, Jorge y yo, y mis amigas eran Paulina, Jennifer y obviamente Jazmín entre muchos otros que ya conocía), después de todo este seria un semestre en el que no me aburriría.

En una de esas tardes calurosas yo propuse que nos metiéramos a la alberca con otro grupo de primer ingreso, todos me apoyaron porque teníamos toda la tarde libre para hacer lo que quisiéramos y que mejor que darnos un buen chapuzón para amenizar la tarde y quitarnos ese calor insoportable. Todos los que nos juntábamos nos dirigimos a los vestidores para cambiarnos, Beto que era el más gordito dijo:

-supongo que nadie trae traje de baño-a lo que todos contestamos casi en coro

-no menso-y el un poco sacado de o­nda contesto:

-¿entonces nos meteremos en bóxeres no?-

-pues claro-contesto Alan.

-oigan- volvió a preguntar a lo que jorge contesto un poco molesto por la insistencia de Beto:

-¡¡¡que¡¡¡-

-y las chavas que, se van a meter en ropa interior también-

Todos nos quedamos mirando con una cara de lujuria y perversión, por eso nos apuramos a cambiarnos y salimos lo más rápido posible, pero ellas no estaban, entonces yo le dije a Beto que había decidido no meterse a la alberca por pena a que nos burláramos de el:

-oye Beto, vete a dar una vuelta al vestidor de las chavas para ver que pasa-y el se fue a investigar y después de un largo rato lo vimos regresar con el trío de bellezas mas buenas que jamás había visto en mi vida (bueno, no es cierto pero eso fue lo que pensé al instante) y lo que mas me sorprendió es que venían con unos bikinis nuevos que habían comprado en la tienda departamental que estaba en las cercanías de la escuela. Jazmín lucia radiante con ese físico que me volvía loco, llevaba un bikini negro que le quedaba como añillo al dedo; Paulina era una chava un poco flaquita, tenia la piel morena, ojos café claro, de la cara era bonita, tenia unos senos pequeños pero bien formaditos y un culito con unas nalgas muy bien formadas porque ensayaba ballet desde los 10 años, ella llevaba un traje de baño de una pieza porque era penosa y de todo se avergonzaba; Jennifer era todo lo contrario, tenia la cara muy bonita, era de estatura baja, piel blanca, tenia también unos pechos grandes y redondos, unas caderas anchas debido a su estatura y las piernas bien formadas, ella se había puesto un bikini azul cielo que le quedaba muy bien. Después de eso comenzamos a jugar y a hechar relajo, hicimos una competencia de ver quien nadaba mas lejos, jugamos caballazos, de todo, y lo que mas me encanto es que Jazmín me escogió como pareja para jugar. Después de estar casi dos horas jugando y nadando, la noche comenzaba a caer, pero nadie de los encargados de la alberca venia a sacarnos, entonces decidimos quedarnos asta que alguien nos corriera de ahí, poco a poco nos aburrimos de jugar y empezamos a platicar de cosas personales, de nuestras relaciones, de lo que esperábamos de nuestra pareja, esta conversación de seis muy pronto se convirtió solo de dos, de Jazmín y mía, la platica era muy amena y yo disfrutaba bastante de su compañía, de pronto me decidí a decirle:

-oye Jaz, me agrada mucho estar contigo, eres una chava muy buena o­nda y sincera- ella me miro a los ojos y me dijo:

-tú también me caes bien no solo por como me tratas, sino porque eres súper alegre, sincero y siempre nos das nuestro lugar a nosotras y no como el patán de Jorge-ella me abrazo y continúo hablándome al oído:

– me gustas y me encanta como me tratas y me cuidas, siento algo muy especial por ti, no se, es como si ya te conociera, creo que me estoy enamorando- terminando de decir esto nuestras bocas se unieron y pude sentir sus labios suaves y carnosos y su aliento me pareció tan dulce como la miel, nos separamos y ella se volvió a acercar a mi con un beso aun mas ardiente que el anterior, ella cruzo sus piernas alrededor de mi cintura con lo cual ella pudo sentir la erección que tenia y yo pude sentir con mi pene su vagina, cosa que me calentó mucho, comencé a acariciarle sus nalgas y le bese el cuello justo debajo de su oreja, sentí que ella aceleraba su respiración y vi su cara que se había tornado de un color rosita, ella me acaricio mi pecho y empezó a bajar pasando por mi abdomen, pero al llegar casi a mi entrepierna, ella se detuvo y regreso su mano hacia arriba, yo le desabroche la parte de arriba del bikini, y por primera ves vi sus pezones de color rosado que estaban paraditos por el frió del ambiente, le bese uno de ellos y ella jadeaba de placer, pero( maldita sea) en ese instante llego un encargado que nos descubrió en la movida, Jorge, Alan, Paulina y Jennifer se alcanzaron a salir pero no nos pudieron avisar, el encargado nos dijo que saliéramos de prisa, y lo que me molesto es que no le quitaba la vista de encima a Jazmín, se puso la parte de arriba del bikini y salio después de mi. Nos ordeno que nos vistiéramos y que lo siguiéramos hasta la dirección, aya nos multaron con tres días y nos quitaron las credenciales.

Al siguiente día todos los calientes de mis amigos me preguntaron mil cosas de lo que paso ayer, pero como un caballero no tiene memoria, cambie el tema e hice notar que Beto se había ido y no se metió a la alberca, antes de que llegara a la escuela todos acordamos en conseguirle novia, toda esa semana nos dimos a la tarea de presentarle chicas, hasta que una chava de cuarto semestre entablo muy buena conversación con el, se entendieron de maravilla y a las tres semanas ya eran novios.

La novia de Beto se llamaba Laura, era bajita y un poco pasadita de peso, lo mejor de ella eran sus ojos azules. Ella siempre se iba con nosotros caminando asta nuestras casas pero un día llego a la puerta de la escuela una camioneta ultimo modelo y de ella se bajo un hombre que la trataba de usted, le preguntamos si era su papa, pero ella nos dijo que era su chofer y que hoy tenia que irse temprano, pero que el viernes (el siguiente día) su hermana aria una fiesta a la cual estábamos invitados.

Al siguiente día todos estábamos listísimos para pasarnos una noche inolvidable, Laura paso por todos, primero pasaron por mi porque era el que vivía mas cerca de su casa, ella iba en compañía de su hermana porque era la que tenia licencia de conducir, se bajaron las dos de la camioneta, tocaron mi puerta y lo primero que note es que no había mucha edad entre ella y nosotros, otra cosa que note es que no me quitaba los ojos de encima, Laura nos presento:

-Adrián, ella es Pilar, mi hermana mayor- ella me dio la mano y me jalo para que le diera un beso en la mejilla como saludo.

– mucho gusto Adrián, creo que nos vamos a llevar muy bien no crees- yo ya había notado que algo se traían ella y su hermana, porque se miraban continuamente y soltaban risitas, pero yo no le di importancia y solo conteste.

– si, nos llevaremos muy bien.

Pilar era una chava que gozaba de un físico muy bello, era blanca, de pelo pintado de rubio con luces, tenia los ojos azules igual que su hermana, unos senos grandes y firmes que remataban con unas nalgas bien formadas, llevaba puesto un pantalón deportivo pegado de color verde que hacia que su trasero se viera delicioso, un top blanco sin brasier que hacía que sus pezones (que estaban duros y paraditos por el viento frió que comenzaba a hacer) se notaran.

En cosa de cinco minutos llegamos por Alan, Paulina y Jorge que se habían quedado de ver en casa de Alan, (algo que se me ha olvidado decirles es que Alan y Paulina eran novios desde que nos metimos a la alberca ase cosa de cuatro semanas) se presentaron con su hermana y nos dirigimos a casa de Beto y por ultimo fuimos a casa de Jazmín para recoger a ella y a Jennifer.

Jazmín llevaba una blusa de botones color azul cielo muy sexy porque hacia resaltar la belleza de sus senos, unos jeans despintados y muy pegados, lo que hacia que su figura se dibujara perfectamente en su ropa.

Llegamos a la casa de Laura como a las 7 de la tarde y vimos una cantidad impresionante de chavos universitarios que ya estaban en plena fiesta, nos bajamos de la camioneta y cada quien se fue por su lado para conocer la casa, socializar y hechar relajo, Jennifer, Alan, Paulina, Jazmín y yo nos fuimos al segundo piso donde había una mesa de billar, una cantina, una salita y una televisión en la que habían puesto videos de música; esa era la parte de la casa en la que había mas ambiente, nos pusimos a bailar entre nosotros y también con los otros chavos que estaban ahí. En eso estábamos cuando Beto, Laura y su hermana Pilar subieron para unirse a nosotros, Pilar le presento a Jennifer un muchacho y el se puso a platicar con ella, Pilar nos llevo a dar una vuelta por el jardín que era hermoso y se notaba que gastaban buen dinero en su cuidado. Ella nos platico que le gustaban las fiestas y el reventón, que en su escuela era muy popular y que varios chavos querían andar con ella, y que acababa de terminar con su novio, pasamos por un invernadero pequeño que tenía plantas muy bonitas.

El aire empezaba a soplar y las nubes se veían negras, eran como las 9 de la noche cuando sonó el celular de Pilar; cuando ella colgó dijo que tenia que volver a la casa porque había llegado su ex-novio y quería arreglar un asunto con el.

Después, Jazmín y yo seguimos caminando tomados de la mano hasta que le dije:

-la suave lluvia de noviembre-estaba pensando en vos alta, pero gracias a ello, las consecuencias de ese comentario serian muy agradables; me volteo a ver y me pregunto.

-¿apoco te gusta la lluvia?- a lo que conteste:

-si, es de las cosas que más me gustan- entonces ella se quedo pensando un momento y después me pregunto:

-¿Qué más te gusta?-yo le respondí:

– estar con mis amigos, leer, nadar y también me gustas tu- ella me miro con cara de asombro, tal vez porque no estaba acostumbrada a que un chavo le hablara así de directo. De pronto ella me tomo de la mano, me abrazo y me dijo al oído:

– pues lo que a mi también me gusta en este momento eres tu- y cuando termino de decirme esto me dio un beso intenso de esos que te quitan el aliento, nos sentamos en el pasto del jardín donde pude disfrutar de sus labios, ella me besaba muy delicioso, sentía como su aliento y el mío se hacían uno solo y nuestras caricias se fueron tornando de tiernas a sensuales y mucho mas ardientes, fui recorriendo con mis dedos todo el camino que lleva de su cuello a sus tetas, ahí desabotone muy lentamente su blusa y esto dejo ver un sostén blanco que desabroche regidamente, esos ricos pezones rosaditos quedaron una ves mas a mi disposición, comencé primero dando pequeños besitos alrededor de ellos mientras que ella me quitaba mi playera y luego continuo con mi cinturón que jalo con fuerza y ahí fue cuando metió su mano a mi entrepierna para encontrarse con un pene durísimo, ella primero lo tomo con un poco de miedo diría yo pero después lo soltó y saco rápidamente su mano, yo le dije

-que pasa- ella se acerco a mí y me dio un tierno beso en la boca, ella besa muy rico, me volvió a abrasar, ahí pude sentir la redondez y la perfección de sus pechos y sus pezones duros por la excitación, se acerco a mi oído y me dijo:

-pues la verdad es que esta seria mi primera vez y mis amigas me han dicho que duele mucho- yo la volví a besar y le dije:

-no tengas miedo, lo ultimo que quiero es que sufras, confía en mi- y dicho eso se medio abrocho su blusa, la levante de el pasto y nos fuimos a una casita de huéspedes que estaba al fondo del jardín, trate de abrir pero estaba cerrado entonces tuvimos que saltarnos por la ventana, ya adentro nos besamos mas caliente que afuera, en eso estábamos cuando la tormenta se hizo notar soltando un rayo ensordecedor, ella se espanto mucho y me abraso, no dije nada y seguí donde estábamos, con mi lengua le dibujaba círculos alrededor de sus pezones, ella ya había tomado confianza y mi pantalón callo al piso, yo quede solo en bóxer y ella aun con su pantalón el que desabroche mientras comenzaba a bajar por su vientre plano, Jazmín soltó un gemido de pasión que me hizo estremecer, le baje su pantalón y comencé a lamer su vagina a trabes de su tanguita, ella seguía disfrutando de esto, soltaba pequeños gemidos, su tanguita roja ya se había mojado por la acción de mi lengua así que se la quite y vi que su conchita estaba depilada solo con un pequeño hilito de bellos en medio, empecé a dar besos y a dibujar círculos con mi lengua, ella me agarraba la cabeza y alborotaba mi cabello al mismo tiempo que gemía y se retorcía, cuando introduje mi lengua al interior de su vagina ella soltó un grito:

-¡¡¡ah si, así bebe, no pares!!!- eso me calentó aun mas, subí mis manos para agarrar sus tetas, primero las agarre con toda mi mano y después dando pellizquitos a sus pezones, ella gritaba, alzaba las manos sobre su nuca y me pedía mas, el calor de su cuerpo y sus movimientos me excitaron demasiado, subí de su vagina a su oído dibujando un caminito de besos a través de su cuerpo y le dije:

-confía en mí, no te haré daño- ella levanto la cabeza para mirarme y vi a una Jazmín despeinada y totalmente rosada de su cara, me contesto:

-as lo que quieras con migo, me vuelves loca- le di un bezo y ella abrió sus piernas, entonces yo metí mi pene lo mas lentamente que pude en su ajustada vagina, ella primero dibujo en su cara unos gestos de dolor pero no duraron mucho, yo seguía deslizando mi glande centímetro a centímetro en su vagina virgen, es una sensación indescriptible, yo temblaba de excitación y de placer al introducir mas y mas hasta que llegue a la base de mi pene, ahí me quede un rato y después comencé a sacarlo igual de lento, asta que no pude mas y comencé un mete y saca ya a ritmo normal, ella me abrasaba, rasguñaba mi espalda y daba gritos de placer tan altos que creí que nos descubrirían, pero a ella parecía no importarle y al contrario, comenzó a mover sus caderas mas rápidamente, lo que me obligo a cambiar de posición, ahora yo estaba abajo y ella me cabalgaba con un ritmo frenético, yo

apretaba lo más que podía para contener mi eyaculacion que ya sentía venir, fue así que el vaivén de sus caderas la llevo al clímax, ella no se podía contener, yo lo que hice fue hundir lo más que pude mi pene y dejarla gozar del primer orgasmo de su vida:

-ah, ah, mas rápido papi, dame mas, me matas, no puedo mas, hm. si, mas, mas-

ella se agarraba sus tetas como yo ase un instante, la cargue con mis brazos y ella abraso mi cintura con sus piernas, la presión que se produjo por ese abraso casi hace que me viniera, pero contuve con todas mis fuerzas porque quería que eso durara mas, así que la lleve hasta la mesa, ahí ella se acostó y para descansar volví a bajar para probar ese delicioso sabor de su primer orgasmo, lamía aquella vagina mientras ella descansaba de su orgasmo, pero pasados unos pocos minutos tomo su segundo aire, jadeaba, se movía y arqueaba su espalda baja, y como la sensación de venirme ya había pasado, introduje nuevamente mi pene, la tome de sus caderas con ambas manos y di rienda suelta a mis instintos, acelere mis embestidas, ella solo podía gritar y agarrar sus pechos que se movían a todas partes por la velocidad de mi ritmo, después con mi mano derecha frotaba su clítoris y mi mano izquierda se encontró con la suya, entrelazamos los dedos y ella se levanto para mirarme, pero como mi ritmo no disminuyo, se acostó de nuevo, entonces subí también a la mesa y la bese apasionadamente, le mordí el labio inferior, me encantan sus labios así que antes de venirme ahogue sus gritos que eran cada ves mas agudos con un bezo que tanto ella como yo disfrutamos muchísimo, hasta que no pude mas y sin detener mis embestidas me vine en ella, Jazmín apretó lo mas que pudo mi mano y dejo ir un segundo orgasmo mas intenso que el primero, se retorcía, jadeaba y cerraba los ojos, después mis bombeos disminuyeron y ella se calmo, me deje caer sobre de su cansado cuerpo, sentí su cuerpo húmedo por el sudor, sus pezones paraditos y su aliento caliente y agitado, acerqué mis labios a las suyos y nos hundimos en un beso largísimo, después agotados los dos nos quedamos mirándonos uno al otro un momento que duro casi una eternidad hasta que ella salio del trance, me acaricio la cara con su mano y me dijo con una vos bajita y muy tierna:

-eres increíble mi amor- yo le conteste:-tu también princesa- así, ella pasaba su suave mano sobre mi pecho, yo le acaricie su hermoso rostro y le di un segundo beso dándole las gracias por estar con migo esa noche que la verdad será inolvidable para ambos, nos quedamos sepa dios cuanto tiempo, hasta que un fuerte rayo me saco del trance en que estaba, me levante y vi que ella se había quedado profundamente dormida, vi el reloj de la pared y ya pasaban de las 2 de la mañana, al parecer yo también me quede dormido un rato, camine hacia la ventana, la lluvia caía sin piedad sobre el pasto del jardín y golpeaba el cristal; mire a través del vidrio y me di cuenta que la fiesta había terminado, alcance a ver que la gente estaba totalmente ebria y varios chavos se quedaron dormidos en la terraza.

Volví a la mesa, tome su brazo y lo enrede en mi cuello, deslice mis brazos debajo de su cuerpo y la cargue, pero ella abrió los ojos y me pregunto:

-¿Qué haces?- yo la mire y le dije-te llevo a la cama para que no te resfríes con el frió que hace aquí-

Llegue a la recamara, la acosté suavemente en la cama y la cubrí con las cobijas, después regrese por la ropa y la puse sobre el buró, hecho eso me acosté junto de ella, pero por el movimiento de la cama se despertó nuevamente y con una soñolienta y cansada vos me dijo:

-que horas son- yo la abrase y entrelazamos nuestras piernas sin ropa, nos acercamos el uno al otro y nuestros cuerpos quedaron muy juntos, la bese y le conteste:

-es tarde mi amor, descansa-Jazmín cerro los ojos, al poco rato, al sentir el calor que despedía su cuerpo y al ver su carita preciosa, mis ojos se fueron cerrando poco a poco hasta quedar dormido, y así, los dos, desnudos y abrazados, dormimos hasta el siguiente día.

Abrí mis ojos, ella seguía entregada a los dominios del sueño, me levante para abrir la ventana, el sol había disipado las nubes y la mañana lucia como si el mundo hubiese sido creado una ves mas, el ambiente olía a tierra mojada, los pájaros cantaban y el pasto brillaba como si fueran cientos de rubíes los que estuvieran tirados en el piso, me aparte de la ventana, me puse mis bóxer y mi pantalón, fui a la cocina y prepare el desayuno, cuando estuvo listo mire el reloj y vi que faltaban pocos minutos para las siete, puse el pan, los huevos revueltos y el jugo de naranja sobre el comedor, camine y abrí la puerta de la recamara, ella seguía sin ropa y estaba mirando a través de la ventana que había dejado abierta, yo me acerque y la abrase por atrás, me dijo:

-no es hermoso el jardín de nuestras amigas- ella tomo mis manos que acariciaban su abdomen, le bese el cuello, al instante giro su cabeza y nuestros labios se encontraron una ves mas.

-¿quieres desayunar?- le pregunte y ella me miro desconcertada:

-¿hiciste eso por mí?- yo le conteste con un falso tono de sarcasmo y despreocupación:

– no, la verdad es que desperté con hambre y decidí invitarte- Jazmín hizo una mueca siguiendo mi juego:

-esta bien, para que veas que no soy mala o­nda, te acompaño- fuimos a comer y después nos metimos a la ducha, abrí el grifo del agua caliente y nos metimos a la regadera, poco me importo que tuviese puestos mis pantalones, pero ella los desabrocho, yo me los acabe de quitar y los lance al piso, Jazmín se paro en puntillas, entrelazo sus suaves brazos en mi cuello, me acerque a su oído y le dije:

-eres hermosa, nunca conocí a una mujer como tú, te amo Jazmín- me miro fijamente a los ojos y me contesto:

-nunca me habían dicho eso-

-pues es la verdad, me gustaste desde que te vi entrenando en la escuela-

-¿apoco te acuerdas?-

-claro que si, como olvidar una carita de ángel como la tuya-

Tome la esponja y talle su delicado cuerpo, sus senos, su abdomen, sus caderas, sus nalgas y sus piernas, ella hizo lo mismo, paso sus manitas por mi espalda, mis hombros, mi pecho y mi abdomen. Dejamos que el agua tibia enjuagara nuestros cuerpos mientras nos besábamos sensualmente y nos tocábamos todo para ayudar al agua en su tarea, después nos secamos y vestimos el uno al otro.

Abrió la puerta delantera y caminamos tomados de la mano a través del jardín, despertamos a todos nuestros amigos y le dimos las gracias a Laura y a su hermana por invitarnos a la fiesta, nos despedimos y cada quien se fue a su casa, menos Jazmín y yo, porque que clase de caballero seria si no acompaño a mi novia asta su casa, así que caminamos un rato hasta que llegamos a su casa, su padre estaba hecho una fiera pero ella me tomo ambas manos y nos besamos sin importar que nos viera su padre o quien fuera que pasara por ahí en ese momento; se despidió de mi y al acercarse a la puerta su padre pregunto colérico:

-¿Dónde andabas?, te dije que a las doce te quería aquí puntual, ¿y quien es ese tipo?- ella contesto con tono sarcástico:

– hay papa, usa tu imaginación- se volvió, me cerro un ojo y me mando un beso mientras cerraba la puerta; sin darme cuenta, en mi cara se dibujo una sonrisa, di media vuelta, meti mis manos en la chamarra y camine rumbo a casa.

Si les gusto mi relato, les pido que me escriban a: [email protected] y si no pues también.

Author: print6322

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